Redacción BLes – Ante los cada vez más turbulentos sucesos que tienen lugar en China, el país más poblado del mundo, resulta comprensible que muchas personas se pregunten sobre su situación y su futuro.

La inquietud sobre el futuro de China se incrementa ante la incertidumbre sobre los resultados del próximo XX Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCCh), a celebrarse esta semana, tan solo aumenta la expectativa.

Especialmente, ante la posibilidad de que se frustren todos los preparativos del líder, Xi Jinping, por permanecer en el poder durante más tiempo del que le permitía la Constitución Nacional.

Peor aún, en caso de que la eventual convulsión interna del PCCh y el consecuente aumento del malestar social determinen el derrumbe total del régimen chino, tal como está establecido en este momento.

Pues bien, ante los posibles resultados de esta naturaleza, la reconocida analista internacional de origen chino, Jennifer Zeng, residente en el exterior, tiene bien claro que aunque caiga el PCCh, China mantendrá su estabilidad como nación.

“¿Caerá China en el caos si el PCCh se derrumba? Mi respuesta rápida y contundente es: No, definitivamente no”, respondió Zeng al fundador del Centro de Oriente Próximo para Strategic Engagement (NECSE), Sargis Sangari, quien la entrevistó recientemente. 

Por qué China superará la eventual caída del PCCh

En su análisis, Zeng, incluye a los países asiáticos, dado el fuerte efecto que China irradia en el resto del continente. Asimismo, vale la pena tener muy en cuenta que la gran nación china se diferencia, sustancialmente, del sistema político del PCCh. Este la domina pero no la representa. 

Continuando con su explicación, Zeng, afirmó: “Francamente, me sorprendió un poco su pregunta, ya que la expresión ‘China caerá en el caos sin el PCCh’ es una narrativa muy conocida elaborada por el PCCh para lavar el cerebro y aterrorizar a los chinos que no tienen acceso a la información libre”.

El primero de sus argumentos sostiene que el PCCh es la única fuente de caos para el país, y que, de hecho, cuenta con alrededor de 11.2 millones de miembros de las fuerzas de seguridad a su servicio, incluyendo al ejército y a la policía.

“Por lo tanto, si el PCC se derrumba, ya nadie controlará a estos soldados y fuerzas policiales. Es decir, no podrán hacer un daño grave; ni tienen ninguna razón para luchar entre ellos, o para reprimir a la gente”, enfatizó Zeng. 

Asimismo, refuerza su argumento recordando la que, a su juicio, ha sido la época más caótica para China durante los 73 años de dominio del PCCh: La Gran Revolución Cultural.  

Durante ese período: “Todo el orden social normal y los sistemas legales fueron destrozados, la gente se peleaba entre sí, y todo el mundo afirmaba que defendía a ‘nuestro gran líder el Presidente Mao’”, reseñó Zeng.

Y agregó: “Pero, ¿quién empezó los 10 años de caos, de gente matándose entre sí en China? Precisamente el ‘gran líder Presidente Mao’ del PCCh”.

Además, cita otras tres épocas durante las cuales también murieron decenas de millones de chinos inocentes: La Gran Hambruna China, la política del hijo único y la extracción forzada de órganos. 

No menos sanguinaria resultó la jornada prodemocracia emprendida por los chinos, y que fue ferozmente aplastada por el régimen chino con la masacre de la Plaza de Tiananmén, también citada por la periodista Zeng. 

Para tomar en cuenta tan solo otra referencia sobre parte del horror y los sufrimientos que han padecido y siguen padeciendo todas las etnias que integran la multicultural población china, basta con mencionar un tuit publicado por el medio VOA, el 7 de octubre, en el que expresa:

“A medida que se acerca el 20º Congreso de Xi, vale la pena visitar la exposición concisa en el Museo de las Víctimas del Comunismo en Washington, D.C., en la que Mao Zedong ha sido llamado asesino en masa”. 

