Un niño de China llegó de la escuela a su casa un día y le preguntó a su madre por algo de dinero para dar a su maestro por un pañuelo rojo. Al igual que todos los alumnos de primer grado en su área, fue obligado a llevar el pañuelo, que representa a los jóvenes pioneros, una rama del Partido Comunista Chino (PCCH) para los niños, de acuerdo con Minghui.org.

Sus padres sabían que era una regla obligatoria de la escuela en su localidad y estaba bajo estricta supervisión. Cualquier niño que no usara el pañuelo podría reprobar sus notas o ser denegada la entrada a cualquiera de los edificios escolares.

La madre del niño estaba un poco preocupada. Ahora enfrentaban un dilema moral.

La razón de su preocupación fue porque ella y su padre ambos practicaban una disciplina de meditación espiritual llamada Falun Dafa, a veces llamada también Falun Gong.

En China, los practicantes de Falun Dafa son perseguidos por sus creencias y por seguir sus principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia. Durante muchos años, los practicantes han sido encarcelados, torturados e incluso asesinados.

Practicantes de Falun Gong meditando. (Dai Bing/Epoch Times)

Los padres a menudo le habían contado a su hijo, que fue el PCCH el que prohibió Falun Dafa por temor de su popularidad y había difundido mentiras sobre los practicantes en los medios estatales Chinos. Contrastando, la práctica fue acogida y apoyada en el resto del mundo, debido a su naturaleza pacífica y positiva.

La madre le preguntó a su niño: “¿Vas a llevar el pañuelo rojo o no?”.

“Si no llevo el pañuelo rojo, mi maestro definitivamente no estará feliz”, dijo. “¿Pero si lo uso, no sería parte del Partido Comunista?”.

A continuación él decidió. “¡No. No voy a llevarlo!” dijo.

Su madre dijo que iba a ir a hablar con su maestro al día siguiente. Más tarde, ella y su esposo decidieron que sería mejor llamar al profesor primero para confirmar si de hecho el pañuelo rojo era obligatorio.

Los “Estatutos de Jóvenes Pioneros de China” establecen que los niños de 6 a 14 años que se están “postulando” deben presentar una solicitud y se convertirían un miembro tras su aprobación. Sin embargo, en los últimos años, las escuelas han hecho obligatorio para todos los niños en edad escolar, llevar el pañuelo así quieran o no.

(CHANDAN KHANNA/AFP/Getty Images)

Los padres del niño llamaron a su maestro, quien dijo por teléfono, “No depende de mí, pero hablando en términos generales, todos los niños deben llevar un pañuelo rojo o podrían haber consecuencias que afectarían a los hijos”.

La madre del muchacho supo inmediatamente que debía visitar la escuela en persona.

Sin embargo, muchas preguntas pasaban por su mente. ¿Qué pasa si la escuela le insiste a su hijo en llevar el pañuelo rojo? ¿Qué tal si él fuera objeto de burlas y abusos por parte de sus compañeros y profesores por no llevar el pañuelo?

Pero la madre sabía que era correcto que su hijo se negara a llevar el pañuelo. Ella también creía que esta era una oportunidad para contar a los demás la verdad sobre la persecución a su familia y amigos, y así aclarar cualquier confusión en sus mentes.

A la mañana siguiente, cuando la madre del niño fue a la escuela, se dirigió primero al profesor del aula. Ella se presentó y preguntó con quién necesitaba conversar sobre el asunto de usar el pañuelo rojo.

La dirigieron a la sección de Educación Moral en el segundo piso, así que fue a buscar al director de dicha sección.

(CHANDAN KHANNA/AFP/Getty Images)

El director fue muy cálido y amable. Cuando ella le preguntó si unirse a los Jóvenes Pioneros era voluntario, él respondió: “En principio, es voluntario. Sin embargo, es mejor para el niño que se una en lo que concierne a su futuro. Por supuesto, si usted dice que está en contra de lo que desea, no insistiremos”.

Luego, él pidió que escribiera unas palabras diciendo que era su decisión de que su hijo no se uniría a los Jóvenes Pioneros, así él no sería culpado porque el niño no se haga miembro.

