El gigante conglomerado inmobiliario suspendió sus operaciones en la Bolsa de Hong Kong en el día lunes, para luego volver a reanudarlas el día martes. El grupo empresario acumula una deuda por 300.000 millones de dólares y debe afrontar las crecientes presiones de Pekín.

De igual forma que en octubre de 2021, en la jornada del día lunes el grupo inmobiliario Evergrande volvió a suspender su cotización en la Bolsa de Hong Kong, una de las ocho plazas bursátiles más importantes del mundo.

Tan solo hace una semana, el grupo inmobiliario había sufrido un importante revés bursátil después de haber trascendido el default de una serie de bonos offshore. Se debe tener en cuenta que a lo largo del 2021 las acciones del gigante inmobiliario perdieron el 89% de su valor de mercado.

En la jornada del martes por la tarde, Evergrande reanudó su actividad en la plaza financiera y comenzó con un alza del 10%, aunque más tarde solamente acumularon un repunte del 1,26%. Si bien en un principio la empresa no acercó mayores precisiones sobre el motivo de la suspensión, este martes fue confirmado que se trató de una determinación de la política restrictiva determinada desde Pekín.

El Partido Comunista chino resolvió medidas limitantes sobre el sector inmobiliario, entre ellas la orden de derribar en un plazo de 10 días un total de 39 edificios del desarrollo turístico Ocean Flower Island, que pertenecían a Evergrande en el sur de China. Esta orden fue la que obligó a la empresa a suspender su cotización en la bolsa durante la jornada del lunes y la mañana del día martes.

También se tomaron medidas restrictivas para el acceso al financiamiento y la liquidez para desarrolladores inmobiliarios, afectando severamente la posición de Evergrande. El Banco Central chino y los reguladores bancarios aseguran que la situación continúa siendo manejable. El principal objetivo de la autoridad monetaria china es evitar una mayor ramificación de la crisis financiera.

Evergrande también había dispuesto la utilización de miles de unidades residenciales a modo de pago de las deudas pendientes, pero ni así consiguió reconstruir la confianza de los acreedores. El propio Presidente de la empresa Xu Jiayin utilizó parte de su patrimonio a modo de pago de una cierta fracción de las deudas contraídas, después de la presión de las autoridades chinas.

Ya desde el mes de diciembre, la calificadora Fitch había determinado una situación de suspensión de pagos para Evergrande, deteriorando así su credibilidad en los mercados.

Fuente: Derechadiario.com.ar

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