Redacción Bles – El 31 de agosto se hizo público el informe de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en Xinjiang. Según la ONU, China es responsable de crímenes de lesa humanidad contra uigures y musulmanes. La comisionada de la organización, Michelle Bachelet, visitó China el pasado mes de mayo y presentó el reporte minutos antes de que finalizara su mandato de cuatro años.

La Oficina de Derechos Humanos de la ONU dijo en el informe que “se han cometido graves violaciones de los derechos humanos” en Xinjiang debido a las políticas de “estrategias contra el terrorismo y el extremismo” aplicadas por el régimen comunista chino.

“El alcance de la detención arbitraria y discriminatoria de miembros de uigures y otros grupos predominantemente musulmanes… puede constituir crímenes internacionales, en particular crímenes de lesa humanidad”, dijo la oficina de la ONU en su sitio web.

“Se encontraron indicios creíbles de violaciones de los derechos reproductivos a través de la aplicación coercitiva de las políticas de planificación familiar desde 2017″.

Añadió que la falta de datos del gobierno chino “hace difícil sacar conclusiones sobre el alcance total de la aplicación actual de estas políticas y las violaciones asociadas de los derechos reproductivos”.

Durante la visita de Bachelet a la región de Xinjiang, la organización Victims of Communism Memorial Foundation reveló un informe detallado que recopila evidencia de un extenso entramado policial de prisiones secretas y campos de reeducación forzada vinculado a líderes de alto nivel del régimen comunista chino.

Los documentos filtrados incluían más de 2.800 fotografías de detenidos uigures, discursos internos de altos funcionarios chinos y otros datos de los campos de reeducación en Xinjiang.

Según el sitio web de la Fundación, el informe muestra la campaña secreta de China para encerrar entre 1 y 2 millones de uigures y otras minorías étnicas en la región de Xinjiang.

En este sentido, una periodista alemana del medio de comunicación Handelsblatt comentó a través de Twitter que a pesar de las denuncias sobre las violaciones de los DDHH, las fábricas de las empresas alemanas BASF y Volskwagen seguían activas en la región.

Algunos periodistas internacionales intentaron visitar la fábrica de Volskwagen en Xinjiang, pero fracasaron en sus intentos. En mayo, frente a la presión de algunos medios internacionales, el entonces CEO de la empresa automotriz, Herbert Diess, dijo que VW no cerraría su fábrica en la región, ya que cree que la presencia de la compañía tiene “un impacto positivo”.

La fábrica de VW inició su producción en 2013, en la localidad de Urumqi, capital de Xinjiang. En abril de 2019, el CEO de la empresa dijo durante el Salón Internacional del Automóvil de Shanghái que VW entregará 22 millones de vehículos eléctricos para 2028, la mitad de los cuales se producirán en China.

En una rueda de prensa posterior, cuando un periodista preguntó a Diess sobre la inversión de Volkswagen en Xinjiang, sus vínculos con el gobierno chino y su opinión sobre la detención masiva de uigures por parte del régimen comunista, dijo que no haría comentarios y que no sabía que hubiera campos de concentración. Sus declaraciones provocaron un profundo malestar en la comunidad internacional.

Sin embargo, en una entrevista publicada por Handelsblatt, al preguntársele si VW pondría fin a sus operaciones en señal de protesta por la situación en Xinjiang, Diess respondió: “Podríamos hacerlo. Pero no lo haremos, porque creemos que nuestra presencia tiene un impacto positivo”.

Ante la pregunta del medio alemán sobre los nuevos informes que revelaban los abusos de DDHH en la región y qué opinaba al respecto, dijo: “debido a nuestra historia, somos particularmente sensibles a los temas de derechos humanos, libertades civiles y libertad de expresión. Es por eso que somos muy activos en hacer cumplir nuestros altos estándares en nuestras ubicaciones. Y por supuesto desaprobamos lo que está pasando allí. Si tuviéramos evidencia de irregularidades en nuestras instalaciones locales, tomaríamos medidas masivas”.

Volskwagen intentó mantenerse al margen de la situación de derechos humanos de Xinjiang. Con el nombramiento del nuevo CEO, Oliver Blume, en agosto de este año, el asunto surgió nuevamente en una entrevista del periódico alemán “BILD”.

Durante la entrevista, Blume expresó que la compañía quiere mantener la planta de VW en Xinjiang, “esto [tener una fábrica operativa en Xinjiang] supone llevar nuestros valores al mundo, a China, a la región uigur”.

También señaló que Volkswagen ofrece “puestos de trabajo seguros y relativamente bien pagados” a los habitantes de Xinjiang.

El nuevo CEO de VW, de 54 años, agregó: “Hemos tenido mucho éxito en China durante las últimas décadas. Y seguiremos siendo fuertes allí en el futuro. Por eso invertimos en tecnologías innovadoras”.

El 31 de agosto, el Congreso Mundial Uigur junto con otras 98 organizaciones uigures, publicó una carta dirigida al nuevo de CEO de Volskwagen, con el fin de solicitar el cierre de la planta en Xinjiang como repudio de la empresa al reciente informe sobre los abusos y violaciones de los derechos humanos de los uigures. La organización también convocó a una protesta en Wolfsburg el pasado 2 de septiembre.

La carta señala los informes recientemente revelados que muestran la violación sistemática de los derechos humanos de los uigires, los campos de reeducación y de trabajo forzado, así como también las presiones del régimen chino a las empresas de la región para que “colaboren” con su política de limpieza étnica, poniendo a disposición sus instalaciones y fábricas para que los uigures privados de su libertad cumplan sentencias de trabajos forzados.

Un extracto de la carta dirigida a Blume, publicada en el sitio web del Congreso Mundial Uigur, dice “el genocidio en curso de los uigures y otros pueblos túrquicos no deja lugar a más dudas. Volkswagen debe actuar ahora para evitar que se convierta en un juguete del gobierno chino y, por lo tanto, en cómplice del genocidio”.

“Ahora depende de Volkswagen demostrar que ha aprendido de su difícil historia y que su lema “¡Nunca más!”, no se quede solo en palabras vacías. Dado el genocidio de la población uigur y túrquica, no se puede continuar así. En consecuencia, Volkswagen debe actuar ahora y cerrar su planta de Urumqi de inmediato y garantizar que sus cadenas de suministro estén libres de trabajo forzoso uigur. Por lo tanto, nos gustaría pedirle una declaración antes del 15 de septiembre de 2022”, finaliza la carta.

El CEO de la empresa alemana no ha brindado hasta el momento una respuesta pública a la carta uigur.

Por Gabriela Serrentino – BLes.com

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