Redacción BLes– Según una reciente investigación publicada en la Royal Society Open Science, las abejas melíferas se “gritan” unas a otras en los momentos previos a que los avispones asesinos las maten.

El sonido se produce cuando las abejas hacen vibrar sus alas y liberan una feromona particular desde su abdomen, informó el NY Post.

La investigación de la Royal Society calificó el ruido, hasta ahora desconocido, como una “llamada de reunión para la defensa colectiva”. Dijo que era similar a “los chillidos de alarma, los gritos de miedo y las llamadas de pánico de los primates, las aves y los suricatos”.

“¡Es alarmante oírlo!”, dijo Heather Mattila, coautora del estudio. “Se caracteriza por ráfagas rápidas de sonidos agudos que cambian imprevisiblemente de frecuencia: son bastante duros y ruidosos”.

El avispón asesino -conocido oficialmente como avispón gigante asiático- puede crecer hasta cinco centímetros y está fuertemente acorazado.

Cuando no se les controla, los enormes avispones asiáticos pueden diezmar una colmena de abejas en horas, depredando las larvas y decapitando a las abejas en una “fase de matanza”, según los científicos. Después, los avispones alimentan a sus crías con trozos de cuerpo cortados.

Según el estudio, los índices de señalización se multiplican de siete a ocho veces durante un ataque de avispas. Las abejas utilizan el “fecal spotting”, una estrategia de defensa en la que recogen heces de animales y las aplican a la entrada de sus colmenas para evitar los avispones, además de los tubos antipredadores.

Otras tácticas incluyen el “balling”, las abejas forman una colmena y asfixian al avispón haciendo vibrar los músculos de sus alas. Un avispón puede morir en 30 minutos por el calor provocado por la vibración, que puede alcanzar los 46 grados centígrados, combinado con el dióxido de carbono creado por las abejas.

Los avispones son una especie invasora con nidos difíciles de encontrar, ya que prefieren vivir en lugares boscosos.

Los avispones gigantes se han vuelto más comunes en el noroeste del Pacífico de Estados Unidos en los últimos meses. El tercer nido de avispones enormes descubierto este año en Estados Unidos fue en el estado de Washington en septiembre, informó The Guardian.

Además de causar estragos en las colmenas, el avispón gigante también puede herir a los humanos, a veces mortalmente. Los avispones también pueden expulsar veneno.

Un entomólogo describió la sensación de ser picado por un avispón asesino como “tachuelas calientes clavadas en mi carne”.

Kathy Vittetoe – BLes.com

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