Y agrega: “El comunismo puede ser la ideología más feroz en la historia de la humanidad, causando hasta 100 millones de muertes. Hoy, el PCCh se ha convertido en el único vocero importante, gobernando a 1.400 millones de los 1.500 millones de personas bajo el sistema comunista en el mundo de hoy”.

El único obstáculo para la autodeterminación de los ciudadanos chinos

A pesar de las dificultades que afrontan los países del mundo, algunas de las aspiraciones profundas que los identifican son la de ser libres y la de ejercer el derecho a la autodeterminación de su futuro y el de sus descendientes.

Aunque en diferentes medidas, la gran mayoría de ellos cuenta con la oportunidad de ejercerla. Sin embargo, para unos pocos esos derechos han sido arrebatados por regímenes autoritarios y represivos regidos por el comunismo, como es el que domina en China. 

Los chinos no son una excepción. Aunque muchos puedan haber sucumbido mentalmente por efecto de la propaganda hábilmente urdida por el régimen chino, ese no es el caso de la gran mayoría. 

No obstante, tan solo quienes residen en el exterior pueden darse el lujo de exigir sus derechos, con un nivel aceptable de protección personal. Aunque esta seguridad  no está garantizada para sus familiares residentes en China.

Es por la enorme presión que ejerce el anhelo de libertad y democracia de la población china, que toman aún más relieve los resultados esperados del 20º Congreso Nacional del PCCh.

Durante este, muy probablemente, el líder, Xi Jinping, continuará ejerciendo el poder sobre el PCCh, y, por consiguiente, sobre el país.

No obstante, no se puede desconocer la inmensa presión que ejercerán los opositores de Xi, quienes también han sufrido su persecución y, a su vez, ambicionan reemplazarlo en el cargo. 

Un reflejo de la candente situación que se vive en el seno del PCCh, se puede inferir del análisis del experto en la historia del Partido Comunista, Gao Wenqian.

Para Gao: “El mayor oponente de Xi es él mismo, que no tiene ni talento disponible ni gente creíble a su alrededor, y es un Wu Dalang (protagonista principal de una novela clásica china) que dirige una tienda en la que los altos y poderosos están exentos”.

Y agregó: “ya sean personas de a pie o altos cargos del partido, no estarán de acuerdo y serán sus oponentes”. También cree que la lucha intrapartidaria durante la era Xi ha llegado al punto de “la muerte o la muerte”.

Además, recordó: “La lucha interna dentro del Partido Comunista fue una lucha a muerte durante la era de Mao, pero no durante las eras de Deng, Jiang y Hu, cuando la llamada tortura no llegó al Comité Permanente”.

En este contexto, Gao menciona: “El diablo se esconde en los detalles”, y: “Xi estará en guardia, pero nadie puede garantizar que no se produzcan cien accidentes”.

Tampoco se puede ignorar la larga espera por la libertad que anima a la mayoría de los chinos. 

Todo esto permite pronosticar la aparición de un punto de inflexión drástico, que incluso podría generar la desaparición del PCCh, al menos tal como se le conoce ahora. 

Por lo tanto, resulta comprensible la pregunta clave que dirigió Sangari a Zeng, inicialmente: ¿Caerá China en el caos si el PCCh se derrumba?. A esta respondió que definitivamente no.

Asimismo, Zeng confía en la capacidad de sus compatriotas para hacerse cargo de su gran nación, en ausencia del PCCh, por lo que declara

“Por otra parte, creo que el pueblo chino es lo suficientemente inteligente y racional como para decidir su propio futuro de manera pacífica una vez que el PCCh se haya ido”.

Y recuerda: “El pueblo chino estableció en su día la primera república democrática de Asia, la República de China, y el gran éxito de Taiwán en la práctica de la democracia es una prueba fehaciente de que los chinos también pueden practicar la democracia, y pueden hacerlo muy bien y con éxito”.

Zeng, reitera, igualmente, la tesis que predomina a lo largo de su disertación, publicada a través de un video en YouTube, el 4 de octubre: “Y el único obstáculo es el PCCh”.

José Hermosa – Redacción BLes

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