Redacción BLes – Tras el °20 Congreso del partido comunista chino (PCCh), donde se dejó en claro que China no renunciará al deseo de anexar la isla de Taiwán, incluso si debe emplear la fuerza, las declaraciones recientes del presidente de EE. UU., Joe Biden, sorprendieron a más de uno. 

El pasado 9 de noviembre, en la Casa Blanca, Biden, dijo que espera reunirse con el líder chino, Xi Jinping, para intentar llegar a un acuerdo sobre los límites fronterizos de Taiwán, y que los intereses de EE. UU. y China no se superpongan.

“Lo que quiero hacer con él cuando hablemos es exponer cuáles son nuestras líneas rojas, entender lo que él cree que está en los intereses nacionales críticos de China, lo que yo sé que está en los intereses críticos de EE. UU., y determinar si entran o no en conflicto. Y si lo hacen, cómo resolverlo y cómo solucionarlo”, expuso Biden.

Por su parte, Xi, quién aún no ha respondido a la invitación, aunque confirmó su presencia en Indonesia, tiene una postura poco flexible sobre la independencia de la isla, la cual manifestó en la apertura del 20 Congreso del PCCh.

“La resolución de la cuestión de Taiwán es un asunto propio del pueblo chino, y es él quien debe decidir,”  dijo Xi en octubre de este año, en el evento político más importante del PCCh.

Y agregó que desea “reunificar” Taiwán, aunque el PCCh nunca ha gobernado al país insular.

“Insistimos en luchar por la perspectiva de la reunificación pacífica con la mayor sinceridad y los mejores esfuerzos, pero nunca prometeremos renunciar al uso de la fuerza, y nos reservamos la opción de tomar todas las medidas necesarias.” Agregó Xi.

De acuerdo a analistas, el próximo encuentro entre ambos líderes no llegará a ningún resultado concreto, debido a la postura polarizada de ambos. Además, Biden a lo largo de su administración ha dado discursos un tanto ambiguos.

En su último discurso ante la ONU, el presidente de EE. UU. volvió a apoyar la política de Beijing de “una sola China”, dando a entender que no reconoce la soberanía de Taiwán.

“Buscamos impulsar la paz y la estabilidad en el Estrecho de Taiwán y seguimos comprometidos con nuestra política de “Una sola China”, que ha ayudado a evitar el conflicto durante cuatro décadas”, dijo Biden. “Seguimos oponiéndonos a los cambios unilaterales del statu quo por cualquiera de las partes”.

Sin embargo, días antes de la Asamblea de la ONU en Nueva York, el líder estadounidense dijo en una entrevista con el programa “60 Minutes” que su gobierno estaría del lado de Taiwán en caso de una invasión extranjera.

“Entonces, a diferencia de Ucrania, para ser claros, señor”, preguntó el corresponsal de “60 Minutes”, “¿las fuerzas estadounidenses, los hombres y mujeres estadounidenses defenderían a Taiwán en caso de una invasión china?”.

“Sí”, respondió Biden.

En este marco, las relaciones entre Taiwán y EE. UU. parecen estar creciendo, a pesar del rechazo de Beijing.

La visita de funcionarios estadounidenses a Taiwán enfurece al PCCh

En agosto de este año, la visita de Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de EE. UU., uno de los cargos oficiales más altos del país, provocó diversas reacciones y amenazas por parte del régimen chino.

El ministerio de Asuntos Exteriores chino, declaró que los políticos estadounidenses que “juegan con fuego” en la cuestión de Taiwán “no tendrán buen fin”. Y también dijo que “habrá graves consecuencias si insiste en hacer la visita [Pelosi].”

Seguidamente, el Ejército Popular de Liberación de China realizó intimidantes ejercicios militares alrededor de la isla, causando que las tensiones aumenten a niveles elevados.

A pesar de los hechos funcionarios de diversos países no han desistido en visitar la isla y mostrar su apoyo a la independencia del mismo. En octubre, la visita de Brendan Carr, uno de los cinco miembros de la Comisión Federal de Comunicaciones de EE. UU., prometió reforzar las relaciones entre ambos países democráticos. 

“Cualquier cosa que podamos hacer como estadounidenses para mostrar apoyo y que somos aliados de Taiwán -ya sean cosas grandes o, en mi caso, una cosa muy pequeña- todo importa para el cálculo de China”, expresó Carr a su llegada a la isla. 

El ejército de EE. UU. apoya la independencia de Taiwán

Recientemente, Mark Milley, jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, dijo en un evento en Nueva York, el 9 de noviembre, que está preparado para asistir a la isla, en caso de un ataque extranjero. 

“Estados Unidos está comprometido a través de la Ley de Relaciones con Taiwán, y el Presidente Biden ha dicho recientemente en muchas ocasiones que Estados Unidos seguirá apoyando a Taiwán”, dijo Milley.

Y agregó que: Los apoyaremos militarmente (…) Intentaremos ayudar a entrenarlos y equiparlos”.

En este contexto, la presencia militar occidental en la región se vio reforzada con los ejercicios militares conjuntos entre Indonesia y EE. UU. llevada a cabo en el país asiático. 

“Indonesia tiene una importancia estratégica crítica en la región y siempre ha sido un socio clave de los Estados Unidos”, afirmó Milley. 

Milley, quien es crítico de la agresiva política expansionista del PCCh, ha dicho que el ejército chino era cada vez más agresivo en sus interacciones con aviones y barcos militares estadounidenses, así como también con otros países asiáticos. 

Sumado al apoyo militar en la región, en septiembre, Biden pidió a su congreso la aprobación de un paquete de venta de armas por el valor de USD 1.100 millones, para que Taiwán “mantenga una capacidad de autodefensa suficiente”. 

Aunque las declaraciones del presidente Biden han sido un poco ambiguas, en cuanto a si reconoce a Taiwán como un país soberano e independiente, lo que sí queda claro es el rechazo cada vez mayor a las políticas represivas y expansionistas del PCCh, tanto de los países vecinos a China, como de Occidente.

Pablo Nutting Rodriguez – BLes.com

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