Redacción BLes – Una abogada británica que trabajaba para la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OHCHR por sus siglas en inglés) y que en 2019 denunció que su oficina proveía al régimen comunista chino los nombres e información de los disidentes chinos que la OHCHR organizaba para dar testimonio, advirtió a Fox News este lunes 14 de junio que la ONU hace todo lo posible para complacer a China.

La Dra. Emma Reilly denunció por primera vez en 2017 que la oficina de la OHCHR en Suiza, a pedido de China, les entregaba la lista de nombres de los disidentes y críticos del PCCh a funcionarios chinos cuando se los organizaba para hablar de los abusos a los derechos humanos. Según ella, la práctica comenzó ya en 2013.

“Al parecer, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OACDH) sigue proporcionando a China información anticipada sobre si los defensores de los derechos humanos nombrados tienen previsto asistir a las reuniones” en Ginebra, declaró la abogada.

Debido a que el PCCh sabía quiénes eran las personas que declararían en su contra presionaba a sus familias, y en algunos casos lograba detenerlos, torturarlos y hasta uno de ellos llegó a morir bajo custodia.

Pero fue recién en 2019 cuando escribió una carta a altos diplomáticos estadounidenses y habló con la prensa que su denuncia se hizo prominente al punto que en 2020, el secretario general de Naciones Unidas, el portugués Antonio Guterres, le otorgó el estatus de ‘informante’ para que fuera protegida debido a la sensibilidad de su denuncia.

“Cuando los disidentes chinos acuden a la ONU para denunciar los abusos contra los derechos humanos, lo último que esperan es que la ONU los denuncie ante China. Llevo casi siete años pidiendo a la ONU que ponga fin a esta horrible práctica y que investigue a los responsables. La ONU se ha negado sistemáticamente a actuar”, afirmó Reilly.

No obstante, la abogada dijo que la ONU está buscando la forma de quitarle el estatus de informante alegando que su denuncia es falsa y desde entonces ha sufrido represalias de sus superiores.

“En lugar de tomar medidas para impedir la entrega de nombres, la ONU ha centrado su energía en tomar represalias contra mí por atreverme a denunciarlo. Se me ha condenado al ostracismo, se me ha difamado públicamente, se me ha privado de funciones y mi carrera ha quedado en agua de borrajas”, dijo la Dra. Reilly.

Cuando sus denuncias salieron en la prensa, sus colegas, cuenta la abogada, no entendían cómo pudo haber hecho algo así, lo cual la llevó a pensar que existe un deterioro moral en el cuerpo de Naciones Unidas.

“Soy un daño colateral, y los altos directivos están ahora aparentemente tan desprovistos de ética que realmente no entienden por qué priorizaría la vida de seres humanos por encima de mi sueldo y mis beneficios”, dijo Reilly.

La presión reciente de la ONU por quitarle su estatus de informante para Reilly es simplemente una muestra de que la organización simplemente responde a los intereses de China.

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“Ni siquiera se me permite presentarme a trabajar y la ONU se niega a fingir que da una razón. La represalia es flagrante y pretende enviar un mensaje a todo el personal de la ONU: China es el nuevo jefe, y ningún miembro del personal de la ONU debe informar de que está incumpliendo las normas para complacer a Beijing”, declaró la abogada.

La relación de la OMS con China otro ejemplo de sesgo

Cuando se reportaron los primeros casos de coronavirus en China a principios del 2020, la Organización Mundial de la Salud emitió un comunicado el 14 de enero informando al mundo que no existían pruebas de que el virus se transmitiera entre humanos.

Investigaciones posteriores ubican los primeros casos de virus PCCh en diciembre de 2019 momento para el cual las autoridades sanitarias de muchas provincias chinas habían confirmado al gobierno central que la enfermedad se transmitía entre humanos y que era altamente contagiosa.

Debido a la notificación de la OMS, 5 millones de chinos de Wuhan, el epicentro de la pandemia, salieron de China a Europa y Estados Unidos, llevando el virus con ellos y causando la pandemia.

Las acciones de la OMS fueron catalogadas como un encubrimiento por la Administración Trump y Estados Unidos se retiró como miembro debido a la falta de transparencia de la organización.

Álvaro Colombres Garmendia – BLes.com