Se suele emplear en rituales vudú como una alternativa curativa o terapéutica.

El oligarca ruso, Alexander Subbotin, exgerente de la compañía energética de Rusia Lukoil, ha sido encontrado muerto en la vivienda de un chamán en Moscú. Subbotin podría haber consumido veneno de sapo bufo durante un ritual chamánico, aunque la Policía ha abierto una investigación al respecto y no ha confirmado todavía ninguna causa.

El sapo común (bufo) es un anfibio anuro que pertenece a la familia Bufonidae, y que se suele emplear en rituales vudú como una alternativa curativa o terapéutica. El año pasado, el exactor porno, Nacho Vidal, fue detenido por su implicación en un homicidio imprudente tras la celebración de un ritual místico que se basaba en inhalar vapores de veneno de sapo.

Fue puesto en libertad, aunque en un vídeo explicó su experiencia con este veneno de sapo, que conoció por un amigo que había sufrido problemas de drogadicción y que se había recuperado. Nacho Vidal defendía su uso para curar “las adicciones y los apegos”.

¿Cuáles son sus efectos?

Pero, ¿para qué sirve y qué efectos puede provocar? El veneno de este anfibio, utilizado en prácticas ancestrales, es una potente droga alucinógena que puede provocar un estado de alteración de la conciencia y que habitualmente se emplea como alternativa para el tratamiento de adicciones o trastornos como la depresión.

No obstante, su consumo es realmente peligroso y potencialmente mortal. Puede tener efectos como alucinaciones, alteraciones físicas, psíquicas, taquicardias o pérdida del conocimiento, hasta la muerte. 

La sustancia es tan tóxica y peligrosa que está considerada sustancia controlada de tipo 1 (las más penadas y vigiladas) por la DEA, la agencia antidroga de Estados Unidos.

Fuente: 20minutos.es

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