Redacción BLes – El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ, por la sigla en inglés) reveló las tretas utilizadas por un ejecutivo de la plataforma Zoom, para sabotear videoconferencias que desenmascaran la versión del régimen chino sobre la masacre de Tiananmen en 1989.

Xinjianf Jin fue catalogado como un espía del Partido Comunista de China (PCCh), que saboteó las videoconferencias con pruebas falsas de pornografía infantil, racismo y terrorismo contra los usuarios, según reveló The Blaze el 20 de diciembre. 

Por orden del PCCh, se infiltraron y cerraron al menos cuatro reuniones de vídeo en conmemoración del 31º aniversario de la masacre de la Plaza de Tiananmen, celebrado el 4 de junio del 2020.

El tribunal federal de Brooklyn denunció y emitió una orden de detención contra Jin, por conspiración para cometer acoso interestatal y para transferir un medio de identificación, según el sitio web del DOJ. 

“Ninguna empresa con intereses comerciales significativos en China es inmune al poder coercitivo del PCCh”, dijo el Fiscal General Adjunto de Seguridad Nacional John C. Demers. 

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Reiterando: “El PCCh usará a los que estén a su alcance para minar los fundamentos de la libertad, sofocando la libertad de expresión en China, Estados Unidos y otros lugares sobre la represión del Partido al pueblo chino”.  

Demers también insistió en que los funcionarios dependientes del PCCh continuarán “la actividad represiva en contra de los valores que han permitido que esa empresa florezca aquí”.

Jin, de 39 años, vivía en la provincia de Zhejiang, China, y trabajaba como “líder técnico de seguridad” para una empresa tecnológica con sede en San José, California, entregó al PCCh información sobre los usuarios y las reuniones, incluso las direcciones IP de los usuarios que se expresaran en contra del régimen. 

Jin colaboró con el PCCh y sus miembros de los servicios de inteligencia para eliminar expresiones políticas y religiosas de los usuarios de la plataforma Zoom. 

El PCCh suele utilizar todos los medios a su alcance para desviar la atención de los crímenes cometidos en busca de sus oscuros objetivos, tal como ocurre con la masacre de Tiananmen, en la que murieron miles de ciudadanos que reclamaban su libertad democrática. 

Igualmente ocurrió con el origen y el controvertido manejo del virus del PCCh, que sigue causando destrucción y ruina económica en el mundo.

Una fuga masiva de una base de datos delató a casi 2 millones de miembros registrados del PCCh, infiltrados en los negocios y empresas occidentales, según reporte del 13 de diciembre. 

José Hermosa – BLes