Este tipo de armas han empezado a generar temor por las implicaciones que podrían causar en la seguridad espacial. Metro investiga la situación

Rusia llamó la atención internacional por sus recientes pruebas de un arma antisatélite para destruir un antiguo aparato que orbitaba la Tierra. El hecho generó temor y dudas entre la comunidad internacional, que comenzó a cuestionar los peligros y el alcance de esta tecnología.

La prueba de esta arma generó una breve crisis diplomática, ya que las autoridades estadounidenses afirmaron que podría haber puesto en peligro la integridad física de los miembros de la tripulación de la Estación Espacial Internacional, que tuvieron que refugiarse de los restos del satélite atacado, ya que podía alcanzar la estructura de la EEI.

La agencia espacial rusa Roscosmos, sin embargo, respondió negando que su arma antisatélite hubiera puesto en peligro la estación y subrayó que se trataba de un procedimiento seguro.

Pero, ¿qué es un arma antisatélite?

Wendy N. Whitman Cobb, profesora de estudios de estrategia y seguridad en la Escuela de Estudios Avanzados del Aire y el Espacio de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, escribió recientemente un artículo sobre el tema y explicó que “las armas antisatélite, comúnmente denominadas ASAT, son cualquier arma que pueda perjudicar temporalmente o destruir permanentemente un satélite en órbita”.

Según la experta, uno de los mayores peligros del uso de este tipo de armas es que el satélite atacado podría desintegrarse, creando miles de trozos de escombros en órbita, de tamaños que van desde pequeñas motas hasta trozos de varios metros. Estos desechos espaciales permanecerán en órbita durante años, pudiendo colisionar con otros satélites y con la Estación Espacial Internacional.

“Hasta la fecha, sólo hemos visto pruebas de ASAT en el espacio y no un ataque real de un país a otro. Así que mi esperanza no es sólo que no se produzcan más pruebas ASAT, sino que tampoco se produzcan ataques reales”.

— Wendy N. Whitman Cobb, profesora de estudios de estrategia y seguridad en la Escuela de Estudios Avanzados del Aire y el Espacio de la Fuerza Aérea de Estados Unidos
Metro habló con Wendy N. Whitman Cobb para saber más.

Entrevista

Wendy N. Whitman Cobb,
profesora de estrategia y estudios de seguridad en la Escuela de Estudios Avanzados del Aire y del Espacio de la Fuerza Aérea de EE.UU.

P: Háblenos de la prueba rusa del arma antisatélite.

– La prueba de Rusia fue un ASAT cinético de ascenso directo. Ascenso directo significa que fue lanzado desde tierra al espacio.

P: ¿Corren algún riesgo los astronautas de la Estación Espacial Internacional?

– La tripulación de la Estación Espacial Internacional, que actualmente incluye a personas de Estados Unidos, Alemania y Rusia, corrió cierto peligro. El satélite inoperante que fue destruido por Rusia se encontraba en una órbita cercana a la ISS, por lo que poco después la NASA avisó a la tripulación para que se refugiara en las cápsulas Soyuz y Dragon. Parte del problema fue que los nuevos desechos aún no se habían rastreado por completo, por lo que era difícil estar seguros de hacia dónde se dirigían o con qué podían impactar.

P: Háblenos del problema de la basura espacial.

– La basura espacial es ya un problema importante y no hace más que crecer. Cuanta más basura hay en la órbita terrestre, más difícil es operar satélites, estaciones espaciales y otras misiones tripuladas. Mientras que los grandes trozos de basura pueden ser y son rastreados, los trozos más pequeños (trozos de menos de 10 cm) son más difíciles de rastrear. Dado que viajan a gran velocidad, incluso un pequeño trozo de basura que impacte en el lugar adecuado podría destruir el satélite o la nave espacial. Los ensayos de ASAT cinéticos del tipo de los realizados por Rusia contribuyen significativamente al volumen de desechos espaciales en órbita y dificultan mucho las operaciones seguras.

P: ¿Podrían utilizarse estas armas con frecuencia en el futuro?

– Ciertamente espero que no, sin embargo, hay muy pocas barreras para desarrollarlas, probarlas o utilizarlas. Casi no existe legislación internacional que se aplique al espacio y, en lo que respecta a las armas, las únicas prohibiciones son las de poner en órbita armas de destrucción masiva. Como países como Estados Unidos se han vuelto más dependientes militarmente de los activos espaciales, otros países tienen un incentivo para desarrollar armas que puedan contrarrestar esas capacidades. Dicho esto, Estados Unidos no es el único país con esa dependencia: tanto China como Rusia tienen valiosos recursos militares en órbita y, más ampliamente, toda la economía mundial depende de los dispositivos basados en el espacio. Esto eleva drásticamente los costes para todos los países y personas que dependen del espacio, lo que podría ayudar a disuadir el uso de tales armas.

9.6 mil

toneladas es la masa total de todos los objetos espaciales situados en la órbita de nuestro planeta.

Tres tipos de armas antisatélite

Arma cinética antisatélite de ascenso directo

La utiliza Rusia y suele lanzarse desde tierra o desde las alas de un avión. Esta arma destruye los satélites al colisionar con ellos a gran velocidad.

Armas antisatélite coorbitales

Este tipo de arma se lanza primero en órbita y luego cambia de dirección para colisionar con el satélite objetivo desde el espacio.

Armas ASAT no cinéticas

A diferencia de las anteriores, este tipo de armas utiliza el láser para perturbar los satélites sin colisionar físicamente con ellos.

Daniel Casillas – Publimetro.co

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