Zizhi Tongjian (La historia como un espejo), registró varias historias sobre el emperador Taizong de la dinastía Tang. Cuando se comparan las historias antiguas con la situación actual de China, uno bien puede reflexionar sobre el por qué de la actual decadencia moral de China.

Promoviendo a los que son capaces y virtuosos o a los amigos y parientes

Después de que Li Shimin, el príncipe Qin de la dinastía Tang, dejó el trono como emperador, las personas que trabajaban para él se quejaron de que le habían servido al príncipe Qin durante muchos años pero nunca habían sido promovidas. El emperador Taizong les dijo: “Un Emperador debe dirigir y gobernar sin egoísmo. Trabajamos para la gente. Tenemos que considerar cómo las personas se beneficiarán cuando establecemos las administraciones, y por lo tanto debemos elegir personas capaces y virtuosas para dirigir las oficinas. ¿Cómo podemos promover a nuestros subordinados sin tener en cuenta si ellos son capaces y cumplen con los requisitos?”. Aquellos que se habían quejado se conmovieron con las palabras del emperador Taizong y continuaron sirviéndole haciendo su mejor esfuerzo.

Li Shimin o Li Shih-min, Taizong o T’ai-tsung fue el segundo emperador de la dinastía Tang de China.

Hoy en día, sin embargo, los funcionarios del partido comunista chino (PCCh) se comportan de manera muy diferente. Desde la cúpula del partido hasta los funcionarios de todos los niveles, en casi todas partes de China, si alguien llega a la cima todos sus amigos y parientes también son promovidos.

Hace unos 20 años, varias personas de edad avanzada estaban charlando juntas afuera. Escuché su conversación. Una de ellas dijo: “El hombre que acaba de pasar por aquí es el hijo mayor del alcalde Li. Su esposa trabaja en la Oficina de Finanzas. ¡Tienes suerte si tu padre es un funcionario del gobierno! Ninguno de los hijos del alcalde Li puede trabajar a causa de su mala salud, pero sin embargo todos tienen bonitos apartamentos y buenos empleos. Ellos no tienen que ir a trabajar pero aun así obtienen aumentos salariales”.

Luego le dijo a otra persona: “¿Ves?, aunque tu hijo terminó un postgrado, todavía no puede encontrar un trabajo. ¡Es todo por tu culpa! Tú eras sólo un simple jefe de oficina sin ningún poder”.

Otra persona dijo: “He oído que el hijo del secretario del partido de la ciudad también tiene un buen trabajo a pesar de que no está calificado”.

Atenerse a los principios o exigir obediencia absoluta

Mientras que el emperador Taizong estaba en el poder, algunos funcionarios malversaron fondos y aceptaron sobornos. Él se preocupó y envió a alguien pretendiendo ser deshonesto para probar a los funcionarios.

Cuando un funcionario aceptó un rollo de seda como soborno, Taizong quiso sentenciar a muerte al funcionario. El ministro Pei Ju le aconsejó: “Todo funcionario que acepta un soborno realmente ha cometido un crimen capital. Sin embargo, la forma en que su Majestad está enviando a la gente a sobornar funcionarios, para hacerlos caer no se ajusta a las antiguas enseñanzas: ‘Gobierna a través de la fuerza moral y mantén el orden entre ellos a través de la ceremonia’”.

Taizong estaba satisfecho con esta respuesta. Delante de todos los ministros civiles y militares, dijo: “como funcionario, Pei Ju insistió en seguir los principios y no se limitó a obedecer la voluntad del emperador. Si todo el mundo pudiera hacer lo mismo, ¿habría alguna necesidad de preocuparse por gobernar el país?”.

Sin embargo, no se puede razonar con un líder del partido o funcionario de gobierno sobre lo mal que ellos hayan hecho las cosas. Si los criticas, te tildarán de “contrarrevolucionario”. Podrías perder tu trabajo, ser encarcelado o incluso te podrían matar. Bajo el PCCh, hay que ser absolutamente obedientes a los altos funcionarios para protegerse. Esta es una de las maneras en que la gente pierde su sentido de la justicia.

Un hombre chino mira una pintura del líder comunista Mao Zedong declarando la formación de la República Popular de China, en la puerta de la ciudad prohibida en 1949. A pesar de que el Partido Comunista Chino clama lo contrario, la historia del PCCh está llena de engaños y de la sangre de inocentes. (Foto: GOH CHAI HIN/AFP/Getty Images)

La delegación de poder o el monopolio del poder

Un día, el emperador Taizong le preguntó a Fang Xuanling y a Xiao Yu: “¿Qué diferencias hay entre el Emperador Wen de la Dinastía Sui y yo?”. Fang Xuanling y Xiao Yu dijeron: “el emperador Wen gobernó el país con diligencia. Discutía los problemas con sus funcionarios. Trabajaba tanto y tan duro que sus guardias tenían que llevarle la comida. Aunque él no tenía entre sus características la compasión, era un emperador diligente”.

El emperador Taizong dijo: “Están viendo solamente un aspecto de la situación. El emperador Wen de la dinastía Sui tomaba decisiones a título personal en vez de apoyarse en sus funcionarios.

“El mundo es tan grande y hay tantas cosas con las que lidiar. Una persona puede trabajar hasta la muerte, y sin embargo, no saber tratar bien los asuntos. Sus funcionarios sabían cómo él gobernaba su imperio, y todos aguardaban por sus decisiones. Guardaban sus propios pensamientos para sí y no se atrevían a hablar. Esa fue la razón por la que la dinastía Sui sólo duró dos generaciones”.

