Un equipo de investigadores ha logrado cultivar un “microbio milagroso” en un laboratorio que podría ser capaz de convertir el petróleo en gas natural para producir metano. Hasta hace relativamente poco tiempo se creía que esta transformación solo era posible mediante la cooperación de diferentes organismos, como las bacterias. 

Sin embargo, en el año 2019, dos expertos del Instituto Max Planck de Microbiología Marina sugirieron que un “arqueón especial” (un tanque de sedimentación) podría hacer esta conversión por sí misma. Ahora han logrado cultivar este microorganismo y describir cómo logra la transformación.

¿Cómo ocurre la conversión a metano?

Como explican en un comunicado, los depósitos de petróleo subterráneos en la tierra y en el mar “albergan microorganismos que utilizan el petróleo como fuente de energía y alimento, convirtiéndolo en metano“. Hasta ahora se creía que esta transformación ocurría por el trabajo conjunto de bacterias u otros organismos, pero podría ocurrir de otra forma.

Mediante este tanque llamado Metanoliparia descomponen el aceite en metano y dióxido de carbono. Se trata de “una especie de criatura híbrida que combina propiedades de un degradador de aceite con las de un metanógeno”, indica uno de los autores, Gunter Wegener. 

Ahora que han podido cultivar estos microbios en laboratorio, los investigadores han analizado en detalle todos los procesos subyacentes. “En sus genes lleva los planos de las enzimas que pueden activar y descomponer varios hidrocarburos. Además, también tiene el equipo completo de engranajes de un productor de metano”, añade el experto. 

¿Cuáles han sido los principales hallazgos?

Para hacer los cultivos en el laboratorio, el equipo dotó de varios alimentos a los microbios y utilizaron diferentes métodos para vigilar cómo los manejaba Metanoliparia. “Lo que fue particularmente sorprendente de ver fue que este arqueón activó todos los diferentes hidrocarburos con una y la misma enzima”

“Hasta ahora, solo hemos cultivado arqueas que viven de hidrocarburos de cadena corta como el etano o el butano. Metanoliparia, en cambio, prefiere el petróleo pesado con sus compuestos de cadena larga”, subraya al respecto el coautor, Rafael Laso-Pérez. Esto quiere decir que los investigadores también han encontrado “una vía de metanogénesis previamente desconocida por completo“. 

“Nuestros resultados tienen una comprensión completamente nueva de la explotación petrolera en yacimientos de petróleo subterráneos. Tanto la amplia distribución de estos organismos como las posibles aplicaciones industriales hacen de este un apasionante campo de investigación en los próximos años”, concluye Wegener.

Fuente: 20minutos.es

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