Redacción BLes– Merdan Ghappar, un modelo que pertenece a la etnia musulmana Uigur fue privado de la libertad en un centro de detención de la región de Xinjiang al norte de China, luego de revelar un video y dejar al descubierto la dura realidad que vive dicha minoría bajo la presión del régimen chino.

El video del joven modelo junto con una serie de mensajes que inicialmente fueron enviados a su familia fueron revisados por la BBC y el Globe and Mail. La información expone detalladamente la manera como funciona el sistema de detención de alta seguridad en Xinjiang.

Según la información obtenida por la BBC, durante 18 días Ghappar vivió encadenado y encapuchado junto con más de 50 personas en una cárcel, añadiendo que después fue trasladado a un centro de prevención de epidemias, donde terminó grabando el video.

La familia detalló que luego de haber cumplido con una sentencia de 16 meses de cárcel por cometer un delito relacionado con drogas en la ciudad de Foshan al sur de China, en donde había estado viviendo y trabajando, fue trasladado a la fuerza hasta la región de Xinjiang.

Según dijeron las autoridades del régimen chino a la BBC, siguiendo lo establecido en el artículo 37 de la Ley de Prisiones de la República Popular China, “el gobierno popular debe ayudar a los prisioneros liberados a reasentarse.”

A lo largo de los años, la persecución del grupo étnico uigur por parte del Partido Comunista Chino (PCCh) ha sido ampliamente documentada, principalmente a través de la exposición de campos de detención masivos donde los prisioneros son encerrados, adoctrinados y castigados. El PCCh argumenta que estos son campos de reeducación destinados a prevenir el terrorismo.

Según la revista de derechos humanos Bitter Winter, el PCCh clasifica como “terrorismo” todas las formas de crítica contra el Partido y todas las actividades políticas que reclaman la independencia o autonomía real de la región.

Las autoridades chinas aseguraron que el joven de 31 años habría cometido actos de autolesión y actos excesivos contra la policía, argumentando que “tomaron medidas legales para detenerlo y levantaron esas medidas una vez que su estado de ánimo se estabilizó”.

A pesar de haber vivido durante años en Foshan, en donde amigos y parientes aseguraron que tenía buenos ingresos económicos por su trabajo como modelo de ropa, finalmente fue trasladado a comienzos del año hasta su ciudad natal de Kucha, en Xinjiang.

Abdulhakim Ghappar, tío de Merdan señaló: “Si la policía quería conseguir ayuda para reubicarlo para trabajar o algo, deberían haberlo ayudado en Foshan porque él está trabajando allí, tiene una casa allí”.

Según informó India Today, el hermano menor de Ghappar, de 16 años, también fue arrestado por las autoridades por cargos de terrorismo, debido a su historial de navegación que incluía visitas a “sitios web extranjeros”.

“Vi que entre 50 y 60 personas estaban encerradas en una habitación pequeña de unos 50 metros cuadrados”, describió el joven modelo en un mensaje, añadiendo que “debido a que había demasiada gente y el espacio era tan pequeño, no todas las personas podían dormir acostadas, algunas tenían que sentarse con las piernas dobladas”.

Las imágenes registradas por Ghappar lo muestran esposado a una cama en el interior del centro de cuarentena donde fue ingresado luego de presentar síntomas de contagio, en un momento en el que las infecciones por el virus PCCh estaban en aumento en la región.

Ghappar describió las condiciones extremas bajo las cuales estuvo viviendo, indicando que cada día los internos debían cubrirse con un traje de cuatro piezas y una capucha cubriéndoles la cara, con la que debían permanecer todo el tiempo.

“Solo había una ventana y un ventilador en funcionamiento para una habitación pequeña que tenía hasta cincuenta detenidos. La alfombra estaba increíblemente sucia, con mucha basura y piojos”, escribió el joven modelo.

“Una vez escuché a un hombre gritar desde la mañana hasta la noche”, escribió en otro de sus mensajes de texto.

Como señala India Today, estimaciones sugieren que entre uno y tres millones de la etnia uigur se encuentran alojados al interior de los campos de detención, sobre los cuales el régimen comunista chino mantiene una vigilancia extrema respecto al flujo de información.

Los abusos hacia la etnia uigur documentados a lo largo de los años son solo una muestra de la campaña represiva que las autoridades del Partido Comunista chino han instaurado en contra de cualquier forma de expresión y creencias, que pueda resultar contraria a las directrices del régimen.

Recientemente la portavoz del Departamento de Estado de EE. UU., Morgan Ortagus reiteró que el Consejo de Estado insta al PCCh, poner fin definitivo a la persecución en contra de los practicantes de la disciplina espiritual de la escuela Buda conocida como Falun Gong.

A través de un correo emitido esta semana Ortagus señaló que “Desde 1999, el Partido Comunista de China ha estado tratando de eliminar la creencia espiritual en Falun Gong, a los practicantes pacíficos de Falun Gong y a defensores de derechos humanos que luchan por el derecho a la creencia en China”.

“Exigimos al gobierno chino (PCCh) que detenga de inmediato el despreciable abuso a los practicantes de Falun Gong, libere a los encarcelados por sus creencias y explique el paradero de los practicantes desaparecidos (Falun Gong)”, acotó el correo.

Falun Dafa, también conocido como Falun Gong es una práctica avanzada de cultivación refinamiento de cuerpo y mente que fue introducida en el año 1992 por el sr Li Hongzhi. en China. Bajo los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia, los practicantes de esta disciplina que se ha extendido a más de 120 países alrededor del mundo procuran vivir con estándares morales más elevados. 

César Munera  – BLes.com