Redacción BLes- La ausencia de libertad religiosa es aún más evidente en China porque el régimen chino utiliza la pandemia para seguir deteniendo a los fieles que asisten a los servicios religiosos, aunque sea virtualmente a través de plataformas de Internet como Zoom.

Así lo denunció el director general de la organización benéfica cristiana Open Doors, David Curry, que ayuda a los cristianos víctimas de persecución en el mundo causada por los gobiernos o por la sociedad civil, de acuerdo con Breitbart del 14 de enero.

Dentro de sus actividades de asistencia a los grupos religiosos que sufren por su fe, Open Doors publica una Lista de Vigilancia Mundial anual. La de este año apareció el 13 de enero, y en ella se nota que el incremento de los abusos del Partido Comunista de China (PCCh), le hizo ascender seis puestos en la lista.

La campaña de violación a los derechos humanos en cuanto a libertad religiosa, se recrudeció de tal manera que el PCCh ascendió 26 puestos en la clasificación en solo tres años.

“China definitivamente ha tomado medidas enérgicas contra la religión. Está devolviendo lo que yo llamo la filosofía de ‘el gobierno es Dios’ que tenían cuando se conectaron con la Unión Soviética hace años”, declaró Curry.

Una de las diferencias entre el PCCh y el sistema de la Unión Soviética es que utiliza el sofisticado sistema de vigilancia a través de la Internet, de esta manera detecta a quienes se conectan para realizar los servicios religiosos en línea, para castigarlos.

“Se están aprovechando del COVID [Virus PCCh] para restringir la capacidad de la gente para reunirse, algo que, por supuesto, es comprensible”, agregó Curry.

Explicó: “Pero tenemos casos, casos documentados, en los que están arrestando a personas que asisten a la iglesia de Zoom, donde están monitoreando la iglesia en línea”.

Una de las redadas específicas fue la que el PCCh efectuó a los miembros de la Iglesia Early Rain Covenant, el Domingo de Pascua, en abril, durante el servicio online al que asistían.

El PCCh solo permite cinco religiones que necesariamente tienen que vincularse a asociaciones comunistas, que son las que dictan las normas bajo las cuales deben conducirse.

Por otro lado, la persecución es aún más cruel contra quienes no se acogen a sus reglas. 

Los practicantes de la milenaria disciplina espiritual Falun Dafa, también conocida como Falun Gong, son unos de los más torturados, llegando incluso a extraerles los órganos internos para comercializarlos en trasplantes.

Asimismo, Estados Unidos calcula que alrededor de dos millones de musulmanes de la etnia uigur son detenidos en campos de concentración, donde son obligados a trabajar como esclavos, además de ser obligados a esterilizaciones masivas, entre otros abusos.

Las violaciones a los derechos humanos se recrudecieron en el 2020, bajo la dirección del líder Xi Jinping, de acuerdo con documentos de Human Rights Watch que destacan las violaciones en regiones como Xinjiang, Mongolia, Tíbet y Hong Kong.

“Este ha sido el período más oscuro para los derechos humanos en China desde la masacre de 1989, que puso fin al movimiento democrático de la Plaza de Tiananmén”, señaló el informe en una de las secciones.

José Hermosa-BLes.com