Redacción BLes – En la década de los 80, los naturalistas George y Roberta Poinar marcaron un precedente en el mundo de la ciencia mediante un proyecto que permitió recrear un hábitat boscoso el cual existió hace 45 millones de años en el territorio de República Dominicana.

Hasta ahora los investigadores asociados a la Universidad de Oregon han hecho una amplia contribución al campo de la biología y de la paleontología con su estudio del ADN de organismos atrapados en fósil de ámbar.

De acuerdo con la BBC, el entomólogo y la microscopista electrónica, fueron los primeros en descubrir las propiedades que tiene la resina de los árboles a la hora de permitir la preservación. Por miles de milenios esta sustancia pegajosa atrapó insectos, plantas e incluso algunos vertebrados.

La mayoría de los fósiles en ámbar dominicano son más pequeños que una pelota de golf.
La mayoría de los fósiles en ámbar dominicano son más pequeños que una pelota de golf.

Luego, en su proceso de endurecimiento hasta convertirse en ámbar se produjo una asombrosa preservación que evitó la exposición a las condiciones de un ambiente externo impregnado por el oxígeno y algunas otras propiedades de la naturaleza.

El medio británico señala que todo comenzó cuando en el año 1986 los investigadores lideraron una expedición hasta la minas de ámbar ubicadas en una zona montañosa del norte de República Dominicana, allí recolectaron muestras de fósiles de ámbar de millones de años.

Los Poinar liderando la expedición a la mina La Toca, en el norte de República Dominicana, en 1986.
Los Poinar liderando la expedición a la mina La Toca, en el norte de República Dominicana, en 1986.

El resultado de su investigación quedó alojado al interior del libro “El bosque de ámbar, una reconstrucción de un mundo desaparecido”, publicado en 1999.

Aunque la mayoría del ámbar prehistórico se encuentra en la región del Báltico, las cantidades de ámbar que se encuentran en República Dominicana contienen un mayor número de restos fósiles; como informa la BBC, tal característica fue la que permitió a los Poinar hacer una reconstrucción detallada.

Los Poinar pudieron recrear el ecosistema de un bosque tropical extinto hace millones de años en República Dominicana.
Los Poinar pudieron recrear el ecosistema de un bosque tropical extinto hace millones de años en República Dominicana.

A las muestras recolectadas durante el estudio se sumaron las muestras que aportaron mineros dominicanos durante 20 años. Fue así como pudieron determinar por ejemplo que aquel ámbar procedía del algarrobo, una especie de árbol que ha habitado en Sudamérica por lo menos desde hace 60 millones de años.

A parte de que la pareja de investigadores se encontrara con una variedad de especies como sapos, lagartijas, pájaros e incluso una abeja y un escorpión sin aguijón; también les llamó la atención cómo la resina logró preservar las huellas de un extinto bosque prehistórico.

En cuanto a los aportes que consiguió la pareja con el trabajo, fue posible determinar aspectos como el tiempo que tomó la masa de las Antillas Mayores para transportarse hasta el Caribe, unos 25 millones de años.

Por otra parte, también sirvió para conocer mejor cuánto se ha reducido la biodiversidad en aquella zona particular del mundo.

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Temas: Categorías: Ciencia