Wuhan, donde se originó la pandemia del coronavirus (también llamado virus del PCCh “partido comunista chino”, o COVID-19), analizó el número de muertos locales de 1,290 a 3,869 (un aumento del 50%) el 17 de abril de 2020. Aun así, la creciente evidencia, indica que las muertes reales y la cantidad de infecciones en Wuhan y el resto de China son mucho más altas de lo que se informó oficialmente.

Un cálculo estima que las muertes por coronavirus en Wuhan son de al menos 45.000, a sabiendas de la cantidad de urnas que contenían cenizas de pacientes fallecidos por el virus del PCCh y que fueron distribuidas a sus familiares sobrevivientes en las últimas semanas. Otra estimación basada en datos de cremación e investigación independiente calculó el número de muertes en Wuhan en alrededor de 120.000.

Una fuente dijo que el gobierno central había calculado el número de muertes en alrededor de 280.000. Aun así, la misteriosa brusca disminución de los usuarios de teléfonos celulares en China (21 millones en enero y febrero de este año) puede apuntar a una imagen aún más sombría de las víctimas.

Como parte del control de la información y la censura, los números pueden ser altamente confidenciales y difíciles de verificar en China. El director chino de la Oficina Nacional de Estadísticas, admitió que algunas “estadísticas son falsificadas” y que “el fraude y el engaño ocurren de vez en cuando”, según un informe del Financial Times del 8 de diciembre de 2016.

Alto número de urnas

China ha informado oficialmente 82.719 casos de infección y alrededor de 4.632 muertes al 18 de abril de 2020. A medida que el número de pacientes con coronavirus se disparó en otros países, muchas personas cuestionaron la credibilidad de los datos de China.

La funeraria Hankou, en Wuhan, distribuyó un promedio de 500 urnas con cenizas de pacientes con coronavirus, todos los días entre el 23 de marzo y el 4 de abril. Eso sería 6.500 muertes por el COVID-19 (13 días x 500 urnas), que ya supera las muertes reportadas en todo el país.

Hay 7 funerarias en Wuhan, lo que haría que el total de muertes por el virus del PCCh sea de al menos alrededor de 45.500 (6.500 x 7).

Estadísticas de cremación

Múltiples fuentes han confirmado que los crematorios de Wuhan habían estado trabajando sin parar en los últimos meses. Un miembro del personal del crematorio dijo a fines de febrero, que había estado extremadamente ocupado desde principios de enero; “justo después de descargar los cuerpos de los camiones y apilarlos alrededor de los hornos, se nos decía que saliéramos de nuevo para mover más cuerpos”, escribió.

El 3 de febrero, Huang, un empleado de la funeraria de Wuchang, reveló a Guyu Lab, una plataforma de medios chinos afiliada a Tencent, que desde el 26 de enero, el segundo día del Año Nuevo chino, los empleados debían presentarse a trabajar, sin excepciones. “Trabajamos las 24 horas del día. Nuestras cuatro líneas telefónicas funcionan las 24 horas del día y el personal está agotado”, dijo Huang.

Li Zehua, expresentador de China Central TV (CCTV), visitó la funeraria Qingshan el 21 de febrero y confirmó lo dicho por Huang de la gran carga de trabajo en los crematorios de Wuhan. Li informó que para cuando se fue, alrededor de las 11 de la noche, los hornos seguían funcionando.

Por lo general, un horno tarda una hora en incinerar un cuerpo. Contando los 26 días, entre el 26 de enero y el 21 de febrero, y suponiendo que cada uno de los 74 hornos (que Wuhan tiene) funciona las 24 horas del día, entonces, tendremos un total de 46.176 cuerpos (26 x 24 x 74) que podrían haber sido cremados.

Li descubrió que el número promedio de muertes no relacionadas con el coronavirus en Wuhan fue de 137 por día. Excluyendo las 3.562 (137 x 26) muertes no relacionadas con el coronavirus, las muertes por coronavirus durante el período de 26 días serían 42.614 (46.176 – 3,562), un número a la par con la cifra de 45.000, derivada del número de urnas distribuidas.

Si el número de muertos fue de 42,614 en un período de 26 días, se puede deducir que el número de muertes en tres meses en Wuhan sería de más de 120.000.

Un residente de Wuhan le dijo a “Sound of Hope Radio” que algunos miembros de la comunidad recibieron llamadas telefónicas de las funerarias, diciéndoles que deberán esperar seis meses antes de recoger las urnas, debido a la gran carga de trabajo. De amigos que tenían conexiones con funcionarios de alto rango, se enteró que el gobierno central estimó que unos 280.000 residentes de Wuhan habían muerto por coronavirus durante los primeros tres meses del 2020.

Hornos móviles y un millón de bolsas para cadáveres

Hay más evidencia que apunta a un alto número de muertos en Wuhan y el resto de China.

Alrededor de 40 hornos móviles fueron enviados a Wuhan a mediados de febrero, según Zhou, un residente de Wuhan. Estos camiones fueron etiquetados como “procesadores de basura y cuerpos de animales”. Dividido en tres secciones, “trituración sólida, quema y purificación de aire”, “cada uno de estos camiones tiene una capacidad de 30 metros cúbicos (o 40 yardas cúbicas) y puede procesar 5 toneladas (aproximadamente 11.000 libras) de materiales todos los días. Muchos pacientes fueron encerrados -por los funcionarios- en sus hogares y, al morir, sus cuerpos fueron procesados de esta manera”, dijo Zhou.

Otro residente de Wuhan, Chen Yaohui, dijo que había descubierto que los ayudantes de otros crematorios de toda China han venido a asistir, incluidos algunos de Beijing. “Algunos de ellos también ayudan con los hornos móviles”, explicó; “trabajan muy duro, día y noche”.

