Redacción BLes – Activistas por el fin de los trabajos forzados en China denuncian que el COI (Comité Olímpico Internacional) no puede asegurar que los productos de merchandise de los Juegos Olímpicos no provienen de Xinjiang ni fueron hechos con mano de obra esclava. 

Un grupo activista llamado “Coalición para Acabar con el Trabajo Forzoso en la Región Uigur” acusa al COI de negarse a discutir sobre el origen de los productos que se venderán durante las Olimpíadas de invierno de Beijing 2022 (JJOO), luego de que Estados Unidos promulgó en diciembre una ley que establece que todas las mercancías de la provincia china de Xinjiang involucran trabajo forzoso, a menos que las empresas importadoras puedan probar lo contrario.

“El COI debe revelar de inmediato qué medidas específicas de diligencia debida, si las hubiere, ha tomado para identificar y eliminar cualquier material producido con trabajo forzoso uigur en mercancías de marca olímpica”,  dijo la Coalición.

Uno de los proveedores oficiales de ropa deportiva del COI, que el grupo activista denuncia por utilizar algodón proveniente de la región de Xinjiang, es Anta Sports.

 En marzo de 2021, la empresa de indumentaria declaró desafiante: “Siempre hemos comprado y utilizado algodón producido en China, incluido el algodón de Xinjiang, y en el futuro continuaremos haciéndolo”. Pero el COI frente a este anuncio no dio ninguna señal de haber tomado alguna medida, dijo la Coalición.

El grupo menciona que el Comité Olímpico tampoco ofreció pruebas concretas que demuestren que, entre los miles de productos vendidos o utilizados, no hay artículos fabricados con trabajo forzoso. “Si el COI no está dispuesto a revelar tales pasos, entonces debe explicar por qué no lo hará”, dijo la Coalición.

Además, denuncia que poco antes del comienzo de los Juegos de Beijing, el COI dejó de tener diálogo con la Coalición. Respecto a esto Bennett Freeman, uno de sus miembros manifestó: “A un mes del inicio de los Juegos de Invierno de Beijing, la gélida indiferencia del COI hacia los derechos laborales y humanos es absolutamente escalofriante”. 

Un correo electrónico enviado por Magali Martowicz, directora de derechos humanos del Comité Olímpico al grupo activista muestra en alguna medida lo expresado por Freeman.

“Si bien el COI continuará fortaleciendo su trabajo en relación con los derechos laborales, lamentamos concluir que su organización y el COI no podrán participar en un diálogo esta vez como resultado de diferencias en el enfoque, incluso con respecto al alcance, el proceso y la confidencialidad”, decía el correo según reportó el NY Times.

Otros miembros de la Coalición criticaron al COI por no ofrecer investigaciones completamente transparentes de acusaciones de trabajo forzoso y por confiar en las corporaciones y el opresivo régimen comunista chino para que se investiguen a sí mismos.

La Coalición reúne a más de 400 organizaciones de 40 países e incluye a familiares de personas recluidas injustamente en los campos de detención masiva de China. 

Rushan Abbas, es una de las activistas miembros de la Coalición que brindó testimonio de cómo el régimen chino encarceló a su hermana en represalia por un discurso que ella pronunciara, en septiembre de 2018, contra los abusos que perpetúa el PCCh (Partido Comunista chino), y expresó sus críticas al silencio del Comité Olímpico.

“La falta de respeto del COI hacia los titulares de derechos directamente afectados, en este caso el pueblo uigur, se refleja claramente en su falta de voluntad para entablar un diálogo razonable. Por lo tanto, no podemos tener confianza, ni los atletas, patrocinadores o espectadores virtuales pueden tener confianza, de que ninguno de los miles de artículos de la marca olímpica no esté manchado con la sangre y el sudor de mi gente”, dijo el martes Abbas en el comunicado de la Coalición.

Vanesa Catanzaro – BLes

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.