El régimen comunista chino reportó para el 13 de febrero un total de 1.367 muertes en el país, causadas por el coronavirus, mientras que para el 14 de febrero informó de 1.380, y un aumento de 121 víctimas, lo que resulta incoherente, pues bien sumadas serían 1.488 las muertes registradas.

Adicionalmente, llama la atención que el día anterior hubiera reportado un incremento de 242 fallecimientos de los que luego descontó 108, supuestamente “contados por duplicado”, según la Comisión Nacional de Salud de China (NHC, por la sigla en inglés), lo que despertó sospechas y suspicacias sobre la manera en la que se podría contar un cadáver dos veces.

Igualmente, resulta sospechosa la negativa de China para recibir a los científicos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de EE. UU. que desde el 6 de enero se le están ofreciendo.

“Ciertamente nos gustaría que nuestros expertos estuvieran presentes y formaran parte de lo que está sucediendo sobre el terreno para responder a algunas de las preguntas fundamentales realmente importantes”, comentó el Dr. Daniel Chertow, jefe de la Sección de Patógenos Emergentes del Instituto Nacional de Salud.

Por su parte el principal asesor económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow, criticó al régimen chino en este aspecto.

“Estamos un poco decepcionados por no haber sido invitados y estamos un poco decepcionados por la falta de transparencia de los chinos, estos números están saltando. … Hubo una sorpresa”, dijo Kudlow, también director del Consejo Económico Nacional.

Algunos indicios externos sugieren que el número de muertos es mucho mayor que el informado por los agentes del régimen chino.

Por una parte, se informa que los hornos crematorios han funcionado sin parar, las 24 horas del día, durante las últimas tres semanas.

En la ciudad de Wuhan, epicentro del brote infeccioso, hay 14 crematorios, cada uno de ellos con alrededor de 24 hornos, y no logran satisfacer la demanda; siendo así, un simple cálculo aritmético indicaría que son varios miles los cadáveres incinerados cada día, cifra escandalosamente diferente a la suministrada por las fuentes oficiales.

Por otra parte, las imágenes de satélite del Sistema de Información de Fuego para el Manejo de Rescates (FIRMS) de la NASA muestran un dramático incremento de los incendios al aire libre durante el período del brote del virus de Wuhan, del 11 de enero al 11 de febrero, en comparación con el mes de octubre de 2019. No está claro si se deben a cremaciones adicionales de cadáveres.

Asimismo, los mapas de Windy.com mostraron un nivel alarmantemente alto de dióxido de azufre liberado a la atmósfera alrededor de Wuhan, por lo que algunos lo toman como una señal de cremaciones masivas de víctimas de la mortal enfermedad, según Taiwán News.

Una persona incluso calculó que se necesitaría incinerar cerca de 14.000 cadáveres para alcanzar un nivel tan alto de dióxido de azufre.

De todas maneras, las cifras resultan escalofriantes, con un total de 60.000 enfermos en China, entre los cuales se cuentan más de 1.700 médicos infectados al intentar contener el brote y asistir a los enfermos.

José Ignacio Hermosa – BLes

Te puede interesar: ¿Qué está pasando en Hong Kong?

videoinfo__video2.bles.com||06daa9374__

Ad will display in 09 seconds

Temas: Categorías: China Mundo

Querido Lector,

En BLes tenemos un sueño: revivir la honestidad y la verdad.

Actualmente en todo el mundo se está librando una batalla decisiva, y la gente del mundo está despertando ante la manipulación de la información, las censuras y las fake news.

Nuestros reportajes nunca son influenciados por el interés comercial o político. La prioridad de BLes ha sido siempre, desde de su fundación, reflexionar y reportar sobre política, economía, ciencia, salud y otros temas de actualidad siempre con honestidad y veracidad.

Así, BLes es parte de un cambio trascendental que atraviesa hoy la humanidad, emergiendo como una fuerza recta y virtuosa, guiada por los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia.

El mundo está cambiando, los medios que no han hecho su trabajo profesionalmente e imparcialmente y se han dejado seducir por beneficios materiales o intereses personales, tendrán que desaparecer, porque el mundo ha despertado.

El periodismo tiene que volver a abrazar los valores, porque el mundo quiere la verdad.

Pronto podremos ver que el periodismo será respetado nuevamente. Se volverá creíble, reportará con veracidad y con rectitud. Somos uno de los pioneros de esta nueva manera de contar las noticias, con consciencia de un nuevo mundo basado en los valores.

Ayúdanos a hacerlo realidad. Apóyanos para continuar con esta misión.