Redacción BLes – Desde el 4 de octubre, el régimen chino exige los planos, contratos de alquileres o ventas de los inmuebles consulares en Hong Kong. Los diplomáticos expresaron su temor a quedar expuestos al espionaje.

Las medidas de control a las embajadas y consulados extranjeros han ido aumentando, y hay preocupación en la comunidad diplomática, ya que Beijing podría colocar fácilmente dispositivos de escuchas.

Después de las protestas prodemocráticas en Hong Kong, ocurridas en 2019, el Partido Comunista Chino ha aumentado el control en la isla, tanto a sus ciudadanos como a los extranjeros.

Recordemos que el PCCh se hizo del control de Hong Kong en los años 90, cuando el gobierno británico condicionó la sucesión a que se respetara la forma de autogobierno de la isla, de ahí la frase: “Un país, dos sistemas”. 

Para reforzar la vigilancia, el régimen chino ha aplicado una serie de nuevas disposiciones, como la Ley de Seguridad Nacional, que afectan negativamente a los ciudadanos de la isla.

Esta vez las medidas parecen haber alcanzado a los diplomáticos extranjeros. Kurt Tong, ex cónsul general de EE. UU., dijo que la isla era menos estricta antes de estas nuevas disposiciones. 

“Antes de los cambios de 2019 y 2020, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China adoptaba un enfoque relajado, evitando los controles estrictos que se daban en China Continental, porque su objetivo era tener misiones extranjeras que pudieran operar fácilmente en Hong Kong para ayudar a China a hacer negocios con el mundo”, dijo Tong.

Y agregó: “Ahora, la mentalidad parece ser que algunas misiones extranjeras no son bienvenidas”.

De acuerdo a la Convención de Viena, que rige las relaciones diplomáticas, existe ambigüedad en cuanto a si el gobierno residente puede hacer tal solicitud.

El artículo 24 de la Convención estipula: “Los archivos y documentos serán inviolables en todo momento”.

Según el Financial Times, los diplomáticos están considerando cómo responder a las solicitudes del gobierno chino, pues temen entregar sus propiedades al espionaje.

El PCCH de a poco va limitando a las misiones extranjeras

Lentamente, Beijing ha reafirmado su postura de “no intervención”. En Hong Kong la venta de un conjunto de residencias consulares se vio paralizada por las nuevas exigencias que pedía un permiso por escrito para realizar la transacción.

Sin embargo, en agosto de 2020, las autoridades permitieron que las ventas se llevaran adelante, pero a través de una licitación pública. 

En este marco, para el ex empleado del consulado británico en la isla, Simon Cheng, estas exigencias no son nuevas, ya que en 2019 agentes de seguridad del Estado le habían pedido que dibujara los planos del consulado británico.

Sumado a esto, Simon Cheng cuenta que en el mismo año, mientras visitaba la ciudad vecina de Shenzhen, fue detenido por 15 días, bajo los cargos de haber violado una ley de seguridad pública, informó Radio Free Asia.

Y agregó que mientras estaba detenido sufrió intensas torturas para que confesara el rol de Gran Bretaña en las protestas de Hong Kong, sobre su propia participación y la de sus amigos.

Diplomático japonés detenido en Beijing  

El pasado 21 de febrero un diplomático japonés fue detenido en Beijing luego de estar involucrado en “actividades inconsistentes”, un término que el régimen chino utiliza para referirse al espionaje.

El diplomático se encontraba almorzando con un ciudadano chino, en un hotel de la ciudad, cuando fue detenido e interrogado varias horas por agentes de la seguridad del Estado. 

El ministerio de asuntos exteriores chino dijo que el diplomático japonés había participado en actividades “incompatibles con su capacidad en China”.

Y agregó, que se lo había interrogado de acuerdo a la ley China. También pidió que Japón discipline a sus diplomáticos. Pero no dio más detalles.

Sin embargo, la Convención de Viena es inequívoca y en su artículo 29 establece: La integridad física de un funcionario diplomático es inviolable. No podrá ser objeto de ninguna forma de arresto o detención.

Las relaciones de ciudadanos chinos con extranjeros es vista como sospechosa por el régimen chino. Y las autoridades tratan de asustar tanto a locales como extranjeros de tales encuentros.

El régimen chino siempre ha estado en alerta por la intromisión de “fuerzas extranjeras hostiles” en su territorio. Así, cualquier extranjero que pretenda vivir en China debe primero someterse al control del PCCh y siempre será visto como un posible agente externo o espía.

Pablo Nutting Rodriguez – BLes.com

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