Una segunda mujer en China estaría gestando otro bebé, modificado genéticamente por el controvertido científico He Jiankui, quien en noviembre de 2018 anunció el nacimiento de las gemelas Lulu y Nana, de genética manipulada, causando gran rechazo internacional.

William Hurlbut, un médico y bioético de la Universidad de Stanford en California que ha conocido a He durante dos años, dijo que la criatura podría tener entre 12 y 14 semanas de gestación, informó Daily Mail el 22 de enero.

El investigador He, que desapareció después de compartir sus polémicas ediciones genéticas, siguió comunicándose por teléfono y por correo electrónico con Hurlbut hasta hace unos siete días, y según este no parecía preocupado.

“No sonaba como una persona bajo un miedo o estrés terrible”, dijo Hurlbut, a quien también dijo “que era libre de salir al campus y dar una vuelta”, según el mismo medio.

El embarazo de la segunda gestante fue informado por medios estatales chinos, que también dieron resultados de una investigación seguida al proceso adelantado por He, acusándolo de violar las directrices nacionales y falsificar documentos para conseguir sus intervenciones genéticas.

Algunos expertos chinos son muy escépticos sobre las repentinas negativas de las instituciones chinas y sobre su desconocimiento del experimento o su no participación en el mismo.

Según un internauta con el alias de Cao Ji, dijo a través de Twitter que el proyecto de los bebés modificados genéticamente fue dirigido por líderes de alto nivel del Partido Comunista Chino (PCCh), confiado a la Universidad de Ciencia y Tecnología del Sur, y ejecutado por el equipo de He.

Wang Zhiyuan, exmédico jefe de la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación, exinvestigador de histología de la Facultad de Medicina de Harvard y presidente de la Organización Mundial para la Investigación de la Persecución de Falun Dafa, dijo que no le sorprendió la perspectiva “única” que tenía He sobre su experimento.

En la China comunista, la dignidad de la vida humana no se respeta, agregó Wang, mientras que la ética médica es pisoteada sin piedad.

El uso de ese embrión sugiere que el “énfasis principal de los investigadores fue probar la edición en lugar de evitar esta enfermedad”, dijo el famoso profesor George Church, genetista de la Universidad de Harvard, de acuerdo con Daily Mail.

José Ignacio Hermosa – BLes

Ir a la Portada BLes.com.

Temas: Categorías: Ciencia