Redacción BLes –Varias empresas estadounidenses han sido centro de fuertes críticas, por un lado utilizan un discurso demagógico en defensa de la igualdad racial y paralelamente ejercen presión en el Congreso de los Estados Unidos a fin de que no se apruebe el proyecto de ley que prohibiría la importación de productos elaborados con trabajo forzoso uigur en la provincia de Xinjiang, bajo el régimen chino.

Acorde a un reciente informe presentado por The Federal List, algunas de las empresas estadounidenses más grandes, incluidas Apple, Nike y Coca-Cola, están presionando activamente al Congreso de los Estados Unidos para que debilite la legislación que prohibiría la importación de productos provenientes de zonas acusadas de promover el trabajo esclavo como la provincia de Xinjiang, en China.

Estas corporaciones multinacionales se oponen a la Ley bipartidista de Prevención del Trabajo Forzoso Uigur, la misma fue aprobada por la Cámara de Representantes en septiembre y ahora está bajo consideración en el Senado de los Estados Unidos.

Básicamente el objetivo de la legislación es que los productos fabricados con trabajo forzoso en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang no ingresen al mercado de los Estados Unidos.

Desde 2017, las violaciones de derechos humanos del Partido Comunista Chino contra los musulmanes uigures han sido ampliamente denunciadas, incluido el encarcelamiento masivo de más de 1 millón de musulmanes uigures y también otras minorías como la disciplina espiritual Falun Gong, que continúa prohibida en China hasta el día de hoy a pesar de haber beneficiado la salud física y mental de millones de personas en todo el mundo

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Al menos 82 marcas mundiales reconocidas en los sectores de tecnología, indumentaria y automotriz tienen a los productos provenientes de la provincia de Xinjiang como parte de su cadena de suministro.

La lista completa de empresas incluye algunas de las mismas empresas estadounidenses que también han utilizado sus marcas corporativas y su poder financiero para colaborar con millones de dólares en causas provenientes de la agenda izquierdista, llevadas a cabo por organizaciones como BLM embanderadas en la supuesta justicia social.

Por poner un ejemplo, la firma Nike anunció hace unos meses un compromiso por 40 millones de dólares a invertir en los próximos cuatro años en apoyo a organizaciones de izquierda que en sus discursos dicen estar enfocadas a la justicia social, la educación y la desigualdad racial, sin embargo en la práctica se han convertido en organizaciones delictivas que buscan desestabilizar el sistema capitalista y romper con los valores de libertad promovidos por la tradición estadounidense. 

Del mismo modo, el director ejecutivo de Apple, Tim Cook, dio a conocer que Apple gastará  100 millones de dólares en una nueva iniciativa empresarial dedicada a la justicia racial. Cook también dijo públicamente que “el trabajo forzoso es aborrecible”, lo cual contradice su accionar en contra de la legislación de Prevención del Trabajo Forzoso Uigur.

La posición de estas empresas son producto de una falta total y generalizada de valores en nuestra sociedad. Muestran la hipocresía en su máxima expresión, defienden la discriminación racial con un discurso demagógico, y lo dejan completamente en el olvido cuando sus ingresos quedan mínimamente afectados. 

Andrés Vacca – BLes