Redacción BLes – Inesperadamente, un grupo internacional de voluntarios ha generado ira y temor en el régimen chino, porque traducen información que este prefiere ocultar, faltando a la verdad. 

Los traductores, disidentes de origen chino en su mayoría, crearon El Gran Movimiento de Traducción, (TGTM, por la sigla en inglés) y, desde su cuenta en Twitter y otras redes sociales, comparten la versión de la realidad que experimentan los ciudadanos dentro de China. 

El mundo suele recibir solo la imagen que el Partido Comunista de China (PCCh) difunde como propaganda, mientras que el relato auténtico de los chinos queda bloqueado por la censura y por el desconocimiento de su idioma en el exterior.  

La labor de TGTM es la de romper esas barreras, permitiendo que las publicaciones de los ciudadanos y los medios locales sean accesibles en el extranjero, y ayudando a que la información disponible internacionalmente sea más equilibrada y próxima a la realidad.  

El administrador de la cuenta de TGTM en Twitter expresó en una entrevista con CNN, que querían contrarrestar el esfuerzo de los medios de comunicación afiliados al régimen chino, mostrando a occidente algunos contenidos que estos no quieren mostrar.

Entre sus objetivos se encuentra el mostrar al mundo exterior al menos lo que sucede en el interior, y dudan que pueda haber algún cambio desde dentro del país. También, desean dar a conocer el verdadero estado de la opinión pública en China.

Para lograrlo, recopilan mensajes emitidos por los medios de comunicación chinos populares y en las redes sociales como Weibo, Bilibili y Zhihu para difundirlos a través de sus cuentas.

 Parte de la acogida que ha tenido TGTM se evidencia en que sus seguidores superaron los 166.000, en tan solo tres meses. 

Los idiomas a los que traducen su contenido son inglés, japonés, coreano, francés y árabe. Aunque sus voluntarios prefieren el anonimato por “motivos de seguridad personal”, se muestran como étnicamente chinos, en su mayoría, de acuerdo con Insider. 

La ira de Beijing

Es de considerar que el régimen chino suele sostener dos narrativas diferentes sobre los mismos hechos, una para el público nacional y otra para el extranjero, algo que TGTM busca desvirtuar. 

“La imagen que el régimen chino trata de cultivar en el extranjero es la de un gran y adorable oso panda que difunde la cultura tradicional china de forma amistosa y toma la iniciativa de hacerse amigo de todo el mundo”, habría dicho uno de los voluntarios, según el autor Timothy McLaughlin. 

Asimismo, el PCCh combate la libre expresión, y persigue implacablemente a los ciudadanos que pretenden apartarse de la versión de los hechos que difunden los medios de comunicación vinculados al régimen. 

También restringe el acceso de los periodistas internacionales. Asimismo, bloquea la navegación libre por la internet, sometiendo a los lectores a recibir solo contenidos censurados. 

Por eso, y como es de esperarse, la labor de los traductores de TGTM, causa la ira y el rechazo de Beijing, que ve en esa iniciativa una amenaza para su férreo control de la información, y, eventualmente, para su poder. Además, porque desenmascara su doble discurso. 

Esta campaña, en pro de la libre expresión, ha sido criticada por medios vinculados con el PCCh, como el Global Times, que acusan al grupo de ser “actores de mala fe, de habla china”.

Asimismo, le atribuye al movimiento la participación de “fuerzas hostiles extranjeras” que sostienen una “guerra psicológica contra China”. Varios artículos de los medios del PCCh, critican la labor del movimiento, calificándola de campaña de desprestigio.

Un profesor adjunto de la Universidad Juvenil de Estudios Políticos de China, en Pekín, Cong Peiying, comparó el movimiento con un virus que estaba mutando y que había que detener.

En este contexto, el Global Times también acusó al grupo manifestando: “La imagen de China y de los chinos en su representación ha sido arrogante, populista, cruel y sanguinaria”. 

El impacto del movimiento es lo suficientemente amenazador como para que el régimen chino despliegue toda esa campaña de rechazo. 

De hecho, el grupo de voluntarios de TGTM ha vulnerado la narrativa de la propaganda del PCCh, que antes se basaba en el aislamiento y la desinformación, y en las lagunas informativas.

Por un lado, el régimen chino promueve una imagen apaciguadora y amistosa ante los demás países, mientras que en los ciudadanos cultiva la imagen de que el enemigo está en el exterior. Ahora se enfrenta a quienes trabajan por desenmascarar esa política que falta a la verdad. 

Estrategia de TGTM

En su cuenta de Twitter: https://twitter.com/TGTM_Official, TGTM no duda en postear videos que señalan deficiencias del sistema impuesto por el régimen chino a sus ciudadanos.

Por ejemplo, publican un video en el que una profesora de primaria maltrata verbalmente a los niños, mientras estos quedan petrificados de miedo.

Uno de los efectos que se desprenden de los comentarios y denuncias que publica TGTM, es el de ofrecer un espacio para que otros ciudadanos chinos, posiblemente residentes en el extranjero, compartan las experiencias de abusos sufridos por ellos mismos. 

Asimismo, los comentarios de los lectores son una muestra de lo que piensan del lamentable trato que reciben los niños, y también del descontento que les surge con respecto al PCCh. 

El usuario de Twitter identificado como @LamhakLee2 escribió: “Tratan a nuestros niños como esclavos, es educación del inframundo… los maestros son tan incultos…”. 

Y @lgeicheung comentó: “Parece ridículo, pero esta es la China, donde NO hay humanidad y empatía entre las personas que no son de la misma familia. La maestra en este video realmente puede ser demandada por los padres si la situación presentada realmente les sucedió a esos niños”.

Por su parte, la internauta @BreezeMountains piensa: “El gobierno del PCCh no ha mejorado a China. Hay más dinero gracias a la inversión extranjera. Eso es todo. La sociedad se está pudriendo”.

Otras iniciativas similares

TGTM no es la única iniciativa que procura revelar al mundo la realidad del pueblo chino y de la opresión que sufren en ausencia de sistemas políticos que permitan su participación libre de coacción.

Entre ellas se encuentra la organización The Truth Warrior Alliance (La Alianza del Guerrero de la Verdad), que difunde contenidos de los KOL, es decir, líderes de opinión o Key Opinion Leader. 

En sus objetivos expresan: “…  con la misión de contrarrestar la propaganda y desinformación del régimen comunista chino a nivel mundial, a través de foros y campañas públicas…”

Y agregan: “Con nuestros esfuerzos colectivos, esperamos que cada vez más personas en el mundo sepan cuál es la realidad dentro de China, y que cada vez más chinos se separen de las mentiras del PCC, escuchen la voz de apoyo del mundo y abracen la esperanza de una futura China sin PCCh”.

Por otro lado, el movimiento Tuidang Global, que: “Coordina el movimiento global para ayudar a los chinos a abandonar el PCCh y ayuda a educar a la gente de todo el mundo sobre la naturaleza maligna del comunismo”.

Este movimiento registra en su página web que más de 398 millones de personas han abandonado al PCCh.  

También, la periodista china, Jennifer Zeng, trabaja con el mismo propósito. Sobre la labor de TGTM advierte: “pero esto no es suficiente, necesitamos más responsables políticos y personas de las comunidades empresariales, comunidades técnicas y otras comunidades para derribar el gran poder del PCCh”.

Y agrega: “todos juntos para capacitar y empoderar al pueblo chino para que pueda obtener la libertad y convertirse en parte del mundo civilizado”. 

José Hermosa – Redacción BLes

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