Redacción BLes– Los últimos dos periodistas de medios australianos en China tuvieron que salir huyendo por su seguridad, marcando el punto más bajo de la espiral descendente de las relaciones de Australia con el Partido Comunista de China (PCCh).

La salida de emergencia de los periodistas Bill Birtles y Michael Smith termina con 50 años de la presencia periodística australiana en China, a causa de duros enfrentamientos diplomáticos entre Australia y el PCCh. 

“El gobierno australiano tenía razón al temer por su seguridad”, comentó un alto funcionario del Instituto Lowy, con sede en Sydney,  Richard McGregor, de acuerdo con South China Morning Post del 9 de septiembre.  

Birtles y Smith fueron involucrados por el PCCh en una investigación de seguridad nacional que obstaculizaba su salida, y la embajada australiana negoció su repatriación, en la escalada de tensiones entre los dos países desde que Australia exigió una investigación sobre el virus PCCh en China. 

Estos dos periodistas habían tenido que refugiarse en la embajada de Australia en Beijing y en  el consulado en Shanghai, al saber que eran buscados por los agentes del PCCh y se les prohibía salir del país. 

Al parecer la investigación del PCCh sobre ellos está involucrada con la detención de Cheng Lei, una destacada presentadora chino-australiana de la emisora estatal china CGTN que fue detenida una semana antes. 

“Tales acciones del gobierno chino equivalen a terribles tácticas intimidatorias que amenazan y buscan restringir el trabajo de los periodistas extranjeros basados en China, que ahora se enfrentan a la amenaza de una detención arbitraria por el simple hecho de hacer su trabajo, y a circunstancias difíciles que hacen insostenible su permanencia en el país”, declaró el Club de Corresponsales Extranjeros de China (FCCC).

El evento contra Birtles y Smith empezó por una investigación de la Fuerza de Tareas de Interferencia Extranjera AFP-ASIO sobre un posible complot del PCCh para infiltrarse en el Parlamento de Nueva Gales del Sur utilizando a John Zhang como agente, un antiguo empleado del diputado laborista Shaoquett Moselmane, según el medio ABC. 

El mismo Moselmane ha defendido las políticas de Beijing desde el Partido Laborista Australiano (ALP, por la sigla en inglés) y hasta pidió a China que “creara un nuevo orden mundial”. Moselmane también visitó China nueve veces en una década, informó The Australian. 

Por su parte, la Ministra de Relaciones Exteriores de Australia, Marise Payne, comentó que su Gobierno había proporcionado “apoyo consular a dos periodistas australianos en China para ayudarles a regresar a Australia”, de acuerdo con The West. 

“El Gobierno de Australia sigue prestando apoyo consular a los ciudadanos australianos detenidos en China, incluida la Sra. Cheng Lei. No podemos hacer más comentarios debido a las obligaciones de privacidad”, agregó la ministra Payne.

Jose Hermosa – BLes.com