Redacción BLes– Analistas filipinos mostraron su preocupación al advertir que el régimen comunista chino habría preparado el escenario para un verdadero conflicto armado en el Mar de China Meridional. Un nuevo proyecto de ley recientemente aplicada aumentó considerablemente el poder de los guardacostas para realizar ataques costeros en la zona. 

Según advirtieron los expertos en comunicación con el South China Morning Post, la nueva legislación permite a los guardacostas del régimen chino disparar contra embarcaciones extranjeras en aguas en disputa, abordar e inspeccionar embarcaciones y demoler estructuras construidas por otros países.

Fernando Hicap, presidente de Pamalakaya, una federación de organizaciones de pequeños pescadores, opinó que la legislación “contradice el principio de libertad de navegación reconocido por el derecho marítimo internacional”.

En el mismo comunicado Hicap advirtió que la ley es: “prácticamente una declaración de guerra contra países que son legítimos reclamantes del territorio marino reclamado por China”. También aseguró que la medida indudablemente avivará el “odio de los filipinos hacia China”.

Acorde con lo estipulado en el borrador del nuevo proyecto de ley, la guardia costera del régimen comunista ahora podrá usar “todos los medios necesarios” para detener o prevenir amenazas de embarcaciones extranjeras. Las “amenazas” a las que hace referencia son ambiguas y subjetivas por lo cual resultaría muy fácil justificar un ataque, según denuncian.

El alcance de los ataques no se limita sólo a las aguas chinas, sino que también permite a los guardacostas abordar e inspeccionar embarcaciones extranjeras en aguas reclamadas por China y demoler estructuras construidas por otros países en aguas en disputa.

Según se desprende, la nueva legislación indica que el ejército del régimen habría pasado de una estrategia de defensa a una clara estrategia de ataque y avance. 

Ahora, los guardacostas chinos podrán atacar a cualquiera, esté armado o desarmado, mientras se encuentren en aguas territoriales que ellos reclaman como propias, aunque es sabido y aprobado por la comunidad internacional que esos reclamos son ilegítimos.

Según reportó el SCMP, el ex juez de la Corte Suprema de Filipinas, Antonio Carpio, dijo esta semana en medios locales que “la nueva ley china viola la Carta de las Naciones Unidas que prohíbe el uso de la fuerza para resolver disputas territoriales o marítimas. Si China aplica su nueva ley a las islas Pag-asa o Ayungin Shoal, eso claramente viola la carta de compromiso”.

“El uso de guardacostas para defender las fronteras marítimas es una señal de que puede ocurrir una guerra plausible”, agregó el exjuez.

El historial de conflicto entre el régimen comunista chino y Filipinas no es nuevo, de hecho en marzo del año pasado Filipinas realizó una fuerte denuncia cuando varios senadores filipinos expresaron su preocupación por la posible infiltración de hasta 3.000 soldados del régimen chino en su país, con una misión desconocida hasta el momento, según reportaron medios filipinos.

En general la población le recrimina al presidente Rodrigo Duterte las relaciones que sostiene con el régimen chino, que califican de complacientes.

Duterte permite que el régimen comunista construya islas artificiales en el Mar del Sur de China y firmó acuerdos de préstamo de alto interés con empresas chinas para proyectos de infraestructura de gran envergadura, comprometiendo la soberanía de su país,  informó Foreign Policy.

Andrés Vacca-BLes.com