Redacción BLes – La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) admite por primera vez que las agencias gubernamentales, incluido el Centro de Control y Prevención de Enfermedades recomiendan vacunas para mujeres embarazadas que no han sido autorizadas ni probada su seguridad clínica. 

La FDA, organismo encargado de la seguridad y licencia de los medicamentos y vacunas admite que no tiene datos de seguridad que respalde las recomendaciones de vacunación durante el embarazo. 

La declaración de la FDA ha sido en respuesta a la demanda, presentada por el abogado de Defensa de la Salud de los Niños (CHD), Robert F. Kennedy, Jr. en nombre de Informed Consent Action Network (ICAN), un grupo de defensa de la seguridad de la vacuna. 

Se solicitaron los datos de ensayos clínicos utilizados por la FDA para aprobar las vacunas contra la influenza para mujeres embarazadas. La breve respuesta de la FDA: “No tenemos registros que respondan a sus solicitudes”.

Esto significa que las agencias gubernamentales, incluido el CDC, llevan años recomendando vacunas a mujeres embarazadas que no han sido autorizadas por la FDA y cuya seguridad no ha sido probada en ensayos clínicos. 

De hecho, los fabricantes de vacunas contra la gripe y Tdap (vacuna contra la difteria, tétanos acelular y tosferina) advierten sobre su uso para mujeres gestantes ya que su seguridad nunca se ha establecido.

Los prospectos de estas vacunas indican que “no se sabe” si las estas “dañarán a un bebé nonato” y que hay “datos insuficientes” sobre su uso en mujeres embarazadas como para conocer los riesgos asociados con la vacuna. 

Sin embargo, el CDC ha recomendado activamente la vacunación contra la gripe durante cualquier trimestre del embarazo desde 2004 y ha dicho a las mujeres embarazadas que se inoculen con la Tdap desde 2011.

Expertos advierten que la vacunación durante el embarazo puede ser peligrosa debido a la capacidad de la vacuna de activar una respuesta inmune en la madre que puede dañar el cerebro del bebé. 

El neurocientífico Paul Paterson alertó que “incluso si ocurre menos del 1% del tiempo, la vacunación de una población entera de mujeres embarazadas podría afectar a miles de niños”, recoge el sitio Defensa de la Salud de los Niños. 

Un estudio de seguridad publicado en 2017 en JAMA Pediatrics realizado sobre más de 45.000 mujeres mostró un alto riesgo de defectos de nacimiento y un riesgo 20% mayor de autismo en niños cuyas madres recibieron una vacuna contra la gripe durante el primer trimestre de embarazo. 

Sin embargo, una vez publicado los autores aplicaron una corrección estadística, muy criticada por el reconocido estadístico de la Universidad de California (UCLA) Sander Greenland, que disminuyó esta asociación. 

Greenland denunció que esto es algo muy común cuando los científicos encuentran asociaciones o resultados que no les gustan y quieren deshacerse de ello. 

Adicionalmente el abogado Robert F. Kennedy Jr. señala que la mayoría de las vacunas contra la gripe contienen un conservante a base de mercurio llamado timerosal un potente neurotóxico.

Otra inquietante revelación destapada por esta demanda es que se ha constatado que el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS por sus siglas en inglés) no ha cumplido ni una sola vez en 30 años con su obligación de revisar la seguridad de las vacunas infantiles y de informar al Congreso sobre medidas para mejorar esta seguridad. 

Cabe destacar que la Ley Nacional de Vacunas Infantiles de 1986, que estableció estos requisitos, exonera completamente de responsabilidad legal a los fabricantes de vacunas por las lesiones que estas puedan causar. 

Ir a la portada de BLes.

¿Ya te suscribiste a nuestro canal de Youtube?

 

Temas: Categorías: Ciencia