Redacción BLes – Un investigador, de origen chino, se declaró culpable ante la justicia por haber robado investigaciones médicas secretas estadounidenses y venderlas al régimen comunista chino.

Yu Zhou, investigador del Instituto Nacional de Investigación del Hospital de Niños de Ohio, detalló en su declaración presentada el 11 de diciembre que los secretos comerciales científicos de vanguardia que robó están relacionados con la investigación, la identificación y el tratamiento de una variedad de afecciones médicas pediátricas.

Tanto Zhou como su esposa, la investigadora Li Chen, trabajaron durante casi una década en la mencionada institución médica.

Además de las ganancias obtenidas por vender las investigaciones, Zhou y su esposa recibieron otros beneficios de organismos del régimen chino tales como la Administración Estatal de Asuntos de Expertos Extranjeros y la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China.

Zhou dejó el Instituto Nacional de Investigación en 2017 y Chen lo siguió en 2018. Un año después, la pareja fue detenida en California.

En julio de 2020, Chen se declaró culpable de conspirar para robar secretos comerciales y cometer fraude electrónico.

Como parte de su acuerdo de culpabilidad, la pareja acordó renunciar a las ganancias obtenidas por la investigación robada, incluidos aproximadamente 1,4 millones de dólares, 500.000 acciones ordinarias de Avalon GloboCare Corp. y 400 acciones ordinarias de GenExosome Technologies, Inc.

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El caso del investigador Yu Zhou es solo uno entre los muchos que han sido denunciados ante la justicia por intentar llevar de contrabando investigación estadounidense hacia China.

De hecho, el robo de investigaciones en universidades y colegios estadounidenses por parte de agentes chinos ha estado ocurriendo durante décadas. Sin embargo, recién bajo la administración Trump, las autoridades empezaron a investigarlos y ponerlos a disposición de la justicia para eventualmente ser condenados.

De acuerdo al medio College Fix, en mayo de este año ocurrieron al menos tres hechos significativos. Song Guo Zheng, exprofesor e investigador de la Universidad Estatal de Ohio, fue arrestado cuando intentaba huir del país con computadoras portátiles y unidades USB robadas. Por otro lado, Simon Ang, director del Centro de Electrónica de Alta Densidad de la Universidad de Arkansas, fue arrestado por sus conexiones con China. Asimismo, el Dr. Xiao-Jiang Li de la Universidad de Emory fue sentenciado a un año de libertad condicional por no informar al menos 500.000 dólares en ingresos provenientes de universidades chinas.

Un mes después, el profesor de química de la Universidad de Harvard, Charles Lieber, fue acusado de hacer declaraciones falsas sobre su participación en un programa de reclutamiento de talentos patrocinado por el gobierno chino.

En agosto, el investigador de UCLA, Guan Lei, fue arrestado por destruir un disco duro durante una investigación del FBI sobre el robo chino de software sensible y datos técnicos. 

En diciembre del año pasado, el exinvestigador del Centro Médico Beth Israel Deaconess, Zaosong Zheng, intentó sacar de contrabando investigaciones biológicas robadas de Estados Unidos.

John C. Demers, Secretario de Justicia Auxiliar de Seguridad Nacional, dijo que el Departamento de Justicia está trabajando para detener el robo de investigaciones por parte de agentes del gobierno chino.

“Los esfuerzos endémicos de China para robar, replicar y reemplazar productos que no tienen la capacidad de desarrollar por sí mismos no quedarán sin control, y quienes busquen sacar provecho del robo de secretos comerciales serán responsables”, dijo Demers de acuerdo a un comunicado emitido por el Departamento de Justicia el 11 de diciembre.

“El gobierno chino ha creado un sistema sofisticado a gran escala para robar el ingenio estadounidense”, declaró por su parte el fiscal federal David DeVillers. “Lucharemos contra este sistema”, aseguró.

Miguel Díaz – BLes