Redacción BLes – En las próximas semanas un equipo de investigadores se propone explorar un enorme lago que ha permanecido escondido bajo el manto glacial antártico durante miles de años, con el fin de estudiar el que consideran como uno de los ecosistemas más aislados y mejor conservados del mundo. 

La piscina subglaciar Mercer, que se encuentra conectada a una red hidrológicamente activa de nueve lagos descubierta en 2006, comprende 160 kilómetros cuadrados y posee una profundidad de entre 10 y 15 metros, de acuerdo a la publicación científica Nature.

El grupo de perforadores se dispone a atravesar 1.100 metros de capas de hielo, usando agua caliente para alcanzar el depósito acuático oculto, el cual solo se conoce a través de observaciones satelitales, desde que fuera descubierto hace una década.

Llama la atención que el Lago Mercer, a pesar de alcanzar y mantener temperaturas por debajo de los cero grados centígrados, nunca se congela. Los investigadores, pertenecientes a más de una docena de universidades, esperan extraer muestras de agua, sedimentos y vida microbiana de su interior.

Imagen del corte transversal de la perforación del Lago Vostok (Antártida) a 2,2 kilómetros de profundidad.
Imagen del corte transversal de la perforación del Lago Vostok (Antártida) a 2,2 kilómetros de profundidad, donde científicos rusos hicieron público el descubrimiento de numerosas bacterias en 2013.

El primer dron bajo el hielo de la Antártida

Para ello introducirán en la abertura excavada, de unos 60 centímetros de diámetro, un dron que explore las oscuras y gélidas aguas, equipado con cámaras de vídeo y un brazo robótico capaz de tomar muestras.

El lago Mercer será el segundo, de los más de 400 lagos que esconde la Antártida bajo su helado manto, del que el ser humano tome muestras directamente. Asimismo, esta será la primera vez que se introduzca bajos las capas de hielo un vehículo a control remoto.

En 2103, algunos miembros de la expedición, conocida como SALSA (Acceso Científico Subglaciar a los Lagos Antárticos) perforaron un estanque subglaciar más pequeño llamado Lago Whilians, el cual encontraron “rebosante de microbios” pese a ser un lugar donde no llegaba la energía solar.

Vista de una cámara descendiendo el pozo de 800 metros de profundidad excavado en el Lago Whillans de la Antártida.
Vista de una cámara descendiendo el pozo de 800 metros de profundidad excavado en el Lago Whillans de la Antártida.

Ahora, con las cámaras sumergibles, los científicos se ilusionan pensando que incluso podrían llegar a espiar animales en las oscuras aguas. “No sabemos qué va a haber allí”, afirmó John Priscu, ecologista lacustre de la Universidad Estatal de Montana en Bozeman y líder del proyecto. “Eso es lo que lo hace tan divertido”.

“Conocemos más sobre Marte de lo que sabemos sobre el medio ambiente subglaciar de la Antártida, pero la nueva información sobre su naturaleza está cambiando la forma en que percibimos el continente”, declara en su sitio web la expedición SALSA.

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Temas: Categorías: Ciencia