Redacción BLes – En su revisión anual de defensa del año 2020, Japón hace fuertes acusaciones al régimen chino por el mal manejo del brote del virus del PCCh (virus del Partido Comunista chino) y por aprovechar el contexto de caos global para avanzar con sus reclamos territoriales.

Japón publicó el martes pasado su revisión anual de defensa, conocida como “libro blanco”, donde acusa a China de “desinformación” y “propaganda” en el manejo del virus del PCCh (virus del Partido Comunista chino) y además denuncia que China estaría impulsando sus reclamos territoriales durante la pandemia, aprovechando el contexto global de caos e incertidumbre. 

Las dos naciones habían mejorado sus relaciones diplomáticas desde finales de 2018, pero en los últimos meses volvieron a enfriarse, en un contexto marcado por el descontento de muchos países con la forma en la que China manejó el brote del virus del PCCh y la reciente imposición de una ley de seguridad nacional a Hong Kong que pone en jaque la libertad y democracia del pueblo. 

En el “libro blanco” de defensa, aprobado el martes por el gobierno del primer ministro Shinzo Abe, se cita como ejemplos de “desinformación”, que el virus fue introducido en Wuhan por el ejército estadounidense, o la promoción de hierbas medicinales chinas para tratar la enfermedad. 

En relación a los reclamos territoriales, el libro dice que China “ha proseguido sin descanso con sus acciones unilaterales para imponer un cambio del statu quo en las islas Senkaku”, administradas por Tokio.

Los dos países reivindican la soberanía de este microarchipiélago deshabitado en el Mar Oriental de China, que China denomina Diaoyu, y cuyos fondos marinos podrían ser ricos en hidrocarburos.

Con respecto al Mar del Sur de China, se hace referencia a la creación unilateral por parte de China, de dos distritos administrativos en las islas Paracel y Spratly, en las que Beijing tiene reivindicaciones encontradas con Brunei, Malasia, Filipinas, Vietnam y Taiwán. Junto con el avance de la militarización de toda el área en disputa, China utiliza esos medios no militares para forzar cambios en el statu quo regional, lo que pone furiosos a los otros países reclamantes, que hoy están centrando sus esfuerzos en las medidas para responder a la pandemia, según el documento.

Además dice que la comunidad internacional tiene “fuertes preocupaciones de seguridad” acerca de las tendencias militares chinas, tales como “un alto nivel de crecimiento en su presupuesto de defensa” y una “falta de transparencia en sus asuntos militares”. Estas declaraciones se alinean a la posición de Estados Unidos, en un momento de creciente tensión regional entre Beijing y Washtington.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, rechazó el lunes 13 de julio en un anuncio oficial, los reclamos de China sobre los recursos en alta mar en la mayor parte del Mar del Sur de China, diciendo que eran “completamente ilegales”.

Por su parte, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Zhao Lijian, dijo que China había presentado una queja sobre la revisión. “El libro blanco de defensa de Japón está lleno de prejuicios e información falsa”, dijo en una sesión informativa diaria. 

Estas acusaciones al régimen no fueron las únicas que resonaron esta semana en los medios de comunicación internacionales. Unos días atrás, la viróloga china, Li-Meng Yan, que huyó de Hong Kong a Estados Unidos por las crecientes amenazas recibidas, afirmó en una entrevista con Fox News, que en diciembre 2019 el régimen chino ya conocía la enorme capacidad de contagio del virus pero lo ocultó, y el lunes 13 de julio, en el programa de Bill Hammer Reports volvió a hablar, afirmando que se podrían haber salvado vidas si el gobierno chino no hubiese ocultado su trabajo, y que espera contar todo lo que sabe a las autoridades estadounidenses. 

Cecilia Borrelli – BLes