La información recibida por Minghui a mediados de febrero indicó que muchos fabricantes de textiles en China habían dejado de aceptar nuevos pedidos de artículos como ropa o mascarillas. En cambio, estaban ocupados produciendo bolsas para cadáveres. Una planta recibió instrucciones de funcionarios del gobierno para producir un millón de bolsas para cadáveres.

Desaparecidos: 21 millones de usuarios de teléfonos celulares

Según los datos publicados por el Ministerio de Industria e Información el 19 de marzo, los tres principales operadores de telefonía celular (China Mobile, China Unicom y China Telecom) perdieron un total de 21 millones de usuarios de teléfonos celulares entre enero y febrero de 2020.

Según los informes mensuales de estas compañías publicados en la bolsa de valores de Hong Kong, la reducción en los usuarios de teléfonos celulares fue de 8.1 millones para China Mobile, 7.8 millones para China Unicom y 5.2 millones para China Telecom. Hoy en día, en China, se necesitan teléfonos celulares para todo, incluida la verificación de los códigos de salud obligatorios del gobierno, el pago de facturas y las compras. Es sorprendente ver la repentina caída brusca en el número de usuarios de teléfonos celulares.

Fang Fang, una escritora de Wuhan, describió lo siguiente en su diario el 13 de febrero. “Lo que más me rompió el corazón fue una foto enviada por un amigo médico”, escribió. “En el piso dentro del crematorio hay teléfonos celulares tirados por todas partes: sus dueños, ya quemados hasta las cenizas, los han abandonado para siempre”.

Pacientes con el virus del PCCh etiquetados por otras enfermedades

Si lo anterior es cierto, ¿cómo logró China alcanzar un nivel cercano a cero nuevos casos transmitidos localmente en las últimas semanas? Como numerosas personas se vieron obligadas a quedarse en casa durante el cierre, muchos casos de infección y muertes en el hogar no se contaron. También hay evidencia de que muchas muertes hospitalarias se recategorizaron como otras enfermedades o accidentes.

Un informe recibido por Minghui.org a principios de abril describió este escenario: Zheng, un médico que trabaja en la unidad de cuidados intensivos (UCI) de cierto hospital en la provincia de Hubei, dijo que era común etiquetar a los pacientes con coronavirus como de otras enfermedades. “Todavía hay pacientes en tratamiento, pero oficialmente tenemos cero pacientes con coronavirus”, dijo.

Más de una docena de pacientes gravemente enfermos habían sido ingresados en la UCI. Para alinearse con la afirmación de los altos funcionarios de una “baja tasa de mortalidad y alta tasa de recuperación”, solo cinco de los pacientes de la UCI del Dr. Zheng fueron reportados como pacientes con coronavirus y fueron “dados de alta tras la recuperación”. Más tarde, ese día, esos mismos pacientes fueron readmitidos por tener derrames cerebrales, Alzheimer y otras enfermedades.

Cerca de 400 casos confirmados habían sido tratados en su hospital y el número de casos sospechosos sigue siendo desconocido, explicó Zheng. Hubo momentos en que las 12 salas del hospital se utilizaron para el aislamiento. Entre estos pacientes dados de alta, 20 de ellos dieron positivo nuevamente, incluso después de dar negativo dos veces.

Situaciones como estas no solo ocurren en el hospital donde trabaja Zheng o solo en la ciudad de Wuhan, sino también en otros lugares de China. El 12 de marzo de 2020, la provincia de Heilongjiang reportó cero nuevos casos de coronavirus. Un miembro del personal del primer hospital de Qiqihar reveló que más de 200 miembros del personal en el hospital solo habían sido infectados con coronavirus dos semanas antes. En particular, casi todos los departamentos de ortopedia y laboratorio clínico estaban infectados. Pero la información fue bloqueada al público.

El PCCh “ha mentido, está mintiendo y seguirá mintiendo”

“China ha ocultado el alcance del brote de coronavirus en su país, encubriendo tanto los casos totales, como las muertes sufridas por la enfermedad”, concluyó la comunidad de inteligencia de EE. UU. en un informe reportado a la Casa Blanca. Bloomberg, el 1 de abril de 2020, lo confirmó en un artículo titulado “China encubrió el alcance del brote del virus, según la inteligencia de Estados Unidos”.

El artículo citaba una declaración del senador de Nebraska, Ben Sasse: “La afirmación de que Estados Unidos tiene más muertes por coronavirus que China es falsa. Sin comentar ninguna información clasificada, esto es dolorosamente obvio: el partido comunista chino ha mentido, está mintiendo y seguirá mintiendo sobre el coronavirus para proteger al régimen”.

Una población altamente susceptible: miembros del PCCh

Un artículo reciente de “Op Ed” en el New York Times del 12 de marzo, observó: “Las pandemias inducen un sentimiento de fatalismo enervante. Las personas se dan cuenta de lo poco que controlan sus vidas”.

A medida que el PCCh encubrió la enfermedad, sus miembros también se convirtieron en víctimas y se encontraron sin control sobre sus vidas; a pesar del adoctrinamiento del PCCh de que el comunismo puede desafiar al Cielo y la Tierra, y colocar a las personas a cargo de su propio destino.

Un documento filtrado de una agencia gubernamental mostró que el 88% de sus empleados que murieron por coronavirus en febrero, eran miembros del PCCh.

“La organización del PCCh es muy arriesgada”, escribió el internauta Mocha, “es mejor mantenerse alejado de él”.

Fuente: Minghui.org

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