Redacción BLesCuando parecía que el nuevo canciller alemán frenaría las relaciones con el régimen comunista chino,  el gobierno alemán aprueba un controvertido acuerdo a partir del cual cederá una importante participación de una terminal portuaria en Hamburgo, Alemania, en lo que parece un intento por mantener las relaciones desarrolladas bajo la administración de la excanciller Ángela Merkel.

La coalición de izquierda liderada por el actual canciller alemán Olaf Scholz, confirmó la venta de participación del 24,9 por ciento en la terminal de contenedores de transporte de Hamburgo, la segunda más grande de Europa, a la empresa estatal china COSCO Shipping.

El acuerdo originalmente pactaba la participación del 35 por ciento, pero la oposición fue tan crítica que finalmente se estableció en casi un cuarto de la participación total, lo cual sigue siendo muchísimo.

Los defensores del acuerdo argumentaron que será beneficioso para Alemania quien obtendrá una ventaja competitiva para manejar el comercio chino.

Otros sectores, tanto del propio gobierno como del arco opositor, han demostrado consternación y preocupación por el acuerdo. Tal es así que según reportaron los medios se habría desatado una fuerte disputa entre el canciller alemán Olaf Scholz y varios ministerios gubernamentales.

Una nota informativa producida por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania también apuntó al acuerdo, advirtiendo que “amplía de manera desproporcionada la influencia estratégica de China en la infraestructura de transporte alemana y europea, así como la dependencia de Alemania de China”.

La advertencia también hace referencia que acorde a los términos establecidos en el acuerdo, en caso de una “emergencia” se le permitiría al régimen chino hacerse cargo de parte del puerto, lo cual implica una amenaza directa tanto como para Alemania como para el resto de la comunidad europea.

Siguiendo con la línea crítica, la ministra de Estado de Europa, Anna Lührmann advirtió:

“En nombre del Ministerio de Relaciones Exteriores, señaló los riesgos considerables que surgen cuando los elementos de la infraestructura de transporte europea están influenciados y controlados por China, mientras que la propia China no permite que Alemania participe en los puertos chinos”.

La relación que desarrollaría el canciller Olaf Scholz con el régimen comunista era una incógnita pero ahora parece estar quedando en evidencia. 

Además, Scholz anunció su visita a China los primeros días de noviembre, lo que lo convertirá en el primer líder Occidental en visitar China luego de la pandemia por el coronavirus del Wuhan, en busca de profundizar aún más las relaciones bilaterales.

Es probable que Scholz también sea el primer líder occidental en reunirse con el presidente chino, Xi Jinping, después del congreso del Partido Comunista de mediados de octubre, durante el cual se espera que obtenga un tercer mandato que rompe las normas como líder de China.

El viaje de Scholz se va a dar justo cuando el canciller camina a través de una delgada línea entre continuar con la estrecha relación económica con con Beijing alimentada por predecesora, Angela Merkel, y, al mismo tiempo, asumir una postura más crítica en temas como los derechos humanos.

La reciente decisión de Scholz de acercarse al régimen chino ha sorprendido a muchos, de hecho a penas un par de semanas atrás brindó un discurso ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en el que destacó las denuncias llevadas a cabo por la exjefa de Derechos Humanos de la organización, Michelle Bachelet, respecto a las graves violaciones a los derechos humanos perpetrados por el régimen comunista chino contra la minoría uigur.

“Creo que fue muy correcto que hubiera una investigación”, dijo Scholz. “La señora Bachelet hizo un muy buen trabajo, pero también era necesario. Desde mi punto de vista, es importante mantenerse en el caso”.

El régimen chino se convirtió en el principal socio comercial de Alemania durante la era Merkel

Durante el mandato de Angela Merkel, Alemania profundizó como nunca antes los lazos económicos con el régimen chino, lo que trajo como resultado que desde año 2018, Beijing se convirtiera en el  principal socio comercial de Alemania.

Tal es así que las principales empresas alemanas, como BMW, Volkswagen y Hugo Boss, entre otras, han sido acusadas de beneficiarse del uso de trabajos forzados en la región china de Xinjiang, donde millones de musulmanes uigures y de otras minorías étnicas están siendo encerrados en campos de trabajo forzado. 

Luego de que se desató la pandemia, el régimen comunista chino quedó mucho más expuesto ante la mirada crítica del mundo entero y el hecho de mantener una estrecha relación comercial con el comunismo en muchos países comenzó a verse como algo no tan bueno, o más bien completamente malo. 

Muchos funcionarios europeos e incluso alemanes, han manifestado su preocupación por la dependencia que ha depositado la potencia europea en el régimen chino. También funcionarios y políticos estadounidenses han criticado esta estrecha relación.

Scholz tenía todo a favor para cortar con esta dependencia, e incluso en algún momento hasta pareció que así lo iba a hacer. Pero no, los recientes hechos parecieran estar demostrando que Alemania lejos de intentar ponerle límites al régimen chino, como están haciendo otros países, lo está beneficiando con acuerdos que pueden incluso poner en riesgo su propia seguridad y soberanía.

A esto se suma que Alemania no se encuentra pasando un buen momento, en septiembre registró la inflación mensual mayorista más drástica desde la Segunda Guerra Mundial. El Índice de Precios marcó un aumento del 10%.

Además, su economía entró en recesión y al mismo tiempo comenzaron a sentirse los efectos de la guerra entre Rusia y Ucrania, que golpearon profundamente el sistema energético alemán que dependía en gran medida del abastecimiento ruso.

Acorralado por esta realidad económica, el actual ministro pareciera estar decidiendo nuevamente un acercamiento hacia el régimen comunista chino. ¿Cómo reaccionarán el resto de los países europeos?¿Y Estados Unidos? ¿Habrá más acuerdos entre Alemania y China luego de la visita de Scholz a Beijing?.

Andrés Vacca –Redacción BLes

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