Redacción BLes Las acciones represivas del Partido Comunista chino contra la religión alcanzaron una nueva etapa luego de que los libros ubicados en docenas de templos budistas de distintas provincias fueran destruidos en medio de fuertes allanamientos.

De acuerdo con la revista dedicada a la libertad religiosa y los derechos humanos, Bitter Winter, desde mayo los templos situados en las provincias de Shanxi, Jiangxi, Shandong y Jilin, han sido allanados por oficiales del régimen y varias de las obras escritas por budistas han sido destruidas.

Entre los líderes budistas que se han visto afectados se encuentran Chin Kung, quien fue acusado por el régimen chino de coludir con occidente. Dada la alta popularidad de sus publicaciones en China, el Partido comunista chino (PCCh) ha calificado sus enseñanzas como negativas para la ideología dominante de China.

“‘El estado afirma que el Maestro Chin Kung cooperó con Occidente para oponerse a China y que sus libros ponen en peligro la seguridad del estado’ y deben ser quemados y destruidos”, aseguró un abad de uno de los templos saqueados.

Sus obras fueron criticadas y catalogadas como “publicaciones ilegales”, además recibieron una censura por difundir “argumentos falaces” y “poner en peligro la libertad nacional”.

Como señala Taiwan News, otras obras de renombrados abades taiwaneses como Huei Lu y Cheng Yen también fueron prohibidas. Según dio a conocer un bibliotecario de una biblioteca budista ubicada en Jilin, al personal que trabaja allí se les ordenó eliminar libros de Taiwán y Hong Kong.

La Asociación Budista de la ciudad de Zibo, en la provincia de Shandong, que así mismo es controlada por el PCCh, ordenó al director de un templo budista local que eliminara cada uno de los materiales publicados sin un número de publicación y aquellos impresos sin autorización, señaló Bitter Winter.

La misma revista indicó que la oficina de Asuntos Religiosos de la ciudad de Binzhou en Shandong exigió a una casa budista local que entregara todo el material escrito que no tuviera un número de publicación o hubiera sido impreso sin autorización.

“Si incluso un ‘libro ilegal’ se dejara en el templo, sería castigado severamente. También se puede cerrar el templo y expulsar a todos los monjes”, dijo a Bitter Winter el director del lugar.

Las medidas represivas del PCCh que intentan coartar la libertad religiosa han sido duramente criticadas por los Estados Unidos, en especial por la administración de Donald Trump. En un informe de libertad religiosa emitido en el 2019, el secretario de Estado Mike Pompeo, criticó al régimen chino por obligar a los grupos religiosos a “infundir el dogma comunista en sus enseñanzas”.

Estados Unidos así mismo ha condenado la violación en contra de los derechos humanos dirigida contra la minoría étnica uigur situada al noroeste de China, en la región de Xinjiang; además de la amplia represión que sufre la fe cristiana en el país y su intensa regulación bajo las directrices del PCCh a través del Movimiento Patriótico de las tres Autonomías.

Otro grupo intensamente perseguido por el régimen chino es la milenaria disciplina espiritual de la escuela Buda, Falun Dafa, también conocida como Falun Gong, que desde julio de 1999 ha sido víctima de una intensa campaña de persecución que ha dejado miles de muertos y millones de desaparecidos a lo largo y ancho del país.

En un reciente comunicado, con motivo de la conmemoración del 21.° aniversario de la persecución hacia los miembros y simpatizantes de Falun Gong, el secretario de Estado Mike Pompeo instó al régimen chino a acabar de manera definitiva la persecución en contra de la mencionada disciplina espiritual.

“Extensas pruebas muestran que el gobierno de la RPC (República Popular de China= continúa reprimiendo y abusando de esta comunidad hasta el día de hoy, incluidas las denuncias de torturas de practicantes de Falun Gong y la detención de miles”, expresó el secretario de Estado de EE. UU.

César Munera – BLes.com