La empresa tomó la decisión debido a “un entorno operativo significativamente más desafiante y mayores requisitos”, pero la red social de perfiles profesionales también ha contribuido a la censura ordenada desde el Partido Comunista de China

La plataforma de perfiles profesionales, propiedad de Microsoft, anunció que dejará de operar en China tal como se le conoce para dar paso a otra aplicación llamada InJobs, esta no incluirá un canal social ni la capacidad de compartir publicaciones o artículos. La web es usada por 53 millones de usuarios en ese país.

El sitio ya había sido consecuente con el régimen comunista chino al censurar contenido. Por ejemplo, la masacre de la Plaza de Tiananmen de 1989. El medio The Epoch Times fue víctima de esta imposición el pasado 3 de junio, víspera del aniversario de la masacre. Según el portal, la empresa informó a su personal con sede en Estados Unidos, Suecia, Turquía y otros lugares que sus perfiles se ocultarían en China. También se les dijo a los usuarios afectados que sus cuentas podrían restaurarse «si aceptaban eliminar el contenido no especificado».

El vicepresidente de ingeniería Mohak Shroff, aseguró en un comunicado que desde 2014, cuando llegaron a China «reconocimos que operar una versión localizada de LinkedIn significaría cumplir con los requisitos de China en las plataformas de Internet». Sin embargo, ahora toman la decisión debido «a un entorno operativo significativamente más desafiante y mayores requisitos de cumplimiento».

De tal forma que LinkedIn se suma a otras 23 redes sociales sin acceso al país dominado por Xi Jinping. Las plataformas occidentales como Facebook y Twitter no son bienvenidas en ese país y sus alternativas, como WeChat o Weibo, son reguladas por el Partido Comunista de China (PCCh).

La cuota de responsabilidad de LinkedIn

WhatsApp es uno de los casos más representativos de bloqueo en el gigante asiático. Comenzó alrededor de septiembre de 2017. No se puede recibir ningún tipo de contenido. Una VPN puede ayudar pero los mensajes, según el portal Sapore Di China, igual tardan horas en llegar.

Incluso Tik Tok, a pesar de ser propiedad de la empresa china ByteDance, también está bloqueado. En su lugar existe una versión local llamada Douyin. Para usar Google Maps, la aplicación de Google también es necesario usar VPN.

Esta técnica le ha servido al régimen de Xi Jinping para controlar las discusiones públicas en todos los aspectos de la vida de sus ciudadanos. El mundo vio la noticia de cómo el régimen borró mensajes en la red social Weibo en apoyo a Li Wenliang, el doctor que advirtió a sus colegas la existencia de un nuevo virus similar al SARS.

Sin embargo, LinkedIn tiene su cuota de responsabilidad al prestarse para la censura. La misma nota de The Epoch Times recuerda cuando la plataforma «congeló» la cuenta de un crítico de China luego de llamar al régimen «dictadura represiva» y a los medios estatales como «portavoces de propaganda».

También «eliminó la presencia de un activista de Tiananmen». Son tantas la víctimas de aquella masacre de 1989 que aún no existe consenso de las cifras, que oscilan entre 200 y 2000 civiles muertos por la represión del ejército.

No hubo suficiente censura

La censura podría haber sido la moneda de canje que le permitió a LinkedIn operar en China. Un artículo de The Wall Street Journal publicado en marzo aseguró que la plataforma estaba en problemas «por no censurar lo suficiente».

La Administración del Ciberespacio de China, regulador de Internet del régimen, reprendió a los ejecutivos de LinkedIn este mes por no controlar el contenido político, según tres personas que declararon al medio estadounidense. El ente aseguró que «había encontrado publicaciones objetables que circulaban en el período alrededor de una reunión anual de legisladores de China».

El castigo incluyó una «autoevaluación» y un informe a la Administración del Ciberespacio de China, el regulador de Internet del país. LinkedIn también tuvo que suspender los registros de nuevos usuarios chinos durante 30 días. Pero el único puente —oficialmente hablando— entre Silicon Valley y China quedó cercenado, evidenciando nuevamente el control del régimen en el mundo digital.

Oriana Rivas – Panam Post

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