El COVID-19 sigue causando una desazón increíble en las millones de personas que han sido infectadas por este patógeno que se originó en Wuhan pero ya se esparció a virtualmente todos los países del mundo. Su rápido brote tuvo como consecuencia la pérdida de varias vidas humanas en tan solo unos meses.
Ante este fenómeno casi sin precedentes, los científicos buscan una vacuna en tiempo récord para poder ponerle fecha y hora al fin de esta pandemia.

Sin embargo, aparte de los laboratorios que todos conocemos buscando una vacuna, el millonario fundador de Microsoft, Bill Gates, anunció que su Fundación también estaría buscando una vacuna. Este anuncio llevó a múltiples grupos de hackers famosos en todo el mundo, algunos buscados por Interpol, a tratar de hackear las cuentas personales de las autoridades de la Fundación Bill Gates.

Pero, ¿ocurrió tal hackeo? ¿En qué quedó el #GatesHacked que revolucionó las redes y Twitter clausuró en pocas horas?

Lo que fue rápidamente minimizado como una teoría conspirativa dice que hackers griegos, del grupo terrorista kalechón, habrían revelado miles de contraseñas de correos electrónicos y documentos de empleados de alto rango de tanto la fundación de Gates como de su empresa, donde se habla en extensión sobre el origen del coronavirus.

Miles de usuarios han podido ser testigos entrando con sus propias computadoras a estas cuentas de mail y esta abrumadora noticia viene siendo tendencia en las redes sociales hace varios días. Sin embargo, no hubo respuesta oficial de ninguno de los organismos supuestamente hackeados, y las contraseñas ya quedaron inutilizables, seguramente porque fueron cambiadas luego de que la noticia se haga viral.

Un empresario muy político

Bill Gates hace décadas que dejó de ser el innovador tecnológico que lo llevó al éxito, con una empresa fenomenal y una fortuna inigualable.

Desde hace varios años que junto a su esposa han creado fondos de “ayuda humanitaria”, donando más dinero en África y en Asia que una gran mayoría de las ONGs del mundo, sumadas. Estas ayudas económicas fueron desde la compra de preservativos a nivel mayorista para repartir en algunos países del centro del continente africano hasta el financiamiento de varias fundaciones satélite de izquierda, que se preocupan más por defender ciertas políticas de Estado que ayudar a los más necesitados.

Ya en 2015, Bill Gates señaló en una conferencia de prensa que debíamos estar preparados ante una pandemia viral. Usuarios en redes no tardaron en apuntar que puede existir una conexión entre Gates, el régimen chino, y el misterioso origen del SARS CoV-2.

Pero estas acusaciones no salieron de la nada. Bill Gates se mostró públicamente a favor del Partido Comunista Chino en más de una ocasión, defendiendo sus impuestos a la riqueza (que él jamás pagó) y defendiendo su sistema de puntaje social que condena a la población china a vivir en un infierno.

A su vez, muy recientemente, Gates defendió la respuesta de China al COVID-19 y aseguró que el país “hizo muchas cosas bien”

Además, la Fundación Bill Gates ha estudiado pandemias durante años, y rechazó en un comunicado oficial publicado el domingo pasado las acusaciones de que China encubrió el nuevo patógeno cuando surgió en Wuhan en diciembre. Este encubrimiento no es una teoría conspirativa, ha sido confirmado públicamente por el gobierno de Donald Trump, y hay investigaciones abiertas por parte del gobierno de Canadá, Australia y el Reino Unido.

“China hizo muchas cosas bien al principio, como cualquier país donde aparece un virus por primera vez”, dijo Gates.

En cambio, el magnate decidió por su parte criticar fuertemente a la administración de Donald Trump y a los Estados Unidos con mentiras espantosas; como que a Trump no le preocupaban los muertos, que el país no tiene la capacidad de testeo suficiente, etc.

“Algunos países respondieron muy rápidamente y realizaron sus pruebas y evitaron un dolor económico increíble y es triste que incluso los EE.UU., donde esperarían hacerlo bien, lo hicieran tan mal”, aseguró.

