La NASA difundió ayer el descubrimiento de una inusual emisión de luz infrarroja proveniente de una estrella de neutrones cercana, y se trata de una característica nunca antes vista.

La nueva luz infrarroja fue descubierta mediante el Telescopio Espacial Hubble.

El telescopio Espacial Hubble permitió el descubrimiento de las radiaciones.

Los investigadores han obtenido, adicionalmente, la demostración de que el estudio de las estrellas de neutrones en luz infrarroja también brinda información interesante sobre ellas.

Generalmente este clase de masas interestelares se estudian en emisiones de radio y de alta energía, no obstante, ahora ya se sabe que no son los únicos segmentos del espectro electromagnético que arrojan información sobre ellas.

Se espera que con los nuevos datos se entienda mejor la evolución de las estrellas de neutrones, o púlsares como también se les llama.

Reciben el nombre de púlsares porque la rápida rotación que sostienen genera una emisión variable de luz en el tiempo.

Por otra parte, es de tener en cuenta que los púlsares son los restos que quedan después de que una estrella masiva se convierte en supernova.

“Esta estrella de neutrones en particular pertenece a un grupo de siete púlsares de rayos X cercanos – apodados ‘los Siete Magníficos’ – que están más calientes de lo que deberían estar considerando sus edades y el depósito de energía disponible proporcionado por la pérdida de energía de rotación”.

Las anterior es la explicación de Bettina Posselt, autora principal del documento y astrofísica de la Universidad Estatal de Pensilvania.

El descubrimiento

La investigadora Posselt  lo relató así: “Observamos un área extendida de emisiones infrarrojas alrededor de esta estrella de neutrones – llamada RX J0806.4-4123 – cuyo tamaño total se extiende a unos 25 millones de kilómetros de ella”.

Asimismo, es la primera vez que se encuentra una señal de esas proporciones en luz infrarroja, alrededor de una estrella de neutrones.

Las teorías del origen de la radiación

La misma astrofísica postula las teorías diciendo para la primera que podría tratarse de un ‘disco de retroceso’ del material liberado por la supernova.

En cuanto a la segunda hipótesis, postula que se trataría de una ‘nebulosa de viento pulsar’ generada por la interacción de las partículas despedidas por la estrella de neutrones y el medio gaseoso por el que transita la misma estrella.

El Telescopio Espacial James Webb de la NASA, en construcción, permitiría a los astrónomos explorar más este fenómeno descubierto y así entender aún más la evolución de las estrellas de neutrones.

El Telescopio Espacial James Webb será lanzado al espacio en el 2020.

Jose Ignacio Hermosa – BLes

Categorías: Ciencia