Redacción BLes– Los líderes prodemocráticos de Hong Kong conocidos como Joshua Wong, Ivan Lam y Agnes Chow, fueron arrestados y condenados a prisión el miércoles luego de su participación en una serie de protestas creadas en resistencia al endurecimiento del control del territorio por parte del Partido Comunista Chino a partir de la nueva ley de Seguridad impuesta en julio.

Joshua Wong recibió la sentencia más dura con 13 meses y medio de prisión, Agnes Chow fue sentenciada a 10 meses e Ivan Lam recibió siete meses. Wong ha sido acusado también en otros casos y Chow aún enfrenta posibles cargos de incitación a la secesión por lo que todos los activistas están sujetos a padecer un endurecimiento de sus condenas por parte del régimen chino, según informó Fox News.

Wong fue condenado por participar y organizar la protesta en junio en la que se buscaba rechazar la polémica Ley de Seguridad impuesta por el Partido Comunista Chino sobre Hong Kong. Mientras que Agnes Chow e Ivan Lam fueron condenados por participar e incitar a la participación.

La protesta se desarrolló el 21 de junio y miles de personas rodearon la sede de la policía mientras se manifestaban contra la violencia ejercida por la policía contra los manifestantes, así como por la polémica Ley de Seguridad a través de la cual el PCCh se autodeclaró habilitado a intervenir con su policía en la ciudad de Hong Kong con el argumento de combatir el separacionismo y cualquier actitud de “rebeldía” contra el PCCh. 

Según una carta escrita por Wong, que luego fue publicada en su cuenta de Twitter, se supo que el activista una vez encarcelado fue aislado “porque un escáner había sugerido que podría haber ingerido un objeto extraño antes de su detención”.

“A pesar de que me han encarcelado tres veces y tengo experiencia, todavía me resulta difícil que me envíen de repente a la ‘prisión dentro de una prisión’”, escribió en su cuenta de Twitter.

Wong, Chow y Lam formaban parte de un partido político a favor de la democracia, que se disolvió poco antes de que el Congreso Nacional Popular comunista aprobara la nueva ley de Seguridad en junio que penaliza la actividad de protesta habitual como “terrorismo” y “subversión”. También se tipificó como delito todo intento de los grupos de protesta de trabajar con miembros de la comunidad internacional.

Los infractores de la nueva legislación fueron sometidos a duros castigos, incluida la posibilidad de cadena perpetua.

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Hace casi 10 años, cuando los activistas eran adolescentes, se concientizaron sobre lo perverso del PCCh y la influencia que estaba teniendo en su generación, así fue como comenzaron a coordinar protestas contra un “plan de estudios de educación nacional en las escuelas de Hong Kong, que consideraban un ‘lavado de cerebro'”.

Cuando aumentó la urgencia y la importancia sobre la lucha de los hongkoneses por la libertad en 2019, tras las protestas por la intención del régimen comunista de extraditar a los ‘delincuentes’ para ser juzgados en China continental, se convirtieron en el centro de atención internacional como líderes del movimiento.

“Aún tenemos que hacerle saber al mundo que ahora es el momento de apoyar a Hong Kong, no pueden ignorar y silenciar la voz del pueblo de Hong Kong. No pueden ignorar y silenciar la voz de la gente de Hong Kong. Con la creencia del pueblo de Hong Kong de luchar por la libertad, nunca nos rendiremos y nos rendiremos a Beijing”, arengó el joven líder en una protesta en junio.

Lógicamente, esta criminalización de la más mínima expresión generó una ola de terror entre los hongkoneses, a la vez que empujó al exilio a los líderes del movimiento pro democracia que pretenden continuar su campaña desde el exterior.

Estados Unidos ha sido un firme partidario de la autonomía de la ciudad y ha emitido sanciones contra bancos, empresas y personas involucradas en acciones represivas en Hong Kong, además de otras disposiciones que despojan al PCCh de los privilegios que obtuvo a través de la ciudad.

El presidente Donald Trump no escatimó críticas ni acusaciones durante todo el año contra el régimen chino por su avance sobre las libertades de Hong Kong. También habló de Hong Kong como el beneficiario de miles de millones de dólares en incentivos económicos de todo tipo que Estados Unidos ha invertido en las últimas décadas para cooperar en su crecimiento e independencia. El presidente Trump anunció que ahora retiraría todo ese apoyo.

El presidente Trump anunció a mediados de julio que pondría fin a la “relación comercial especial” de Estados Unidos con Hong Kong. Llevándolo a la misma categoría que el resto de China. Incluso los productos importados de Hong Kong tendrán que etiquetarse como “Hecho en China”. Esto fue informado por el SCMP.

Andrés Vacca – BLes.com