Redacción BLes– Una nueva entrega de correos hallados en una computadora abandonada de Hunter Biden, hijo del candidato demócrata presidencial, Joe Biden, muestran los inicios de las controvertidas relaciones comerciales establecidas con el gigante energético chino CEFC.

En el 2015, mientras Joe Biden ocupaba el cargo de vicepresidente de Estados Unidos, Hunter fue abordado por un asesor quien ofreció invertir 100 millones de dólares en una de sus empresas de gestión de activos, informa Daily Caller del 4 de enero. 

Estos negocios causaron serias preocupaciones de “contrainteligencia” y “finanzas criminales”, debido a los vínculos del CEFC con la inteligencia militar china, de acuerdo con investigaciones del Senado. 

Estas preocupaciones se fundaron en los millonarios giros recibidos por Biden en el 2017. Tan solo por concepto de honorarios de consultoría y legales obtuvo seis millones de dólares. Aunque esta cantidad es pequeña dado que ya había realizado negocios de miles de millones de dólares en China. 

Asimismo, el consultor de CEFC, Scott Oh, ofreció a Biden donar dinero para ayudas humanitarias, dada la participación de este en actividades relacionadas. 

Biden fue presidente del Programa Mundial de Alimentos de EE. UU. hasta 2015. Oh complementó su ofrecimiento con invitaciones de toda la familia Biden a China, además de pagar honorarios a este como conferenciante.

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“Todos los gastos serán cubiertos, así como los compromisos de discurso”, le escribió Oh a Biden en uno de los correos revelados. 

Oh, posteriormente relató que Vuk Jeremic, un ex ministro de relaciones exteriores de Serbia, había discutido el negocio de CEFC con los socios de Biden.

Jeremic, dijo que CEFC lo contrató en noviembre de 2013, pagándole 330.000 dólares anuales para “abrir puertas” a la empresa.

“En el caso de Jeremic, esto incluía ayudar al CEFC a establecer nuevos contactos dentro del marco de la ONU y hacer tratos en su nombre, a cambio de prominencia política a través de reuniones con Xi Jinping y un lucrativo puesto de consultor en el CEFC después de su puesto en la ONU”,  informó en agosto de 2020 el Real Instituto de Servicios Unidos.

Los servicios de inteligencia de EE. UU. investigaron a CEFC por soborno, y también a su expresidente, Ye Jianming, vinculado a la inteligencia militar del Partido Comunista de China (PCCh).

Ye fue secretario general de la Asociación China para el Contacto Internacional Amistoso Federal (CAIFC), un organismo de propaganda del Ejército de Liberación Popular (PLA, por la sigla en inglés).

Al parecer CEFC no solo era una empresa comercial, sino que servía de fachada al PLA para relacionarse con gente importante de otros países. Fue calificada de “plataforma de guerra política”, en un informe del Instituto Proyecto 2049.

A partir del 2010, el CEFC realizó inversiones en Europa, África y los Estados Unidos en varios sectores económicos, incluyendo el de energía. 

De acuerdo con un correo enviado a Bobulinski, uno de sus socios, Biden habla de Ye y un acuerdo de 9.1 mil millones de dólares entre CEFC y Rosneft, la gigante petrolera rusa, en el 2017, según refiere Daily Caller. 

La versión del Daily Caller acerca de Ye Jianmig llega hasta decir que desapareció al ser involucrado en una investigación del régimen chino por soborno, en el 2018. 

De acuerdo con datos suministrados por disidentes vinculados al multimillonario chino Miles Guo, residente en Nueva York, Ye habría sido asesinado y arrojado a un río, luego de descubrirse que se comunicaba con Xilai Bo, un oponente político de Xi en los días “pasados”, según informan en un hilo de tuits. 

Al parecer una hija de Xilai Bo, JiaQi Bao, era el contacto entre Biden y Ye, y Biden al darse cuenta la delató ante Xi Jinping, lo que causó la desgracia de Ye. 

José Hermosa – BLes.com