El príncipe Siddhartha nace en el Palacio Real

En el territorio de la antigua India había muchos reinos. En la India Central al lado de la cuenca nororiental del río Ganges había un reino, llamado Kapilavastu. Hace 2.500 años el Rey de Kapilavastu, llamado Suddhodana, era muy benevolente y virtuoso. Su mujer, la Reina Maya, también era muy bondadosa, y leal. Por lo tanto complementándose el uno al otro en el reino la gente era próspera y feliz. El año en que la Reina Maya tenía 45 años quedó embarazada. Según la costumbre de la India, cuando las mujeres se quedaban embarazadas, todas debían regresar a la casa de sus padres a refugiarse. 

La Sra. Maya era la princesa del reino de Koli. Cuando nuestro país estaba en la Dinastía Zhou bajo el Rey Zhao de Zhou, el día 8 de abril del año 24, la señora emprendió un viaje desde Kapilavastu, para regresar a la casa de su madre en el reino de Koli. En el camino pasaron por un jardín llamado jardín de Lumbini. En ese momento el clima era agradable, aquí había plantas verdes como el bambú, cientos de flores disputaban su belleza, hileras de árboles se elevaban de color verde jade, los lotos emanaban su fragancia, el jardín fragante y espléndido estaba lleno de una atmósfera auspiciosa y festiva. 

La Sra. Maya deambuló una semana por el jardín, descansó bajo la sombra de un árbol despreocupada; vio que las ramas y las hojas eran exuberantes, flexibles y se inclinaban hacia abajo, los magníficos frutos eran deliciosos y bellos, su aroma era adorable. La señora de repente levantó la mano derecha y se agarró para recoger flores y frutos, en este momento el príncipe descendió desde su costado derecho, nació gradualmente. Cuando el príncipe nació, su cuerpo despedía luz, de debajo de la tierra brotaban flores de loto, del cielo enviaron una música etérea, y esparcieron extrañas flores de cinco colores, debido a que la buena fortuna del príncipe era tremendamente grande, al nacer podía hablar, él mismo dio siete pasos, enfocó su visión en las cuatro direcciones, y con una mano apuntando al cielo, y la otra apuntando a la tierra, cantó en voz alta: “Sobre el Cielo y bajo el Cielo, yo soy el único venerable”. 

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El cuerpo del príncipe al nacer era de un color parecido al amarillo dorado, por todo su cuerpo había treinta y dos tipos de buenos signos, por lo tanto el Rey le puso el nombre de Siddhartha; es decir que cuando nació había muchos signos extraños y auspiciosos. Al cumplirse siete días del nacimiento del príncipe, la Sra. Maya falleció. Después de fallecer, renació en el Cielo Trayastrimsa. El Cielo Trayastrimsa está en “el reino de los deseos” dentro del sexto Cielo, en la segunda capa de Cielos, es su lugar de residencia, vive en Xumi, debió nacer allí por haber cultivado diez virtudes. Entonces, el Rey Suddhodana ordenó a la hermana menor de su mujer Mahaprajapati que criara al príncipe, que lo cuidara como a su propio hijo.

Un día, llegó al Palacio Real el inmortal Asita, de apariencia divina, a ver al príncipe, y dijo que si el príncipe se quedaba en el hogar, sería considerado un rey sagrado, gobernaría bajo el cielo, pero si abandonaba el hogar para cultivar el Dao, seguramente podría convertirse en “fo”, y poseería todos los poderes divinos y la sabiduría, y salvaría de los Tres Reinos a incontables seres conscientes. Después del nacimiento del príncipe en Kapilavastu, el territorio estaba tranquilo, los cinco granos maduraban en abundancia, toda la gente vivía en paz y trabajaba felizmente. 

De este modo transcurrieron varios años, el príncipe creció gradualmente, a la edad de siete años comenzó a leer libros; pero el príncipe era innatamente inteligente, no necesitaba la enseñanza de un señor, de manera natural entendía la astronomía, la geografía, y todas las teorías. A la edad de diez años aprendió artes marciales, su fuerza excedía a la de los demás, no había nadie que pudiese rivalizarle. Un día, compitió con varios primos paternos, un gran elefante se cayó en la puerta de entrada de la ciudad y obstruyó la misma, nadie podía expulsarlo. El príncipe agarró al elefante con sus manos, y lo arrojó fuera de la ciudad, la multitud estaba muy asombrada. Cuando tenía veintidós años, estaba en las afueras, vio a un agricultor arando el campo, al arar con la azada sacó un montón de insectos, justo había un grupo de pájaros que vinieron apresuradamente a picar la comida, él sintió pena de los seres conscientes, de que todos se devoren entre ellos. Por consiguiente en ese momento pensó en aliviar a la gente de este mundo, y emergió el pensamiento de cultivar el Dao.

El rey vio que el príncipe era tan inteligente, pero que sin embargo en su disposición le gustaba la tranquilidad, recordó las palabras adivinatorias que dijo anteriormente el inmortal Asita, y temía que se fuera de lo secular, abandonado el hogar, así le dio al príncipe concubinas. A la edad de diecisiete años, el príncipe se casó con la primera belleza de la India, Yasodhara, más tarde nació su hijo, al que llamó Rahula. El Rey Suddhodana construyó especialmente para Siddhartha un gran jardín, en el que además edificó tres palacios para las tres estaciones de primavera, verano, y otoño, muy magníficos y grandiosos. Escogió a cientos de doncellas bellas y coloridas, que día y noche cantaban, bailaban y tocaban instrumentos de viento y de cuerda, para la felicidad del gran príncipe. Sin embargo el príncipe siempre sentía que la vida humana en el mundo, al final es un escenario o reino de sueños. Un escenario bullicioso, animado y de gran fascinación, en un parpadeo la vida se queda desolada, por eso seguía deprimido, siempre pensaba en buscar la comprensión exacta y completa, la verdad del universo y la vida humana, solamente se conformaría con saber con claridad.

Fuente: minghui.org