En esa misma publicación, Bill Gates anunció que su fundación ha cambiado sus recursos para enfocarse exclusivamente en combatir la pandemia de COVID-19 y ya ha donado más de 40 mil millones de dólares a la causa.

En un último intento por posicionarse del lado de las figuras más corruptas del mundo, también defendió al director de la Organización Mundial de la Salud, el Dr. Tedros Adhanom, aliado de dictaduras comunistas en África y en China.

Gates y su fundación defendieron a Tedros de las acusaciones de Trump sobre la corrupción de la OMS.
“La OMS es claramente muy, muy importante y en realidad debería obtener apoyo adicional para desempeñar su papel durante esta epidemia, no menos”.

Los mails revelados en este supuesto hackeo muestran que la Fundación Gates viene financiando investigaciones en recomposición genética de virus y bacterias en el Laboratorio de Virología en la, no sorprendentemente, ciudad de Wuhan, donde estuvo el paciente cero.

Además, los mails de los principales directores del Laboratorio también habrían sido hackeados, y los mails revelados muestran que de hecho esta mutación del coronavirus fue creada por científicos en ese establecimiento. El objetivo de ese equipo era el de maximizar la capacidad de contagio de un virus que el mundo ya había conocido en 2002, una cepa más débil del coronavirus, el ahora llamado SARS CoV-1.

En los mails supuestamente filtrados, hay uno que explica hasta quién fue el paciente cero: la Dr. Zhengli Shi, que habría sacado el virus del laboratorio P4 del Instituto de Tecnología del Partido Comunista y lo habría colocado en el mercado de mariscos y demás animales que la comunidad científica internacional reconoce como el lugar de origen del virus, donde mutó dentro de un murciélago y contagió por primera vez a un humano. Esta mutación es la que la teoría conspirativa le recrimina a los virólogos del gobierno.

Esto es todo especulación y de hecho este mail filtrado en cuestión está dando vueltas en distintos foros de Internet desde febrero de este año, por lo que podría ser parte de un hackeo previo y no de éste más nuevo.

Pero en tiempos de tanta incertidumbre, donde pocos gobiernos se atreven a denunciar a China y buscar las respuestas realmente necesarias, a las personas de todo el mundo no le queda otra opción que la especulación.

Por último, y tal vez lo que hay que tener más en cuenta como conclusión de este escándalo, son las declaraciones del virólogo francés Luc Montagnier, ganador del Premio Nobel por su trabajo sobre el VIH .

Montagnier hoy en día asegura que el virus SARS-CoV-2 que causa el COVID-19 fue creado “sin ningún tipo de duda” en un laboratorio a través de una re-composición genética donde se le insertó a un coronavirus común genes del VIH-1, el virus del sida, para maximizar su apareamiento con las células humanas y crear un virus que si bien no tiene altos niveles de mortalidad, su nivel de contagio sea uno de los más fuertes vistos.

Para respaldar su teoría, Montagnier citó un estudio de un grupo de investigadores del Instituto Indio de Tecnología de Nueva Delhi, donde hayó “un parecido extraño” y que “tiene pocas posibilidades de ser fortuito”, en las secuencias de aminoácidos de una proteína de SARS-CoV-2 y de VIH-1.

El estudio en cuestión, publicado en un sitio web donde los científicos comparten análisis en curso mientras esperan la verificación de expertos, fue posteriormente retirado por sus autores sin dar una explicación de por qué se retira de lo que se conoce como “peer review”.

Por ahora las redes son las únicas haciendo eco de esta noticia, que por ahora no tuvo confirmación: las fundaciones, empresas y organizaciones se negaron rotundamente a realizar cualquier comentario sobre el supuesto hackeo, generando más dudas que respuestas. Los hackers prometieron seguir tratando de vulnerar las defensas informáticas y llegar a obtener toda la verdad.

Fuente: Derechadiario

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