Redaccción BLes –El autoritarismo y la perversidad del Partido Comunista Chino es noticia otra vez: después de encerrar forzadamente a los 13 millones de chinos en la ciudad de Xi’an por apenas 143 casos positivos al punto de hacerlos pasar hambre porque ni siquiera pueden salir a comprar comida, ahora las autoridades también comenzaron a borrar las publicaciones en las redes sociales que describen la dura situación que vive la gente allí.

A pesar de no reportar ninguna muerte y con apenas 1600 casos a la fecha de coronavirus en la ciudad, las autoridades obligaron a toda la gente a quedarse en sus casas, sin siquiera poder salir a comprar comida, y en vez de usar los recursos del estado para alimentar a la gente, los usaron para poner policías que vigilen que la gente no sale, generando ira en la población.

La gente comenzó a usar las redes sociales para acusar a las autoridades de haberse preparado para la medida extrema, y que mientras la gente no tenía para comer, las autoridades comunistas parecen estar gozando de la mejor comida.

Inicialmente la ira de la gente en las redes sociales se transformó en súplicas y las noticas volaron a otras partes del país, donde la gente se hizo eco del sufrimiento de los residentes de Xi’an.

La bronca de la gente llegó a su límite cuando se publicaron en las redes sociales las noticias de dos muertes innecesarias:

Un bebé que murió en un aborto espontáneo después de que a la madre se le negara la atención hospitalaria a la espera de los resultados de una prueba de coronavirus, y un hombre mayor que murió de un ataque al corazón mientras su hija corría de un centro médico a otro, rogándoles a los médicos que lo atiendan.

Según Breitbart, la hija del hombre que murió publicó en la red social china, Weibo: “No dejaba de pensar que, si yo hubiera sido más poco menos cooperativa, gritando y llorando para montar una escena, ¿habría admitido el hospital a mi padre? Pero no hay “si”. Un mes después de que mi padre cumpliera 61 años, lo perdí para siempre”.

El gobierno municipal avisó en un mensaje de texto a los 13 millones de habitantes que “a partir del 4 de enero, se prohíbe a la gente publicar detalles sobre las restricciones de la pandemia o información sobre la situación de las carreteras, vídeos, enlaces, miniaplicaciones o fotos de la situación, especialmente noticias negativas”.

El régimen realiza una operación de monitoreo en todos los grupos de chat de WeChat y cualquier noticia negativa sobre la situación de Xi’an es borrada apenas sale, por supuesto, es muy posible que la gente sea luego perseguida por las publicaciones, dado que ‘fueron advertidos’ de no hacerlo.

Las fallas del gobierno municipal serían suficientes para que reciban algún tipo de sanción del gobierno central, y es por eso que la respuesta de las autoridades fue simplemente silenciar a la gente.

Además, Radio Free Asia reportó que las autoridades locales, en una típica táctica comunista, pagaron a algunos matones para que entreguen puñados de comida a algunas personas en las calles, pidiéndoles que sonrieran frente a la cámara.

“Está muy claro lo que hace el gobierno. Ahora, si la gente tiene hambre, no se les permite decirlo”, dijo una mujer indignada. “Este no es un lugar apto para que vivan los seres humanos, donde ni siquiera dejan que los enfermos busquen tratamiento médico o den a luz; así es como tratan a la gente en una pandemia”.

Por supuesto, para contrarrestar la realidad, se pueden encontrar decenas de vídeos en YouTube que muestran lo “estupendo” que es el encierro, con gente haciendo compras, niños jugando en las calles, funcionarios del gobierno repartiendo comida, todo ello desde los medios de propaganda del PCCh.

Es quizás la perversidad del régimen comunista chino que desea ostentar, sin importarle que muera gente en el proceso, su ‘mano dura’ con la pandemia debido a que la ciudad de Beijing está por albergar los Juegos Olímpicos el mes que viene.

Alvaro Colombres Garmendia – BLes.com

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