La cuestionada normativa incluye la prohibición de vestir bermudas, pantalones cortos y ropa ajustada. Además de maquillaje excesivo, gestos afectivos desmesurados y un lenguaje que pueda considerarse inapropiado.

Arabia Saudita debutará como sede de una carrera del Campeonato Mundial de Fórmula 1 a partir de este 5 de diciembre. Se trata de la primera vez que el país árabe participará de la popular competencia automovilística. Sin embargo, su anuncio ha estado marcado por la crítica.

A las denuncias por violaciones a los derechos humanos se suma también una polémico «código de vestimenta» que ha encendido el debate en redes sociales.

Las autoridades saudíes han ordenado insólitos requerimientos para los espectadores del Grand Prix. Estos incluyen la prohibición de utilizar cualquier prenda que muestre más de lo que ellos consideran como «lo debido». De esta forma, bermudas, pantalones cortos y camisetas de tirantes serán vetados del evento.

La normativa aplica para hombres y mujeres, no obstante estas últimas son las principales afectadas. Por ejemplo, el público femenino no podrá llevar nada de ropa transparente, ni prendas por encima de la rodilla. Tampoco estará permitido usar maquillaje excesivo, enseñar la espalda o ponerse vestido con tirantes. Nada de minifaldas, shorts, escotes o ropa ajustada. Los bikinis claramente también quedaron fuera.

Sin embargo, eso no será todo. Los asistentes no podrán realizar gestos afectivos excesivos ni usar un lenguaje que pueda considerarse inadecuado. De la misma forma, se esperan temperaturas que rebasen los 30 grados. Por lo tanto, un panorama bastante polémico e incómodo se avecina para la Fórmula 1 en Arabia Saudí.

Lluvia de polémicas

Incorporar a Arabia Saudita en el circuito no fue una buena noticia para algunos. Desde el año pasado organismos como Amnistía Internacional (AI) o Human Rights Watch (WRW) han rechazado la medida. Esto debido al historial de violaciones a los derechos humanos que le recriminan al país árabe.

Los pilotos también se han opuesto a disputar el torneo en dicha nación, lugar en el que al igual que otros países árabes, la homosexualidad es castigada con pena de muerte. Sebastian Vettel ha sido uno de sus principales detractores.

Durante el campeonato de Fórmula 1 en Turquía, el alemán realizó un particular signo de protesta con su casco. En él se leía: «Sin fronteras, solo horizonte – solo libertad. Juntos como uno». El mensaje iba acompañado de un arcoíris que atravesaba todo el casco, haciendo alusión al movimiento LGBT.

Más allá del aspecto político (y «estético»), la competencia automovilística también ha sido criticada en términos logísticos. Esto debido a que cuenta con un cronograma de 23 carreras, una cifra histórica en esta categoría. Algunos equipos y pilotos han expresado su preocupación respecto al excesivo desgaste físico que significaría esto.

María José Olea Álvarez – Panampost.com

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