Redacción BLes – Las relaciones bilaterales entre Italia y China se reforzaron en 2019 con la firma del acuerdo de la Franja y la Ruta, entre el primer ministro Giuseppe Conte y el líder chino Xi Jinping. 

El memorándum entre los dos países estuvo en el centro de las críticas de la opinión pública en Italia. El mayor temor de los grupos empresariales italianos se enfocaba en la participación del mercado local que tomaría China. 

En una entrevista publicada por Il Giornale, varios empresarios expresaron su preocupación por una posible “invasión china” y sus consecuencias. 

Luigi Merlo, presidente de Federlogistica Conftrasporto, dijo a Il Giornale: “El peligro es confundir la necesidad de aumentar el comercio con la creciente posición hegemónica de China”. China no debería tener inversiones en infraestructuras europeas estratégicas, como puertos, autopistas y aeropuertos, ni gestionar nada a largo plazo, agregó.

Luego de la firma del memorándum y de las advertencias de los países aliados, Italia le abrió la puerta a los capitales y empresas chinas que buscaban nuevos mercados en Europa. 

Sin embargo, meses después, con el cambio de gobierno en Italia, la escalada china empezó a detenerse. Algunos acuerdos entre empresas chinas e italianas para la infraestructura de telecomunicaciones fueron anulados por el gobierno y se tomaron otras medidas. En 2020, los vínculos entre el Partido Comunista Chino e Italia seguían muy cercanos, tan cercanos que el supuesto origen de los primeros casos de COVID-19 en Italia fue una pareja china proveniente de Wuhan, según informaron medios de comunicación en todo el mundo.

Con el cambio de gobierno en el país, una coalición, formada por partidos de derecha y liderada por Giorgia Meloni, pronto tomará el poder. ¿Cambiará la postura de Italia hacia China y Rusia?

¿El nuevo gobierno desafiará a China y Rusia?

En una entrevista con Reuters realizada en agosto pasado, Giorgia Meloni señaló que Italia debería limitar la expansión económica de China y que tendría que continuar el apoyo a Ucrania.

“Ucrania… es la punta del iceberg de un conflicto cuyo objetivo es la revisión del orden mundial. Rusia es más ruidosa en la actualidad y China más silenciosa, pero su penetración llega a todas partes”, dijo en la entrevista.

En 2019, Italia se convirtió en el primer país del Grupo de los 7 en incorporarse a la iniciativa china de la Franja y Ruta, el polémico proyecto de expansión mundial del Partido Comunista Chino, que busca mejorar el comercio entre China y el mundo. Los vínculos entre Italia y el gigante asiático estaban enfriándose luego del ascenso de Mario Draghi como primer ministro, ya que este solicitó a China una revisión de las condiciones de los acuerdos firmados en el marco de la Franja y la Ruta.

Durante 2021, el primer ministro Draghi vetó la iniciativa de una empresa china, Zhejiang Jingsheng Mechanical, para establecerse en Italia en el sector de los semiconductores de importancia estratégica para el país. Otras 3 empresas también fueron rechazadas por Italia, todas eran chinas y estaban enfocadas en el área de la producción de alimentos y en semiconductores.

En este sentido, la próxima primera premier dijo que “no hay voluntad política por mi parte para favorecer la expansión china en Italia o Europa”, y agregó que también se opone a la fabricación de autos eléctricos en el país, ya que solo favorecería a China, el mayor productor de baterías para autos eléctricos en el mundo.

En una entrevista con un medio de comunicación taiwanés, Meloni dejó más clara su postura respecto a la iniciativa de la Franja y la Ruta, dijo que fue un “gran error” para Italia y que si ella tuviera que reafirmar el acuerdo no lo haría. “Si tuviera que firmar la renovación de ese memorándum mañana por la mañana, difícilmente vería las condiciones políticas”, añadió.

La candidata de Frattelli D’Italia expresó que sigue de cerca la situación entre China y Taiwán y que los ejercicios militares en el Estrecho son “una conducta inaceptable de Beijing, una conducta que condenamos enérgicamente, igual que todas las democracias del mundo libre”.

La UE tiene que “desplegar todas las armas políticas y diplomáticas a su disposición” y “presionar lo más posible” para evitar que China provoque cualquier conflicto militar en el Estrecho, dijo.

“No olvidemos que la UE también es un mercado de salida clave para China, que corre el riesgo de bloquearse si decide atacar a Taiwán”, agregó.

Además, dijo que, si la coalición de derecha llega al poder, “sin duda alguna, si hay un gobierno de centroderecha, es seguro que Taiwán será una preocupación esencial para Italia”.

“Nos gusta pensar en una nueva y más intensa temporada de cooperación: intercambios culturales, turismo, prevención y manejo de crisis sanitarias, investigación científica y proyectos en el sector clave de los microchips donde Taiwán es líder mundial”, dijo.

El portavoz de la embajada china en Italia repudió las declaraciones de Meloni, “expresamos nuestro fuerte descontento y nuestra firme oposición a esto”, “Taiwán es una parte inalienable de China. El problema de Taiwán tiene que ver con la soberanía y la integridad territorial de China”. “Los asuntos de Taiwán son asuntos puramente internos de China y no toleran injerencias externas”, agregó el portavoz.

Respecto a la guerra ruso-ucraniana, inicialmente la alianza de derecha apoyaba a Rusia, sin embargo, su postura ha cambiado desde la invasión rusa. Para Meloni, las acciones de Rusia son “una violación inaceptable del derecho internacional”. Su nuevo gobierno pretenderá contrarrestar las influencias chinas y rusas, “necesitamos hacer un esfuerzo político y cultural para explicarles a todos que la agresión contra Ucrania es solo el comienzo de un intento de crear un nuevo orden mundial contra Occidente”, señaló.

“Sí a nuestra civilización y no a quienes quieren destruirla”

Giorgia Meloni se considera de derecha y describe a su partido con una orientación conservadora y convencional, similar al Partido Republicano de Estados Unidos. Su pensamiento e ideales quedaron plasmados en un enérgico discurso que brindó en Marbella en junio de este año en un evento de VOX, el partido político español dirigido por Santiago Abascal. 

“No hay mediaciones posibles, se dice sí, o se dice no. Sí a la familia natural, no al lobby LGBT; sí a la identidad sexual, no a la ideología de género, sí a la cultura de la vida; no al abismo de la muerte; sí a la universalidad de la cruz, no a la violencia islamista; sí a fronteras seguras, no a la inmigración masiva; sí al trabajo de nuestros ciudadanos, no a las grandes finanzas internacionales; sí a la soberanía de los pueblos, no a los burócratas de Bruselas; y sí a nuestra civilización, y no a quienes quieren destruirla”. Estas fueron las palabras con las que finalizó su discurso, y agregó “¡Viva España! […] ¡Viva Italia! ¡Viva la Europa de los patriotas!”.

En su cuenta de Twitter, publicó recientemente “Los italianos nos han confiado una importante responsabilidad. Ahora nos tocará no defraudarlos y hacer todo lo posible para devolver la dignidad y el orgullo a la nación”.

Por Gabriela Serrentino – BLes.com

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