Redacción BLes– La represiva ley de seguridad impuesta sobre el territorio hongkonés por el gobierno central chino, genera preocupación en los campus universitarios estadounidenses donde ven con recelo la posibilidad de que los estudiantes chinos que inician cursos, puedan ser procesados por tener opiniones disidentes incluso si no están sobre territorio chino.

Para este año, muchas de las clases en prestigiosas universidades estadounidenses llevarán la siguiente etiqueta de advertencia: “Este curso puede cubrir material considerado políticamente sensible por China”. según el Wall Street Journal.

El medio antes citado señala que quienes buscan cursos en la Universidad de Princeton, por ejemplo esperan hacer uso de códigos en vez de nombres con el ánimo de proteger su identidad. Mientras tanto, un docente de Amherst College quiere abrir chats anónimos en línea para que los estudiantes puedan hablar libremente.

Como señala National Review, a finales de junio desde Beijing se impuso sobre el territorio hongkonés una ley que otorga al gobierno una amplia autoridad para arrestar a cualquier residente sospechoso de delitos contra la “seguridad nacional”.

La ley de seguridad nacional establece que los delitos contra la administración de Hong Kong “desde fuera de la Región por una persona que no sea residente permanente de la Región”, estarán sujetos a ser procesados, lo que significa que cualquier persona en el mundo puede ser procesada conforme a la ley china.

Dicha ley que fue ejecutada a pesar de las protestas de los manifestantes en favor de la democracia, indica que quienes estén involucrados en actos de “sedición, subversión, terrorismo y confabulación con fuerzas extranjeras” puedan ser procesados.

Con el ánimo de reducir el riesgo para los estudiantes y profesores hongkoneses, las escuelas y universidades en EE. UU. han adoptado distintas medidas.

La escuela de negocios de Harvard por ejemplo espera evitar plantear discusiones políticas sensibles para aquellos estudiantes preocupados por el riesgo de enjuiciamiento, de acuerdo con el Wall Street Journal.

Según lo recogido por Business Insider, en el periodo escolar 2018-2019, más de 370.000 estudiantes chinos y cerca de 7.000 estudiantes de Hong Kong se matricularon en universidades estadounidenses, y muchos optaron por tomar cursos sobre política china.

“Si nosotros, como comunidad docente china, por miedo dejamos de enseñar cosas como Tiananmen o Xinjiang o cualquier tema delicado del que el gobierno chino no quiera que hablemos, si cedemos, entonces hemos perdido (…) No podemos autocensurarnos”, dijo Rory Truex, profesor asistente que enseña política china en Princeton a The Journal.

Para los docentes la preocupación por los estudiantes chinos se suma a su preocupación ante la posibilidad de que ellos mismos tengan que viajar o visitar el país más adelante.

De acuerdo con Business Insider, a principios del mes Samuel Chu, ciudadano estadounidense naturalizado de Hong Kong, fue incluido en una lista de fugitivos luego de instar al Congreso a implementar una sanción contra el régimen chino por limitar la autonomía de Hong Kong.

César Munera– BLes.com