Sun Simiao fue uno de los mejores médicos de China. Vivió del siglo VI al VII durante la dinastía Tang y recibió el apelativo de “Rey de la Medicina” por sus numerosas aportaciones en el campo de la medicina.

En este libro, Sun escribió: “Si uno carece de moral, ni siquiera una panacea curaría sus males”.

También aconsejaba: “Si uno es perennemente virtuoso, será bendecido sin necesidad de rezar y vivirá mucho tiempo sin necesidad de adorar”.

Entonces, ¿cómo cultivaban los antiguos la virtud?

Muchas filosofías, religiones y escuelas espirituales de la antigua China hacían referencia a un concepto llamado xing, que se traduce como “naturaleza”. El xing puede considerarse, en términos generales, como la mente o el carácter de una persona, y mejorar el xing es crucial para mejorar la virtud.

El carácter chino para xing tiene dos partes: en la parte izquierda del carácter está el radical para “corazón”, mientras que en la derecha está la palabra para “nacimiento”. Esto indica que los seres humanos nacieron con principios en su corazón, su xing más verdadero. Cuando las personas viven de acuerdo con este xing más original, sus corazones prosperan; cuando van en contra de estos principios, sus corazones perecen.

Viviendo de acuerdo con estos principios originales es como los antiguos cultivaron su virtud, y al hacerlo, descubrieron que era crucial eliminar los cinco vicios: la sed de fama y beneficio, el éxtasis y la rabia, la sensualidad, la gula y la ansiedad.

La historia de Fan Li, que dejó de lado la sed de fama y beneficio

Fan Li vivió durante el periodo de primavera y otoño de China (771 a 476 a. C.). Él y Wen Zhong, ambos hombres extraordinarios, pasaron 20 años al lado de Goujian, el rey de Yue. Al final, Goujian pudo vengar la humillación que sufrió como rehén en el estado de Wu y revivir Yue como un estado poderoso. Más tarde, a Fan se le ofreció el título de gran general y se hizo muy famoso en todo el país.

Sin embargo, Fan rechazó todas las recompensas que le ofreció Goujian, porque creía que la fama duraba poco. Y esto era doblemente cierto dado el carácter de Goujian, Fan podía ver que Goujian era alguien que podía compartir cuando se trataba de dificultades, pero no en la paz y la prosperidad. Presentó una carta de renuncia a Goujian y partió con su familia, dejando atrás toda su fama y riqueza.

Fan también escribió a Wen para advertirle de las inclinaciones de Goujian y le animó a marcharse también. Lamentablemente, Wen no siguió el consejo de Fan y Goujian lo asesinó poco después.

Fan se fue al estado de Qi, cambió su nombre y empezó un negocio desde cero. Abrió y cultivó una gran extensión de terreno baldío. Su negocio resultó ser un gran éxito y no tardó en convertirse en uno de los hombres más ricos de Qi. Impresionado por la sabiduría y el talento de Fan, el rey de Qi lo nombró como su canciller en la corte.

Sin embargo, Fan lo tomó como un siniestro presagio basado en un concepto filosófico tradicional chino: “Cuando se alcanza la plenitud, al crecimiento le sigue inevitablemente el declive”.

Tres años después, renunció a su cargo, regaló toda su riqueza y trasladó a su familia a Dingtao, en la actual provincia de Shandong, donde él y su hijo iniciaron otro negocio de cría de animales, agricultura y comercio. En pocos años, su familia volvió a ser muy rica. Fan ayudaba a menudo a los pobres, y la gente local lo veneraba como el “dios de la riqueza”.

Mucha gente creía que Fan se hizo rico gracias a su abundante virtud, que le proporcionó fama y beneficios, puestos de alto rango y recompensas privilegiadas. También fue gracias a su virtud que pudo desprenderse de toda su fama y riqueza, y sin embargo sus pérdidas le llevaron naturalmente a nuevas ganancias.

A partir de la historia de Fan, podemos ver que las pérdidas y las ganancias no importan realmente mientras uno posea un corazón virtuoso.

La historia de un exitoso joven empresario en Australia

Hay historias similares en el mundo actual.

Mark Hutchison es un joven empresario de gran éxito en Perth, Australia. También es un practicante de Falun Gong, que sigue los principios de “Verdad-Benevolencia-Tolerancia”. A menudo se le puede ver repartiendo folletos de Falun Gong.

Hutchison dijo que en el pasado se dejaba llevar por “la búsqueda de beneficios”, pero ahora “sigue el curso natural”. Ha encontrado la paz en su vida y en la gestión de sus empresas.

“Cuando el “beneficio” es la piedra angular, los empresarios siempre persiguen beneficios cada vez mayores, lo que alimenta sus egos y hace imposible que estén en paz”, dijo.

En las empresas de Mark, todo ha cambiado gradualmente hasta llegar a un punto en el que la medida del éxito es “Verdad- Benevolencia -Tolerancia” en lugar del “beneficio”.

En 2009, su empresa Bamboozle ganó el premio Australian Business Award por su gestión profesional y sistemática.

En 2010, Bamboozle fue nominada como finalista del Family Business Australia y finalista del Telstra Business Award. Mark también fue finalista del premio al empresario del año de Ernst & Young.

En 2012, la empresa volvió a crecer, ya que se lanzaron dos nuevas subempresas de venta al por menor y fabricación. En 2014, la empresa hermana de Bamboozle -Lifewood- ganó el prestigioso premio nacional a la sala de exposiciones del año.

(Para más información, consulte: “Australian Entrepreneur Discovers There Is More to Life Than Profits“)

(Continuará)

Liu Yichun – Minghui.org

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