Redacción BLes – La NASA ha dispuesto un complejo sistema de comunicaciones para que el módulo de aterrizaje “Mars InSight (Ingenio de Marte)” envíe notificaciones desde que alcance su destino el 26 de noviembre.

El equipo de ingenieros de la agencia aeroespacial ha desarrollado cinco rutas independientes de comunicación que posibiliten el seguimiento del complicado proceso de aterrizaje en el Planeta Rojo, ya que se encuentra a 146 millones de kilómetros (91 millones de millas) de la Tierra.

En primer lugar, cuando el Insight se disponga a descender definitivamente, producirá tonos constantes de ondas radio, que variarán de frecuencia a medida que la nave despliega su paracaídas y se desacelera rápidamente, informó Space.

Después de tomar tierra, producirá dos potentes señales de baliza (una primera y su confirmación con un intervalo de unos 7 minutos) de diferentes longitudes de onda, que indicarán con toda probabilidad que el Insight se encuentra en buen estado.

Para mayor fiabilidad y tratándose de viajes interplanetarios, los expertos han considerado conveniente crear otros tres sistemas de seguimiento del Insight, apoyándose en otras naves espaciales.

En este sentido, la misión Mars Insight, lanzada el 5 de mayo de 2018, incorpora dos nanosatélites, de formato 6U CubeSat, que servirán de enlace de comunicaciones con la Tierra -recibiendo y retransmitiendo la señal- durante todo el proceso de entrada, descenso y aterrizaje. 

Representación artística de la señal enviada por el Mars InSight, en verde, tras ser convertida por los dos CubeSat (MarCO) en sus propias señales, en azul. (Crédito: NASA/JPL-Caltech)

Una representación artística de la señal de InSight, en verde, siendo convertida por el MarCO en sus propias señales, en azul. (Crédito: NASA/JPL-Caltech)

La operación se ha dado en llamar Mars Cube One (MarCO), y será la primera vez que se pongan a prueba dos CubeSat (naves espaciales con forma de cubos de 10 cm de arista y masa inferior a 1,33 kg) fuera de la órbita terrestre.

Debido a las dudas que presenta el uso de esta novedosa nanotecnología en el Planeta Rojo, los ingenieros también contarán con el apoyo de otras dos naves espaciales más grandes y experimentadas que orbitan Marte.

El Orbitador de Reconocimiento de Marte realizará un completo seguimiento de todo el proceso de aterrizaje, mientras que la Odisea de Marte de 2001, confirmará el despliegue de los paneles solares del módulo después de haber tomado tierra.

A pesar de las distintas vías de comunicación, debido a la distancia interplanetaria, la NASA preve que las informaciones podrían recibirse de forma bastante discontinua, y que puedan pasar horas hasta que las distintas señales e imágenes transmitidas desde Marte, lleguen a la Tierra.