Redacción BLesUna importante asociación de periodistas ha denunciado al Partido Comunista Chino no sólo por violar el derecho de la prensa extranjera a informar, sino también por intimidarla y acosarla.

En respuesta, el portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos ha pedido al Partido Comunista Chino que permita la libre circulación y el acceso a los periodistas que intentan informar sobre los Juegos Olímpicos de Pekín.

“Instamos a los funcionarios de la RPC (República Popular China) a que no limiten la libertad de movimiento y acceso de los periodistas, y a que se aseguren de que sigan estando seguros y puedan informar libremente, incluso en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos”, declaró el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, a VOA News.

El Club de Corresponsales Extranjeros de China (FCCC) utilizó su cuenta de Twitter, prohibida en China, para hacer una fuerte y extensa denuncia contra las autoridades del régimen chino, afirmando que la normativa sobre cómo informar del evento deportivo no es clara ni transparente y pidiendo al Comité Olímpico Internacional (COI) y al Comité Organizador de Pekín (BOCOG) que mejoren las condiciones de trabajo.

“A lo largo del último año, la prensa extranjera se ha visto continuamente obstaculizada en su cobertura de los preparativos de los Juegos Olímpicos de Invierno, se les ha negado la asistencia a actos rutinarios y se le ha impedido visitar las instalaciones deportivas de China”, escribió la asociación de periodistas.

El FCCC detalló en una serie de casi 30 tweets que niegan la entrada a las conferencias de prensa a los periodistas extranjeros, con excusas de que estuvieron viajando por condados que ‘tuvieron casos de Covid’ y solo les permiten la entrada a los medios locales —que son todos controlados y financiados por el PCCh.

El Club de periodistas también acusó al régimen chino de mentir reiteradamente.

“En su candidatura a los Juegos de Invierno de 2022, China prometió explícitamente que “los medios de comunicación que quisieran informar sobre los Juegos tendrían libertad para hacerlo… y también tendrían libertad para informar sobre los preparativos de los Juegos”, tuiteó el FCCC.

“Sin embargo, en el último año, los medios de comunicación extranjeros no han podido asistir a ninguna conferencia de prensa, ni siquiera observar los actos rutinarios -como las visitas a las sedes o la llegada de la llama olímpica- que sí están abiertos a los medios nacionales chinos”, agregó.

El PCCh también utiliza varios métodos para evitar que los periodistas extranjeros participen de los eventos que están supuestamente autorizados a hacerlo. Por ejemplo, les solicita un test negativo de COVID en cuestiones de horas, lo que resulta imposible de cumplir, aseguran.

Con la excusa de la pandemia, Beijing también dejó de otorgar visas a corresponsales extranjeros, por lo que ya de por sí existe una cantidad muy pequeña de ellos que puedan cubrir el evento.

Irónicamente, explica el FCCC la ‘Línea directa de integridad y cumplimiento’ del COI mediante la cual los periodistas podrían ingresar una queja por la violación del reglamento hacia los periodistas por parte de las autoridades chinas, no funciona actualmente.

Intimidación, acoso y persecución a periodistas

Para ilustrar la ordalía de los corresponsales en China que intentan cubrir los Juegos Olímpicos, el FCCC compartió dos historias de un periodista internacional y un estadounidense que sufrieron abusos.

“Elaboramos un reportaje televisivo con material de una visita a una sede olímpica y mencionamos el boicot por los derechos humanos. Poco después, el organizador de la gira me llamó por WeChat, la aplicación de chat china, y me gritó en inglés y chino por mi reportaje, amenazando con no invitarnos en el futuro. Desde entonces no nos han dado acceso”, fue el relato del periodista de una emisora internacional.

“Visité las instalaciones olímpicas de Yanqing y tomé algunas fotos con mi iPhone en una vía pública. Un guardia de seguridad en un todoterreno empezó a seguirme lentamente. Pronto apareció un coche patrulla de la policía con las luces encendidas. Querían saber qué estaba haciendo allí y me hicieron fotos del pasaporte. Estuvimos allí media hora, antes de que me dijeran que cualquier pregunta tenía que ir a los organizadores de los Juegos Olímpicos. Luego se fueron. Era el atardecer, pero un par de guardias más se interpusieron en mi camino si intentaba hacer alguna foto en la casi oscuridad”.  Recordó un reportero de un periódico estadounidense.

En agosto, senadores republicanos y demócratas presentaron una resolución pidiendo relocalizar los Juegos Olímpicos fuera de Beijing, porque el régimen chino ‘cometió crímenes de lesa humanidad’.

Existe abundante evidencia de que el PCCh persigue, tortura y mata a cientos de miles de creyentes, entre ellos cristianos, uigures, practicantes de Falun Dafa solo por su fe.

No obstante, el Comité Olímpico ante la presión internacional pidiendo el boicot de los Juegos, declaró que no está dentro de su competencia reclamar al PCCh sobre los derechos humanos.

“No somos un gobierno mundial. Tenemos que respetar la soberanía de los países que acogen los juegos”, dijo Coates el vicepresidente del COI en un acto celebrado en Australia.

“No tenemos capacidad para ir a un país y decirles lo que tienen que hacer… no es nuestra competencia”, agregó Coates, contradiciendo directamente los valores que promueve el movimiento olímpico descrito en su página web.

Alvaro Colombres Garmendia – BLes.com

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.