Las primeras hipótesis apuntan a que pudieron ser utilizados como trampas de caza.

El complejo de monumentos megalíticos más famoso del mundo, Stonehenge, situado en Reino Unido, sigue revelando secretos a los expertos. El más reciente: una red de pozos prehistóricos bajo el complejo.

Tal y como recoge Gizmodo, el hallazgo tuvo lugar cuando un equipo de geocientíficos y arqueólogos encontró cientos de pozos prehistóricos mientras realizaba un estudio geofísico del terreno alrededor.

La fecha de los pozos recién descubiertos va desde el año 8200 a. C. hasta alrededor del 1300 a. C. Esto implica que algunos son tan antiguos como los agujeros para postes de madera del Mesolítico y otros más jóvenes que el propio Stonehenge, que se construyó alrededor del 2500 a. C.

“Combinando nuevas técnicas de estudio geofísico con extracción de testigos y excavaciones puntuales, el equipo ha revelado algunas de las primeras evidencias de actividad humana descubiertas hasta ahora en el paisaje de Stonehenge”, dijo Nick Snashall, arqueólogo de Stonehenge y Avebury y coautor del artículo, en un comunicado de la Universidad de Birmingham.

Las primeras hipótesis apuntan a que el tamaño y las formas de los pozos indican que pudieron ser utilizados como trampas de caza para los grandes animales que vagaban por la Inglaterra mesolítica.

Los investigadores encontraron 415 pozos en una región de 2,6 km cuadrados alrededor de Stonehenge. Para hallarlos usaron un topógrafo electromagnético, que puede detectar estructuras subterráneas midiendo cómo los campos eléctricos viajan a través del suelo y rebotan en un sensor. Posteriormente, tomaron muestras de 62 ubicaciones, excavaron nueve de ellos y calcularon la antigüedad de cada pozo utilizando la datación por radiocarbono.

Fuente: 20minutos.es

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