Redacción BLes – El avance de Estados Unidos para proteger a la industria de los semiconductores continúa con paso firme. Este martes, el Departamento de Comercio ordenó prohibir la venta de equipos de alta tecnología a las grandes empresas chinas de semiconductores como Yangtzé River Storage, Changxin Storage, SMIC, y otras. Además, residentes extranjeros en Estados Unidos no podrán trabajar en empresas chinas sin un permiso especial. Expertos y analistas dijeron que estas medidas podrían dañar gravemente a la industria de semiconductores de China.

El viernes 7 de octubre, la Administración Biden comunicó nuevas medidas para controlar la exportación, incluida la prohibición de la venta a China de chips semiconductores elaborados con herramientas estadounidenses en cualquier parte del mundo. De este modo, el alcance de estas nuevas medidas es mucho más amplio, y no se limita solamente a productos para la industria de semiconductores elaborados en Estados Unidos.

Estas nuevas reglas se fundamentan en las órdenes enviadas anteriormente por parte del gobierno estadounidense a algunas fábricas como KLA Corp., Lam Research Corp. y Applied Materials Inc., para que restrinjan las ventas de equipos a fabricantes chinos que producen chips avanzados.

Además, este avance pretende impedir que empresas chinas que fabrican chips de alta tecnología importen equipos estadounidenses y formalizarán las cartas enviadas a Nvidia Corp y Advanced Micro Devices Inc (AMD) con órdenes de restringir los envíos a China de chips utilizados en sistemas de supercomputación en los que las naciones de todo el mundo dependen para desarrollar armas nucleares y otras tecnologías militares.

Una supercomputadora es cualquier sistema con más de 100 petaflops de potencia informática dentro de una superficie de 6400 pies cuadrados, y esto también podría afectar el desempeño y desarrollo de centros de datos de las grandes tecnológicas chinas.

En una rueda de prensa brindada el jueves 6 de octubre, altos funcionarios del gobierno de EE. UU. dijeron que gran parte de las nuevas normativas de exportación tenían como objetivo evitar que las empresas extranjeras vendieran chips avanzados a China o suministraran a las empresas chinas herramientas para fabricar sus propios chips avanzados.

Sin embargo, si los demás países no colaboran implementando sus propios controles de exportaciones, las medidas perderán efectividad.

“Reconocemos que los controles unilaterales que estamos implementando perderán efectividad con el tiempo si otros países no se unen a nosotros”, dijo un funcionario. “Y corremos el riesgo de dañar el liderazgo tecnológico de Estados Unidos si los competidores extranjeros no están sujetos a controles similares”.

Estados Unidos agregó 31 empresas chinas, instituciones de investigación y otros grupos incluidos, a su “lista negra” y no podrán obtener tecnologías fundamentales estadounidenses para la fabricación y el desarrollo de semiconductores.

Estas sanciones forman parte de una serie de nuevas reglamentaciones puestas en vigencia por el gobierno de Estados Unidos para restringir los envíos de chips y de tecnología avanzada a China, los cuales son destinados para uso militar y también para dominar industrias clave, como la industria aeroespacial, sistemas de vigilancia por radares, desarrollo de telecomunicaciones y otros.

“Estamos haciendo apropiadamente todo lo que está a nuestro alcance para proteger nuestra seguridad nacional y evitar que las tecnologías sensibles con aplicaciones militares sean adquiridas por los servicios militares, de inteligencia y de seguridad de la República Popular China”, dijo Alan Estévez, subsecretario de comercio para industria y seguridad de EE. UU.

“Estamos actualizando nuestras políticas hoy para asegurarnos de que estamos abordando los desafíos planteados por la República Popular China mientras continuamos nuestro alcance y coordinación con aliados y socios”.

Las últimas restricciones anunciadas la semana pasada por el Departamento de Comercio de EE. UU. también “restringen la capacidad de las personas estadounidenses para apoyar el desarrollo o la producción” de chips en “ciertas fábricas de semiconductores ubicados en China”.

Muchos ejecutivos chinos de empresas de chips chinas tienen la nacionalidad estadounidense, además de los empleados estadounidenses que trabajan en fábricas que manufacturan productos para la industria china de semiconductores. Según esta nueva restricción, los estadounidenses no podrán trabajar en estas industrias. El gobierno de Estados Unidos todavía no dio más información sobre cómo se implementará esta medida.

¿Peligra el plan de Xi Jinping para la autosuficiencia de China?

Uno de los puntos más importantes del plan de Xi Jinping “Made in China 2025” es reemplazar toda la cadena de suministro tecnológica y eliminar la dependencia de China de otros países. Esto impulsó el crecimiento y desarrolló de la industria de semiconductores china en los últimos años, sin embargo, está lejos de alcanzar el objetivo en 2025.

Las trabas y obstáculos de Estados Unidos están impidiendo severamente el rápido desarrollo tecnológico que pretende lograr Xi jinping para impulsar la industria y, a su vez, la economía del país. China no puede comprar equipamiento para elaborar chips de alta tecnología, por lo tanto, las fábricas intentan adaptar maquinarias casi obsoletas.

“Puedes modificar ciertas herramientas. La gente es creativa. Pero, ¿cuáles serán los rendimientos? ¿Cómo pueden lograr volúmenes comerciales? Esas son las preguntas”, señaló Marco Mezger, un consultor en Taiwán que rastrea el sector global de chips de memoria.

Los expertos han indicado que China está 4 o 5 años atrasada respecto a sus competidores en el extranjero, como los proveedores estadounidenses como KLA Corp., Applied Materials y Lam Research.

Las restricciones han “llenado de frialdad a toda la industria china de chips” porque Estados Unidos está utilizando la industria de semiconductores como una herramienta estratégica para contrarrestar el progreso de China, escribió Gu Wenjun, analista jefe de la firma ICwise, en una nota de investigación. “No hay posibilidad de reconciliación”, dijo Gu. “Se avecinan desafíos sin precedentes para la industria de semiconductores de China”.

El Partido Comunista Chino celebrará el XX Congreso en los próximos días, y está en juego el tercer mandato de Xi Jinping. Estas nuevas sanciones de Estados Unidos son un golpe a su plan de autosuficiencia tecnológica de China, ¿cómo enfrentará el líder chino estos nuevos desafíos?

Por Gabriela Serrentino – BLes.com

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