Redacción BLes – Doctors Against Forced Organ Harvesting (DAFOH), una organización no gubernamental de ética médica, pide a la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) que condene al Partido Comunista chino (PCCh) por llevar adelante la sustracción forzada de órganos.

El reclamo se produce cuando médicos, abogados y políticos de Estados Unidos, Europa y Asia organizaron la Cumbre Mundial para Combatir y Prevenir la Sustracción Forzada de Órganos del 17 al 26 de septiembre, mientras la AGNU se reunía en Nueva York esa semana.

DAFOH solicita a los miembros de la Asamblea General de la ONU que traten la sustracción forzada de órganos del PCCh como cualquier otro crimen contra la humanidad que haya sido reconocido y prohibido por la comunidad mundial, según su declaración facilitada a PRNewswire.

La cumbre también insta a la comunidad internacional a denunciar al régimen chino por esta práctica perversa.

Estos llamamientos a la acción de alto nivel van acompañados de un amplio apoyo público a la campaña contra la sustracción forzada de órganos. Por ejemplo, una campaña de petición al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos que finalizó en 2018 consiguió más de 3 millones de firmas en todo el mundo.

DAFOH dijo que cree que las Naciones Unidas se quedaron cortas a la hora de tomar el liderazgo para detener estos crímenes contra la humanidad tras más de dos décadas de sustracción forzada de órganos a los prisioneros de conciencia dentro de China, siendo la mayoría de las víctimas de este mercado macabro los practicantes de Falun Gong.

“El hecho de que las Naciones Unidas no hayan abordado e investigado a fondo la sustracción forzada de órganos a personas vivas en China es una omisión inaceptable que debe resolverse”, dijo el director ejecutivo de DAFOH, el Dr. Torsten Trey.

“Dado el alcance de los delitos de sustracción [forzada] de órganos en China, con un número desconocido de víctimas, y la naturaleza del delito en sí, un asesinato comercializado para trasplantes, condenar esta práctica inhumana sigue siendo una tarea pendiente para la mayor organización del mundo”, añadió Trey.

Según un informe de 2016 realizado por el exmiembro del Parlamento canadiense David Kilgour, el abogado David Matas y el investigador Ethan Gutmann, entre 30.000 y 100.000 personas son asesinadas por sus órganos en China al año.

Los practicantes de Falun Dafa, también llamado Falun Gong, han sufrido 22 años de persecución por parte del PCCh. Millones es estos cultivadores espirituales se enfrentan a la detención, el acoso y la tortura por el simple hecho de creer y vivir un estilo de vida sano y pacífico siguiendo los principios universales de la Escuela Buda: Verdad, Benevolencia y Tolerancia.

Falun Dafa se abrió al público en el 1992 por el Maestro Li Hongzhi, desde entonces la práctica se hizo popular entre millones de chinos, mejorando su calidad de vida y elevando su estándar moral con los principios de la Escuela Buda. Sin embargo, la naturaleza atea del PCCh vio como una amenaza esta práctica milenaria, por eso Jiang Zeming -en ese entonces líder del partido-desató una cruel persecución para exterminar a los practicantes y obligarlos a abandonar su fe.

Con el paso de los años, los métodos de tortura del PCCh se fueron intensificando y actualmente la sustracción forzada de órganos a personas vivas se convirtió en una cruel industria que pone como blanco principal a personas creyentes para convertirlas en proveedoras de órganos.

Dan Knight – BLes.com

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