Redacción BLes – Los agujeros blancos, que en teoría son los opuestos exactos de los agujeros negros, podrían constituir una parte importante de la misteriosa materia oscura que se cree que constituye la mayor parte de la materia en el universo, según un estudio reciente.

Los agujeros negros poseen tirones gravitacionales tan poderosos que ni siquiera la luz, la cosa más rápida del universo, puede escapar de ellos.  Algunos de estos extraños agujeros blancos pueden incluso ser anteriores al Big Bang, dijeron los investigadores Francesca Vidotto, de la Universidad del País Vasco en España y Carlo Rovelli, físico teórico de la Universidad de Aix-Marsella en Francia en su investigación publicada en abril de 2018.

Investigaciones anteriores habían sugerido que los agujeros negros y los agujeros blancos están conectados y que la materia y la energía que caía en un agujero negro podría emerger de un agujero blanco en cualquier otra parte del cosmos o en otro universo por completo.

Sin embargo, en 2014, Carlo Rovelli, físico teórico de la Universidad de Aix-Marsella en Francia, y sus colegas sugirieron que los agujeros negros y los agujeros blancos podrían conectarse de otra manera: cuando los agujeros negros mueren, pueden convertirse en agujeros blancos.

Los científicos estimaron previamente que se necesitaría un agujero negro con una masa igual a la del sol, aproximadamente un cuatrillón de veces la edad actual del universo, para convertirlo en un agujero blanco.

Sin embargo, estudios de los años sesenta y setenta sugieren que unos agujeros negros primordiales también podrían haberse originado en un segundo después del Big Bang y serían mucho más pequeños que los agujeros negros de masa estelar.

Basándose en esto, los investigadores creen que al morir estos agujeros negros primordiales podrían haber formado agujeros blancos durante toda la vida del universo

Pero por ahora, los agujeros blancos solo existen en los cálculos de los físicos y astrónomos, como alguna vez lo fueron los agujeros negros.

“Los agujeros blancos son modelos teóricos que complementan a los agujeros negros”, le dice a BBC Mundo el físico Edward Larrañaga, profesor del Observatorio Astronómico Nacional de Colombia.

“Al realizar las operaciones matemáticas de las ecuaciones que planteó Einstein da como resultado un agujero blanco”, explica Larrañaga, “pero todavía no conocemos ningún proceso físico que dé lugar a que se genere un agujero blanco”, añade.

Según los cálculos matemáticos de Einstein, estos agujeros blancos no emitirían radiación, y como son mucho más pequeños que una longitud de onda de luz, serían invisibles. Si un protón impactara en uno de estos agujeros blancos, el agujero blanco “simplemente rebotaría”, explicó Rovelli a la revista Space. “No pueden tragar nada”.

Si un agujero negro se encontrara con uno de estos agujeros blancos, el resultado sería un solo agujero negro más grande, agregó.

Rovelli y Vidotto, de la Universidad del País Vasco en España sugirieron que algunos agujeros blancos en este universo en realidad podrían ser anteriores al Big Bang. La investigación futura explorará cómo los agujeros blancos de un universo anterior podrían ayudar a explicar por qué el tiempo fluye solo hacia adelante en este universo actual y no también a la inversa. 

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