Revisión de contenidos antes de su publicación en redes sociales, comportamientos prohibidos para los streamers o eliminación de discusiones sobre la política “cero covid” completan el catálogo de vigilancia del régimen en China.

Una serie de decisiones se están tomando en China de la mano del Partido Comunista, en cuanto a la poca libertad de expresión que quedaba. Ya que el «Gran Cortafuegos» parece no ser suficiente, el régimen está recrudeciendo la censura para que ningún ciudadano se atreva a discernir sobre las decisiones de Xi Jinping.

Y es que no basta con que grandes redes sociales occidentales estén silenciadas dejando a los habitantes chinos con plataformas controladas por el Estado. Por eso la mano dura se está dejando caer con cada vez más fuerza en lo interno de esas compañías, silenciando temas o imponiendo más reglas contra quienes pretendan pronunciarse sobre ciertos acontecimientos.

En este sentido, hace pocos días la Administración del Ciberespacio de China publicó una normativa sobre la vigilancia y revisión de contenidos antes de que se publiquen en redes sociales. Estas empresas deberán informar al régimen sobre «información ilegal y mala». Dicha medida se traduce para el Partido Comunista en todo tipo de publicaciones que no estén atadas a la promoción de «los valores fundamentales socialistas» o de aquellas que no contribuyan al «orden publico». Es decir, lo que no esté acorde a la narrativa que desea imponer Xi Jinping.

Sin embargo, esto no es lo único que ha ocurrido. A la gravedad de la censura en China se suma la publicación de una serie de comportamientos que deberán cumplir influencers si desean pronunciarse en temas como la salud, economía o derechos.

Comportamientos prohibidos

Son 31 comportamientos prohibidos publicados por la Administración Nacional de Radio y Televisión, al igual que por el Ministerio de Cultura y Turismo de China. El objetivo es básicamente el mismo que tienen muchas regulaciones en ese país: evitar que se debilite el liderazgo del Partido Comunista Chino o el sistema socialista.

Una de las regulaciones va directamente enfocada a los streamers, ya que estos no podrán «mostrar un estilo de vida extravagante, como mostrar productos de lujo y dinero en efectivo», según la directriz replicada por South China Morning Post. Como bien se sabe, el régimen de Xi Jinping promueve un estilo de vida austero. De hecho, una ley determina que ninguna celebridad puede cobrar más del 40 % de la producción para la cual trabaje supuestamente para «disminuir la desigualdad» en el país.

A pesar de contar con nuevas tecnologías, los ciudadanos siguen con las manos atadas y en constante vigilancia. Un caso puntual mencionado por el diario chino —propiedad de la empresa privada Alibaba Group— es el de Austin Li Jiaqi, un famoso streamer dedicado a temas de cosmética y belleza. Su transmisión del pasado 3 de junio fue abruptamente cancelada por mostrar un helado en forma de tanque. Lo que se deduce es que la imagen activó los censores por su relación con la masacre en la plaza de Tiananmen el 4 de junio de 1989.

Así de draconiana es la censura en China.

«Covid cero» por cinco años más

Otro hecho que trascendió fue un error del propio gobierno chino que terminó silenciando la conversación sobre el COVID-19 en plataformas digitales. El problema se originó cuando el jefe del Partido Comunista en Pekín, Cai Qi, dijo que durante los próximos cinco años Pekín seguirá implementando la política «covid cero» para «evitar que entren casos importados y que los casos nacionales se recuperen».

De inmediato se desató el pandemoniun en plataformas como Weibo con usuarios preguntándose si era necesario replantearse seguir residiendo en el país a largo plazo. El Beijing Daily, medio que había publicado sus declaraciones, eliminó justo esa línea y dejó el resto de la declaración intacta.

En cuestión, el funcionario citó que se mantendrían medidas como controles sanitarios en zonas residenciales, pruebas PCR regulares y restricciones a personas que entran y salen de Pekín. Para evitar la polémica en contra del régimen comunista, la etiqueta «durante los próximos cinco años» quedó silenciada en Weibo, según un reporte de CNN. Haber dicho eso activó las alarmas de los ciudadanos que vienen siendo sometidos a estrictos confinamientos.

Lo que hace el régimen comunista respecto a la censura en China no debe menospreciarse. Xi Jinping mantiene estrechos vínculos con dictaduras de otras naciones que ven como ejemplo el modelo asiático para someter a la población y atornillarse en el poder.

Por Oriana Rivas – Panampost.com

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