La madre suspiró de alivio al ver que fue tan fácil. Ella no le mencionó para nada al director acerca de la persecución de Falun Dafa y en cambio empezó a hablar de otra cosa.

Ella regresó a su casa feliz.

Sin embargo, el director la llamó una media hora más tarde para decirle que el director del plantel deseaba verla. Se dio cuenta de que debió haber explicado el tema más ampliamente la primera vez.

El director general también fue excepcionalmente amable, y quería saber por qué ella se negaba a que su hijo formara parte los Jóvenes Pioneros.

Ella empezó a contarle sobre de la persecución que su familia había sufrido por practicar Falun Dafa.

“Mi marido fue detenido ilegalmente el año pasado, y encarcelado por 10 días porque había presentado una demanda criminal contra Jiang Zemin, el ex líder del PCCH e instigador de la persecución de Falun Dafa”, dijo.

Reconstrucción de tortura. (minghui.org)

“Le dije entonces cómo mi padre había sido llevado a la prisión y perseguido durante 10 años”, continuó.

El director general dijo, “Yo no tengo ninguna objeción a su creencia personal. El Partido Comunista ha hecho un montón de cosas que están mal. Pero, usted tiene que pensar en su su hijo. Si él es el único que no lleva un pañuelo rojo, y los otros 400 a 500 niños sí, él podría ser intimidado. No es bueno para su hijo. Necesitamos pensar en sus sentimientos”.

El director decidió que el docente hablara con el niño. Si él elegía no ser un Joven Pionero, entonces la escuela no se opondría.

Cuando el niño llegó a casa de la escuela, le dijo a su madre feliz, “El director habló con mi profesor para hacerle saber que no tengo que unirme a los jóvenes pioneros. Mi maestro también dijo que en mi clase hay otros seis padres en contra de que sus hijos se unan”.

Cuando su madre escuchó acerca de los otros seis padres, ella se puso muy feliz.

El tiempo pasó, y un día el chico se acercó a su madre luego de la escuela y dijo: “El profesor quería saber por qué no me quiero unir a los Jóvenes Pioneros. Le dije que es porque no estoy interesado en participar en ninguna de las organizaciones del Partido Comunista”.

(CHANDAN KHANNA/AFP/Getty Images)

También trajo a casa una pequeña flor, y sobre ella, escritas las palabras: “¡Ustedes son increíbles!” era de su profesor de matemáticas, porque había recibido una puntuación perfecta en su prueba.

Su madre estaba encantada, pero mencionó que no estuviera demasiado orgulloso de sí mismo. Puesto que más gente en la escuela, sabía que su familia practicaba Falun Dafa, ella le pidió que recordara ser un buen ejemplo.

Su hijo asintió con la cabeza.

Al día siguiente él vino a casa con una gran sonrisa en su rostro, diciendo: “Mamá, tengo una sorpresa para ti”. Fue otra puntuación perfecta en otra prueba y otra flor.

A partir de entonces, el muchacho llegó a casa constantemente con puntuaciones perfectas en sus pruebas.

“Él nunca ha sido el mejor de los estudiantes, pero su sincera decisión de no unirse a los Jóvenes Pioneros le ha partidovalido bendiciones”, dijo su madre.

Hubo una ceremonia de izamiento de la bandera un día en la escuela del niño. Sus compañeros, todos formados con sus bufandas rojas, cantando la canción de Jóvenes Pioneros, pero él no cantó.

Después de cantar, todos los niños levantaron sus puños para decir el juramento de los Jóvenes Pioneros. El maestro del muchacho se acercó a decirle que él no tenía que levantar su puño. Él dijo, “De todos modos no tenía la intención de hacerlo”.

Ahora, el valiente chico es el único estudiante de su escuela, que no tiene que llevar un pañuelo rojo. Asombrosamente, no ha sufrido ninguna consecuencia negativa, así como tampoco en sus notas. Su historia ha traído esperanza a muchas familias de toda China que han enfrentado persecuciones similares.

A través de La Gran Época.

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