Leonardo da Vinci dijo una vez: “La pintura es poesía que se ve más que se siente, y la poesía es pintura que se siente más que se ve”.

Il Sogno’ (El sueño) de Miguel Ángel es el ejemplo perfecto de esta simbiosis, una combinación perfecta de pintura y poesía.

‘Il Sogno’ o ‘El sueño’, que data de 1533, es uno de los cuatro dibujos que Miguel Ángel regaló al objeto de su mayor expresión de amor – el noble Tommaso de’ Cavalieri – en la antigua ciudad de Roma. Los dibujos dedicados a Cavalieri son algo ambiguos en su significado, sin embargo, una inspección más profunda de ‘El Sueño’ revela un poderoso mensaje para todos nosotros.

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El dibujo una alegoría de la virtud y el vicio

Tradicionalmente, el cuadro ha sido visto como una alegoría de la virtud y el vicio, pero también se considera una obra para meditar debido a su infinito despliegue de significado.

El dibujo presenta dos figuras principales: un hombre joven desnudo que se ha estado impregnando de tentaciones terrenales y un ángel que desciende de los cielos para despertarlo del `sueño’. Alrededor de la pareja hay una nube de figuras, cada una de las cuales representa los vicios impíos de la tierra.

El arco de figuras que rodean al hombre está casi sin duda diseñado para ser un catálogo pictórico de los malos comportamientos terrenales. Las figuras de la parte derecha del dibujo parecen personificar la ira, una mano que sostiene una pesada bolsa de dinero representa la codicia, un hombre que bebe connota la gula, una persona que tira de la capa de otro invoca la envidia, las parejas que besan sugieren la lujuria y un hombre perezoso que duerme sobre su brazo representa la pereza. Las figuras en la nube son generalmente interpretadas como personificaciones de los siete pecados capitales mencionados en los textos cristianos, incluyendo la arrogancia, la codicia, la lascivia, la indignación, la voracidad, la envidia y la pereza.

Una copia de 'El sueño' de un pintor italiano: una mirada más cercana al famoso boceto revela un mensaje moral trascendente.
Una copia de ‘El sueño’ de un pintor italiano: una mirada más cercana al famoso boceto revela un mensaje moral trascendente.

Despertar espiritual

Mirando más de cerca el dibujo de Miguel Ángel y la figura masculina en la que se centra, vemos que está posado sobre una caja abierta llena de máscaras, cubierta por un paño. La tela se asemeja al telón de un escenario, una vez descubierta, revela las máscaras de los diferentes roles de la vida.

La postura del joven en la pintura puede sugerir que acaba de dormirse en el lado izquierdo del globo, pero justo cuando lo hace, un ángel baja del cielo y toca su trompeta para despertarlo.

En particular, hay una extraña conexión entre las dos figuras principales: el joven está mirando hacia arriba y por encima de su hombro derecho, como una criatura alada desciende desde arriba, atrayendo la atención al final de la trompeta misma. El ángel no sopla su trompeta en el oído del joven, sino hacia el centro de su frente. Este es el mismo lugar que corresponde a la ubicación del “ojo celestial”, también conocido como el “tercer ojo” en la filosofía oriental. Que el sonido de la trompeta esté dirigido al ojo celestial, en lugar de a los oídos del joven, connota la representación de un despertar espiritual en lugar de un despertar físico.

El final de la trompeta coincide con la posición del "ojo celestial". (Dominio público
El final de la trompeta coincide con la posición del “ojo celestial”. (Dominio público

¿Por qué el joven necesita ese despertar espiritual?

Se puede ver que la gran esfera en la que se apoya el hombre está dividida por una línea, un detalle que sugiere que representa a la Tierra, un mundo mundano lleno de tentaciones y pecados. Además, la caja abierta llena de máscaras, cubierta por un paño que se asemeja al telón de un escenario, implica que este mundo se equipara a un drama, en el que cada uno de nosotros interpreta varios papeles. En el escenario de la vida, asumimos muchos roles diferentes: un santo o un pecador, un noble o un pobre, un hombre virtuoso o un malvado, un erudito o un idiota, etc.

Por lo tanto, todo el mundo está como bajo un hechizo de ignorancia. No es hasta el último momento cuando se levanta el telón del escenario, donde nos daremos cuenta de que todas las cosas por las que hemos luchado, durante toda nuestra vida, no tienen sentido. No nos quedaría nada más que el karma/pecados acumulados que, según el cristianismo, nos arrastrarían al infierno.

Copia de “Il Sogno” de Miguel Angel

En este contexto, solo la energía divina de Dios o de sus mensajeros puede despertar a la humanidad al verdadero propósito de la vida humana.

Miguel Ángel, junto con muchos de sus contemporáneos, creía que el arte sirve para elevar el alma y elevar el reino de la moralidad humana para finalmente llevar al individuo de regreso al Señor. Quizás por eso, en el dibujo de ‘Il Sogno’, vemos los ojos esperanzados del joven con ganas de volver al cielo, tal y como escribió en su poema nº 285…

“Ni la pintura ni la escultura podrán ya

calmar mi alma, ahora orientada hacia ese amor divino

que abrió sus brazos en la cruz para acogernos”.

Por Iona Mccombie Smith – The BL.

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Temas: Categorías: Cultura