“Yo no actuó de esa manera. Me encuentro con personas talentosas de todo el país y les doy puestos en el gobierno. Los pongo en el poder para que enfrenten los problemas del país, y para que me mantengan informado de sus progresos. Los recompenso por sus logros y los sanciono por sus fracasos. ¿Quién no haría su mejor esfuerzo en esta situación? De esta manera no tengo que preocuparme acerca de si es posible gobernar bien este país”.

El emperador Taizong respetaba a la gente talentosa. Les daba oportunidades de usar sus talentos premiándolos o penalizándolos de acuerdo con sus logros. Esto realmente los motivaba.

El emperador Taizong de la dinastía Tang
El emperador Taizong de la dinastía Tang

Desde 1949, los principales líderes del partido han monopolizado el poder y han gobernado China por la fuerza. Cuando un funcionario del gobierno se retiró del PCCh, le dijo a un practicante de Falun Gong: “Los funcionarios del gobierno son ahora muy corruptos y no tienen moral ni habilidades. Si tienes contactos con el jefe de la unidad o si puedes sobornarlo, serás promovido. De lo contrario, no importa cuán capaz seas, no serás promovido. No hay esperanza para China si el PCCh no se derrumba. Hay demasiada corrupción en el sistema”.

Considerar el beneficio ajeno o solo el de uno

Un día cuando el emperador Taizong estaba discutiendo con sus funcionarios cómo detener a los ladrones, uno recomendó la promulgación de leyes severas. Taizong dijo: “La gente roba porque el gobierno les pone altos impuestos y tienen que trabajar mucho para pagarle al gobierno. No sólo eso, los funcionarios del gobierno son muy codiciosos.

“Si la gente vive en la pobreza robarán sin importarles si es o no vergonzoso hacerlo. Debemos eliminar los gastos innecesarios, ahorrar costos y reducir los gastos, y promover a los funcionarios honestos. Así la gente tendrá suficiente comida y ropa, y no necesitará robar. ¿Por qué necesitamos leyes duras?”.

Y, por supuesto, luego de unos pocos años la dinastía disfrutó de un período de paz y prosperidad, en el que nadie ni siquiera recogía el dinero que estaba tirado en la calle. Una persona podía dejar las puertas de su casa abiertas toda la noche sin tener que preocuparse.

Hoy en día en China, los funcionarios corruptos están por todas partes, e incluso la policía se asocia con los gángsters. Los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres. Los trabajadores son despedidos, y los agricultores se ven obligados a trasladarse a otros lugares y a perder sus tierras de cultivo. Cuando intentan acudir al gobierno para pedir justicia, los funcionarios del gobierno envían agentes para interceptarlos. Hace unos años, una encuesta realizada por el ministerio de seguridad pública informó que había un disturbio general cada siete minutos.

Policías paramilitares parados frente al horizonte del distrito financiero de Lujiazui en Pudong, en el smog de Shangai, el 29 de septiembre de 2014. (JOHANNES EISELE/AFP/Getty Images)

Aceptar un buen consejo o hacer el mal por ignorancia

El emperador Taizong a menudo les decía a las personas que lo rodeaban: “Una persona tiene que mirarse en un espejo para ver su imagen. Un emperador depende de la honestidad de sus ministros para aprender acerca de sus errores. Si un emperador no permite que sus ministros hablen abiertamente y se mantiene engreído y obstinado, y si sus ministros sólo cumplen con su voluntad para halagarlo, el emperador finalmente perderá a su país y sus ministros no serán capaces ni siquiera de protegerse”.

“Yu Shiji halagaba al Emperador Yang de la Dinastía Sui con el fin de mantener su puesto. Como resultado, el emperador fue asesinado y también lo fue Yu Shiji. Deben recordar esta lección. Deben hablar y decirme si estoy haciendo lo correcto”.

El emperador Taizong a menudo les decía a sus ministros, “La gente dice que el emperador es la persona más digna, poderosa y noble, y que no le tiene miedo a nada. Yo no soy así. Temo ser juzgado por Dios y temo que mis ministros me admiren. Aunque soy diligente, todavía tengo miedo de no ser capaz de cumplir con la voluntad de Dios ni con los deseos de la gente”.

También dijo: “Me gustan los principios de Yao, Shun, Zhou, y Confucio, sobre cómo gobernar un país. Para mí, son tan importantes como las alas para un pájaro o el agua al pez. Si los pierdo, pierdo todo. No puedo abandonarlos ni por un momento”.

El emperador Taizong siempre sintió que estar en conformidad con la voluntad de Dios y con los deseos del pueblo era de suma importancia. Por eso, Dios lo ayudaba, y la gente lo respetaba. Debido a que él adoraba los Cielos y a Dios, y gobernó el país con virtud y honestidad, cumplió su misión y estableció una próspera dinastía Tang. Fue apoyado y respetado por el pueblo.

En cambio el PCCh ha estado persiguiendo a los practicantes de Falun Gong desde hace casi 15 años. Decenas de millones de practicantes han sido torturados, y muchos murieron o quedaron discapacitados. Algunos fueron asesinados por sus órganos, que les fueron extraídos mientras aún estaban vivos.

El PCCh fomenta el ateísmo y alienta la lucha de clases. La civilización tradicional china ha sido destruida. Las personas a las que el partido les ha lavado el cerebro no creen en la existencia de Fo, Dao, o Dios, y no temen sufrir una retribución. Se han corrompido y no se dan cuenta de que están cometiendo malas acciones, que se están destruyendo sin saberlo.

Fuente: Minghui.org.

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