Redacción BLes– El Partido Comunista Chino (PCCh) desde que usurpó el poder en China en 1949 ha buscado imponer la idea de que el Partido es una especie de ser supremo que prevalece por sobre cualquier individuo, organización, religión o creencia espiritual.

Para sustentar esta idea ha difundido mentiras de todo tipo, censurado a disidentes, modificado la historia a su antojo y perseguido a todo tipo de creencia y organización que no comulgue con sus ideales autoritarios y ateos.

Paralelamente el PCCh ha intentado demostrar su poder y justificar la ausencia de derechos y democracia, ostentando con la gran cantidad de miembros adheridos al Partido los cuales fueron, según sus propias estadísticas, creciendo exponencialmente desde sus inicios.

Actualmente el PCCh festeja por poseer casi 100 millones de miembros, según declaró el Partido a finales de junio de 2022, celebrando un supuesto aumento del 3,7% respecto al año anterior.

Ahora bien, ¿Cuán reales son estas cifras? No existe forma de saberlo porque las autoridades chinas no presentan registros y documentos oficiales que den fe de los datos arrojados. La lógica es la misma que impera desde hace más de 70 años: ‘si lo dice el Partido es suficiente y aquel que se atreva a desafiarlo, deberá enfrentar las consecuencias’.

 

El PCCh festeja el aumento de sus miembros, pero los disidentes desconfían de las cifras

Los medios de comunicación de propaganda estatal de régimen chino, no escatimaron esfuerzos ni recursos durante los últimos días para difundir que “El número de miembros del Partido Comunista de China (PCCh) superó los 96,71 millones a finales de 2021”, según reportes del Departamento de Organización del Comité Central del PCCh.

“El aumento continuo de miembros ha demostrado la fuerte vitalidad del Partido y la prosperidad de la causa del Partido”, dijo un comunicado del régimen.

Sin embargo, las organizaciones que denuncian las atrocidades cometidas por el PCCh, así como algunos medios independientes que trabajan desde afuera de China o en la clandestinidad, pusieron en duda las polémicas cifras difundidas con entusiasmo por el régimen y los medios de comunicación afines al poder comunista.

Además de poner en duda las cifras oficiales reportadas, los disidentes relativizan la importancia de la cantidad de miembros del partido dado que aseguran que el PCCh lleva a cabo desde sus inicios un profundo “lavado el cerebro” a los chinos desde la escuela primaria para intentar imponer el sentido de honor y respeto hacia la cultura comunista.

Lo que se pretende dejar en claro con esta acusación, es que muchos de los que realmente deciden afiliarse al Partido no lo hacen por un convencimiento natural sobre las ideas de éste, sino por adoctrinamiento, temor y desconocimiento de otras realidades. Lo cual no sería una adhesión genuina sino más bien algo forzado.

Tanto en la escuela como en la universidad existen varias organizaciones políticas asociadas al PCCh, como la de los Jóvenes Pioneros, las cuales promueven entre los niños y jóvenes los ideales comunistas incentivando a que se adhieran a las distintas organizaciones, las cuales prometen beneficios y status a sus afiliados.

Para ser funcionario del Partido, lo cual garantiza un bienestar económico que no suele tener el resto de la población, es condición ser miembro del Partido y haber demostrado profunda lealtad. Lo cual funciona como otro medio para ejercer presión sobre la población.

Gong Yujian, un disidente chino que reside actualmente en Taiwán, dio su testimonio al medio independiente Secret China, y al poner de ejemplo a su propio padre informó que debido a que no era miembro del partido, su pensión después de su muerte fue 10 veces menor a la que adquirían sus compañeros.

También señaló: “El sistema de gobierno del PCCh, el sistema político y legal, el sistema de partido-gobierno o el sistema militar en departamentos clave, si no eres miembro del partido, no puedes convertirte en funcionario y no hay posibilidad de ascenso”.

Gran parte de los ciudadanos chinos se encuentran frecuentemente ante una gran disputa, por un lado, el temor y los deseos de superarse los llevan vincularse con el PCCh, afiliarse al partido y a sus organizaciones, pero por otro lado aumenta continuamente el rechazo a sus políticas e ideales lo que está llevando a que una enorme porción de la población se aleje del partido

 

Renuncias masivas al PCCh

En el año 2004 fue publicado un libro que cambiaría la historia contemporánea de China. Una completa y precisa investigación de la historia del PCCh fue publicada en China bajo el nombre de “9 comentarios sobre el Partido Comunista Chino”.

Rápidamente sus copias comenzaron a repartirse por todo el país. Su repentino éxito hizo también que el libro sea traducido en más de 30 idiomas y se imprima en gran parte del mundo.  

Paralelamente el libro generó una ola masiva de renuncias al PCCh y sus organizaciones afiliadas, dando lugar al movimiento pacífico conocido como Tuidang (‘Renuncia al Partido’).

En el transcurso de estos 15 años, millones de chinos han tomado conciencia sobre las mentiras, atrocidades y matanzas del régimen comunista: al día de hoy se han registrado más de 300 millones de renuncias al PCCh, a los Jóvenes Pioneros Comunistas y a la Liga Juvenil Comunista.

Con el movimiento Tuidang, utilizando muchas veces nombres reales y otras veces seudónimos, millones de chinos declaran que no quieren ser cómplices de la tiranía y las matanzas del PCCh. Cabe destacar que la investigación de los 9 Comentarios expone que de 1949 a 2004 el PCCh provocó de 60 a 80 millones de muertes no naturales.

El sitio web Minghui publicó un conmovedor compilado de alguna de las más impactantes historias que relatan como ciudadanos comunes, e incluso funcionarios del gobierno y miembros del sistema de seguridad del régimen decidieron renunciar al Partido y a sus organizaciones.

“Si no nos conmueve el sufrimiento de las personas, si no nos despertamos y luchamos contra el mal, si nos hemos alejado tanto de la justicia, ¿cuál es el significado de nuestras vidas? Declaro que me he retirado del partido comunista chino y de sus organizaciones afiliadas, me alejo del mal y espero una vida nueva y mejor“, dijo un hombre llamado Chi Wupeng el 10 de enero de 2019.

Muchos de los que renuncian son policías que, al seguir instrucciones y dejándose llevar por la perversidad del PCCh, han perseguido, torturado e incluso asesinado a disidentes políticos, cristianos, uigures y practicantes de la disciplina espiritual Falun Gong

Al día de la publicación de este artículo, se han registrado 398.434.766 renuncias al PCCh y sus asociaciones afiliadas.

En su esencia, Tuidang declara que va más allá del activismo político: “Es el proceso por el que los chinos limpian su conciencia de años de cultura del Partido adoctrinados a través de campañas revolucionarias, propaganda, censura de los medios de comunicación, encarcelamiento y asesinatos en masa en los últimos 65 años”, declara el sitio oficial del movimiento.

Debido a la desconfianza que ha generado el régimen comunista chino a la hora de publicar información y datos estadísticos, resulta imposible saber a ciencia cierta la cantidad precisa de afiliados que posee.

Lo que si es seguro es que gran parte de sus miembros no decidieron pertenecer por compromiso y convicción real, sino motivados por intereses económicos, de poder o simplemente por seguir a la corriente tras largos años de adoctrinamiento.

Esta situación explica que ante el surgimiento de un movimiento que busca concientizar desde la verdad haya logrado en tan poco tiempo y sin recursos que millones de ciudadanos opten por renunciar al Partido y a sus organizaciones.

Andrés Vacca –Redacción BLes

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